También hay carpetas verdes exitosas

Es posible lograr resultados satisfactorios, aplicando las cosas que el productor sabe y que son las cosas que puede manejar
Luego de presentar los resultados de las 150 empresas ganaderas monitoreadas por el Instituto Plan Agropecuario (IPA) el pasado martes, Carlos Molina destacó que aún con la caída de los ingresos en la mayoría de las explotaciones algunas de esas empresas logran resultados satisfactorios. Si el productor interviene, se puede, fue el concepto.

Explicó que hay situaciones que se generan desde afuera y desde adentro de los predios. Si se mira lo externo al predio, este último año no ayudó mucho, empezando por el clima. Tampoco los precios, que caen desde hace tres ejercicios.

El productor no maneja ni los precios ni el emprolijamiento de las haciendas en las industrias, que es el otro tema en discusión. Por otro lado, está el tipo de cambio que el productor tampoco maneja. Durante el período 15/16 el dólar jugó a favor, pero ahora en el 16/17 ya no juega tan a favor.

Para lograr resultados ganaderos sustentables en el predio hay que construirlos día a día.

Por lo tanto, para lograr resultados sustentables dentro del predio hay que construirlos día a día, basándose en niveles de productividad adecuados. Hay que controlar el costo de producción por kilo y no por hectárea solamente. La estrategia para generar ingresos satisfactorios debe estar siempre acompañada por la prudencia y la cautela. Pero las cosas hay que hacerlas, dijo.

Molina consideró que con las cosas que pasan afuera del predio, el ajuste de los procesos en la explotación resulta cada vez más necesario. Y ese ajuste de los procesos debe ir acompañado del ajuste de los costos, que bajan por segundo año consecutivo. La productividad tiene que ser con costos por kilo controlados para que el productor se pueda apropiar del margen entre el precio del producto y el costo. El disertante admitió que no es fácil, pero es posible.

Carga ajustada


Coincidiendo con el especialista en pasturas del IPA, Marcelo Pereira, agregó que la "llave en todo esto es la carga ajustada, acompañada de decisiones oportunas en todo el predio, que sumadas a niveles adecuados de productividad y costos controlados le permiten al productor tener ingresos satisfactorios".

En esa línea mostró el caso de un productor criador, entre varios, que hace este planteo productivo. Se trata de un productor que no es favorecido por la escala: explota 350 hectáreas, con un Coneat 75. Trabaja junto a su esposa y un trabajador zafral. Tiene 65 hectáreas de mejoramientos forrajeros, en campo muy bien fertilizado.

Con una carga ajustada a la comida que hay –algunos lo califican de muy conservador por la carga que tiene–, posee muchas vacas entoradas por hectárea, que son muy productivas, con casi 170 kilos de carne por vaca entorada y 122 kilos de carne por hectárea. Vacas entoradas por hectárea de 0,56 desde hace varios ejercicios en crecimiento y que ahora se estabiliza porque no puede tener más. Además tiene lanares. Las cuentas al final demuestran que este productor se queda con un ingreso familiar de US$ 132 por hectárea cuando sus colegas se quedan con alredor de US$ 30.

Es un productor del noreste que el año pasado fue afectado por la seca, suplemtentó más temprano y sacó vacas a capitalizar para ajustar la carga manteniendo los elevados niveles de vacas entoradas. Lo que hace es lo que los productores saben que se puede hacer para lograr buenos resultados productivos, como condición corporal, carga ajustada, sanidad correcta, actividad ovárica, revisación de toros, control de amamantamiento, diagnóstico de gestación en marzo, suplementación invernal sistemática de sus recría, es decir: el productor interviene.

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