Tangos sin traje ni corbata

Julio Cobelli, Christian Cary y Gabriel Peluffo vuelven a presentar sus versiones en el Teatro Solís
El año pasado el reverenciado guitarrista Julio Cobelli, que supo destacarse en las seis cuerdas junto a figuras como Alfredo Zitarrosa y Roberto Goyeneche, convocó a dos voces que nada tenían que ver con el tango. Gabriel Peluffo y Christian Cary, dos de las figuras más reconocidas del rock, aceptaron la propuesta de poner sus golas a disposición del género. El resultado fue un espectáculo titulado Tango & Rock & Roll, para el cual Cobelli contó además con la compañía de los guitarristas Guzmán Mendaro y Poly Rodríguez.

Dado el éxito de este show, el quinteto decidió repetirlo el domingo 30 en el Teatro Solís, y, además, dejarlo plasmado en una grabación en vivo.

Para Cobelli, colaborar con artistas que transitaron un camino diferente al suyo es en iguales partes un aprendizaje y un placer. En esta ocasión, además, encontró un nuevo rol de presentador entre tema y tema. "Yo converso", comenta riendo. "Hay que contar alguna anécdota, alguna broma a los muchachos. Porque hay que hacerlo descontracturado. No es de traje y corbata".

En entrevista, Cobelli, Cary y Peluffo hablaron con El Observador sobre la experiencia y el aprendizaje de tocar juntos.

¿Cómo fue aquel primer ensayo donde se juntaron a ver cómo podría ser este show?
Christian Cary: Cuando nos dijeron para hacer esto nos pareció raro, pero interesante a la vez. Y luego del primer ensayo empezamos a ver que todo fluía de manera natural. Empezaron a pasar los tangos –cantamos uno y uno con Peluffo–, y fueron saliendo como si hubiésemos ensayado antes. Fue raro. A partir de eso vimos que podía tener un lindo desenlace. Y en el show desde el primer tema el aplauso de la gente fue muy cálido y nos hizo aflojar, porque estábamos tensos por ver qué pasaba con esta mezcla.

Gabriel Peluffo: La verdad que fue una afortunada reunión. Tiene que pasar algo entre los músicos y entre los cantantes para que se den cosas. Por suerte fue algo natural y ocurrió. Yo quería cantar tangos en público desde hace tiempo. Y es como dice Cary, es muy honesto.

CC: Hay algo que no está de más decir y es que nos lo hacen muy sencillo el maestro Julio Cobelli y sus dos guitarristas maravillosos. Es muy lindo cantar arriba de guitarras que suenan a ese tango viejo, pero llevado al 2017. Tiene cosas bien viejas y toquecitos, que a mí que soy guitarrista, me encantan.

¿Como fue para usted Cobelli ser acompañado por voces que no vienen del tango?
Julio Cobelli: Es una experiencia más que reconfortante. Ellos son capos del rock cantando tango, que es un género serio, difícil, y ellos lo hacen muy seriamente y con mucho respeto. Y así lo recibe la gente. Es toda una gran experiencia hacerlo con ellos y con los muchachos: con Poly y Guzmán que son unos capos. Ellos dicen que aprenden mucho conmigo, pero yo aprendo también, porque ellos desde su óptica del tango también tiran alguna información que es la del 2017.

¿Cómo se manifiesta ese sonido de 2017?
JC: Por ejemplo, yo que he tocado durante muchos años milongas con Zitarrosa, hacer alguno de los temas de ellos llevados a milonga es toda una cosa nueva. Es tocar la milonga que uno conoce pero de otra forma, con un texto que te da otra cosa y con la música que es distinta. Eso es todo un hallazgo.

GP: Algo que hemos ido descubriendo es que no es habitual que una persona con la capacidad de Julio, con la historia que tiene, tenga la apertura que tiene. Eso va a favor de su calidad de artista y de persona. Es un privilegio para nosotros que una figura como él se abra de esta manera para que nosotros podamos tocar. De verdad. Nosotros somos muy conscientes.

JC: Y aparte lo hago con gusto. Lo hago con cariño. Porque uno tiene que tocar con cariño.

GP: Y queremos que este espectáculo, que tiene mucho respeto hacia el tango, tenga también mucho respeto hacia el músico y hacia la tradición.

¿Qué se lleva cada uno de esta experiencia?
GP: A mí particularmente me enriquece como artista, como cantante. Es una cosa que siempre me haya gustado el tango y que haya cantado para mis amigos, volviendo de los shows o en los asados, pero otra cosa es hacerlo frente al público. Es una responsabilidad completamente diferente. Lo bueno es que se puede seguir aprendiendo a lo largo de los años y con esto he aprendido un montón. Se puede cantar cada vez mejor el tango. Y eso me entusiasma mucho.

CC: Yo desde hace unos años a esta parte he empezado a descubrir en mí un cantante. Porque antes siempre estaba, y sigo estando, dedicado a la guitarra. Últimamente estuve dedicándole mucho a la voz, y estoy encontrando una veta que me gusta mucho. Y esta invitación a cantar tango fue fabulosa, porque uno se encuentra cantando letras que cuando sos chico no entendías y ahora que sos grande te atraviesan. Es raro de explicar, pero cuando uno lo canta es muy conmovedor. Creo que nos pasó a todos de conmovernos cantando en el escenario.

JC: Yo siempre digo que el tango tiene una letra para cada uno. Nos identificamos más con una que con otra, porque a todos nos pega un poco una letra, porque nos pasó o porque algún amigo le pasó. Es lo que tiene el tango. Es una historia de 3 minutos increíble. Yo también me llevo como experiencia cosas nuevas, porque cada vez que tocás, aunque sea lo mismo lo revivís, le pones otra cosa nueva. Y aparte es una experiencia más allá de lo musical. Son personas bárbaras, y eso vale mucho más que cantar. Son las cosas que uno se va a llevar en el corazón. Soy un privilegiado.


Tango & rock & roll

Domingo 30, 21 horas
Teatro Solís
Entradas a la venta en Tickantel con precios entre $ 500 y $ 1.200.

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