Tamberos alcanzaron un ahorro del 20% en la energía eléctrica

El proyecto Tambo y Energía brinda asesoramiento profesional a 500 establecimientos de todo el país
El proyecto Tambo y Energía, que impulsan en conjunto Conaprole y el Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin), del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), permitió que 500 tamberos alcancen un ahorro energético de 20% en promedio.

El ingeniero eléctrico Federico Arismendi, asesor del proyecto Tambo y Energía, comentó a El Observador Agropecuario que el ahorro es diferente, entre el que puede hacer un tambo pequeño respecto a uno mediano o grande. En promedio cada productor tiene un potencial de ahorro del entorno de 20%, pero también subrayó que hay un rango por un tema de escala, algo que impacta en la cuenta final.

El proyecto se viene ejecutando hace tres años y medio, y su objetivo principal es ayudar a los productores a que bajen su consumo de energía eléctrica.

Los profesionales le brindan un servicio a los productores que se inscriben para participar del proyecto. Durante una visita al establecimiento realizan un exhaustivo estudio de eficiencia energética. Se hace caso a caso.

El objetivo del proyecto es ayudar a bajar el consumo de energía eléctrica en los tambos

"Vamos a los tambos y hacemos un análisis extenso sobre el uso de eficiencia energética del tambo, todo el consumo de los productores, su tarifa eléctrica y en base a ese consumo les devolvemos un informe detallado con todas las cosas que pueden hacer para bajar ese consumo", explicó.

Participan 500 productores, y la inversión estimada por parte de los productores supera US$ 1 millón, "es una inversión contabilizada y que se distribuye entre todas las medidas de eficiencia energética, las de muy alto hasta las de muy bajo costo", indicó.

De los 500 productores que participaron, unos 490 ya tienen su informe en mano, los demás se están terminando de calcular y redactar. "Es importante destacar que vamos a los tambos de todo el país, hacemos una visita de relevamiento y después volvemos al establecimiento a llevar el informe. El productor no tiene que moverse del establecimiento, ni dejar de hacer su actividad", comentó.

Entre los principales aspectos a corregir para lograr un uso eficiente de la energía destaca el aspecto tarifario. El ingeniero eléctrico señaló que solo con contratar de una forma racional el servicio de energía de UTE, se pueden lograr cambios sustanciales. El organismo estatal tiene tarifas que le permiten al tambero bajar el costo de la energía, también hay medidas de bajo costo como la compensación de energía reactiva, que actualmente UTE cobra pero que es muy sencillo evitar. "Al productor le damos prácticamente la solución en la mano, para que rápidamente puedan implementarla", afirmó.

Solo contratando de forma racional el servicio de UTE se puede bajar el consumo de energía

Luego señaló otras medidas como variadores de velocidad en las máquinas de ordeñe, conectores solares, intercambiadores de placas, un sistema de preenfriamiento –para poder enfriar la leche antes que ingrese al tanque de frío y así aliviar el consumo de energía eléctrica de este último–. Son medidas que ayudan a que los productores logren bajar ese consumo de energía eléctrica.

El primer objetivo del proyecto Tambo y Energía era llegar a 500 productores y se alcanzó, pero se seguirá trabajando y la fecha de cierre es marzo de 2017. Por lo tanto, todos los productores que quieran participar hasta esa fecha podrán hacerlo.

Los datos obtenidos durante el asesoramiento están publicados en www.energia.eleche.com.uy. Se generó información que puede ser de suma utilidad para los productores lecheros de todo el país, sean remitentes a Conaprole o a otras industrias.

Camino a las energías renovables

La incorporación de energías renovables se concreta fundamentalmente a través de la Ley de Inversiones, que permite que quienes tributan por IRAE puedan acceder a exoneraciones tributarias. Muchos implementaron energías renovables en ese marco, pero entre los de menor escala, que no tributan IRAE, la incorporación es un más lenta. Estos últimos se vuelcan más a los colectores solares, que representan una inversión mucho más económica, y también está el Plan Solar de UTE, que es un apoyo adicional.

“Para los tambos recomendamos la energía fotovoltaica sobre la eólica. Es una energía que ofrece paneles con más de 20 años de garantía, que no requieren mantenimiento, se instalan en el techo y no requieren más trabajo. Sin embargo la eólica requiere mantenimiento, partes móviles y estudios previos complejos”, explicó el ingeniero eléctrico Federico Arismendi.

Un colector solar cuesta alrededor de US$ 1.500 y los equipos fotovoltaicos valen alrededor de
US$ 2.000 por watt pico a instalar.

Un colector solar se paga en cuatro o cinco años y un equipo fotovoltaico si se hace por fuera de la Ley de Inversiones tiene un tiempo de amortización de unos ocho años, y si es a través de ese beneficio tal vez se pueda llegar a pagarse en tres años.

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