Telón rápido: Raúl Sendic

El vertiginoso ciclo del vicepresidente enseña sobre la implacable política uruguaya
La noticia cayó el miércoles, como un piano en un pie, y rebajó aún más la ya raída nota política del vicepresidente de la República. Parece que Raúl Fernando Sendic no es licenciado en Genética Humana, como dejó decir durante décadas, sino que solo hizo en Cuba un curso corto con fines docentes.
La renovación en Uruguay, donde casi no hay muertos políticos, es pavorosamente lenta y tímida; y parece que el actual vicepresidente no será una excepción.

Raúl Fernando Sendic (53 años) es hijo de la sanducera Nilda Rodríguez y de Raúl Sendic Antonaccio, cofundador y líder histórico del MLN-Tupamaros. Cuando nació, en 1962, su padre asesoraba a sindicatos de Paysandú y Artigas, entre ellos los cortadores de caña ("cañeros"), y procuraba crear un foco guerrillero al estilo de la revolución cubana de los hermanos Castro.

Sendic padre pasó a la clandestinidad en 1963 y Raúl Fernando y su hermano Ramiro llevaron una niñez a salto de mata. El MLN fue derrotado por los militares en 1972 y su padre, quien tuvo más hijos con otras dos parejas, permaneció preso y maltratado hasta 1985.

Raúl Fernando vivió en Cuba con sus hermanos entre 1980 y 1984. Estudió Medicina, aunque no finalizó, e hizo un curso de Genética Humana, cuya calidad ahora es objeto de escrutinio. A inicios de los años 80 se integró al Movimiento 26 de Marzo, o "seispuntista", una escisión del MLN más cercana al marxismo-leninismo y con fuertes tendencias sectarias.

Raúl Fernando y sus hermanos acogieron a su padre cuando fue liberado en marzo de 1985. Pero, en esos tiempos de desconcierto y dogmatismo, padre e hijos rompieron por cuestiones políticas. "Estuvieron años sin hablarse", contó Samuel Blixen en su biografía de Sendic padre.

Raúl Fernando fue diputado entre 2000 y 2005 por el Movimiento 26 de Marzo, gracias a una alianza con el MPP. Luego, tras apartarse de los "seispuntistas" y apadrinado por José Mujica, inició una década política de vértigo. Tabaré Vázquez lo designó en 2005 vicepresidente del directorio de la petrolera estatal ANCAP, la principal empresa del país, presidente desde 2008 y ministro de Industria en 2009.
Por su parte, el 26 de Marzo –que controla el diario La Juventud y CX 36 radio Centenario– abandonó el Frente, se integró en 2008 a Asamblea Popular y en las elecciones de 2014 llevó a otro de los suyos, Eduardo Rubio, a la Cámara de Representantes.

Raúl Fernando volvió a encabezar ANCAP cuando Mujica asumió la Presidencia de la República en marzo de 2010, y renunció en octubre de 2013 para dedicarse a la campaña política a la cabeza de Compromiso Frenteamplista (Lista 711).

En las elecciones internas o primarias del 1º de junio de 2014, la Lista 711 fue la más votada del Frente Amplio, con casi el 20% de los sufragios, por encima de los sectores históricos: astoristas, tupamaros, socialistas, comunistas. Algunos rivales en la izquierda protestaron por su "entrismo" y por su disponibilidad de dinero y marketing. De inmediato, Sendic se propuso como candidato a la vicepresidencia de la República, Vázquez le dio su bendición y el Plenario Nacional del Frente Amplio lo confirmó el 15 de junio por 158 votos y dos abstenciones. Toda una lección magistral de cocina política y ascenso fulminante.

En octubre-noviembre de 2014 la fórmula Vázquez-Sendic logró un gran triunfo. El Frente Amplio retuvo el gobierno y la mayoría parlamentaria. Sendic con su Lista 711 reunió unos 155 mil sufragios, el 14% de los conseguidos por el Frente, con lo que multiplicó por más de 11 los obtenidos en 2009.
Pero enseguida comenzó a tropezar.

En marzo, dijo que no le constaba que Estados Unidos pretendiera derrocar al gobierno venezolano, por lo que Nicolás Maduro, un payaso, lo trató de cobarde.

Luego, desde el año pasado, la comisión parlamentaria que investigó la situación de ANCAP ventiló una administración dispendiosa. La empresa pública debió ser capitalizada con unos 800 millones de dólares, mantiene tarifas muy altas pese a la caída vertical del precio del petróleo y todos sus directores oficialistas fueron destituidos.

Los socios políticos de Sendic afirman que es víctima de una campaña opositora, con complicidades dentro del Frente Amplio, para impedir que sea candidato a la Presidencia de la República en 2019.
Y ahora este lío: un dudoso título profesional, muy al estilo latinoamericano, con sonoridad de telenovela y republiqueta. No ha sido muy lúcido.

Si hay un complot en su contra, Raúl Fernando Sendic parece estar del lado de los conjurados, presto a dispararse un tiro tras otro en sus propios pies. Mientras tanto, cierto placer maldito, muy mezquino, muy uruguayo, estremece casi todas las tolderías, de izquierda a derecha, al verlo caer envuelto en llamas.

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