Temer confía en mejorar economía y se desmarca del caso Petrobras

Presidente advirtió a brasileños que deberán hacer "sacrificios"
El presidente interino de Brasil, Michel Temer, volvió a pedir ayer confianza a la ciudadanía en las medidas que propuso para recuperar la economía de la recesión, pero insistió en que ese "esfuerzo" demandará "sacrificios". Según datos oficiales presentados ayer, la economía de Brasil se contrajo 0,3% de enero a marzo en relación al trimestre anterior, lo que dejó al Producto Interno Bruto de ese país en rojo hace cinco trimestres consecutivos.

Aunque mejores a las previstas, las cifras confirman la profunda crisis que Brasil atraviesa hace más de un año, en medio del desplome de los precios de las materias primas, una intensa lucha política que apartó del poder a la presidenta Dilma Rousseff y una mega investigación de corrupción que tiene como blanco a gran parte de la élite política y empresarial de la primera economía de la región.

"La caída del PIB de Brasil en el primer trimestre fue mucho más pequeña de lo esperado pero solamente debido a un salto en los gastos del gobierno. Con el ajuste de la política fiscal previsto en la segunda parte del año, esta ayuda a la economía terminará", estimó en un informe la consultora Capital Economics, con sede en Londres.

Mientras, Temer encabezó ayer una ceremonia en la que asumieron sus cargos los nuevos presidentes de la petrolera estatal Petrobras, de los mayores bancos públicos del país y de un instituto de investigación social y económica vinculado a la Presidencia.

En su discurso, el presidente interino afirmó que asumió el gobierno en medio de "una gran conjugación de problemas ocasionada por errores que comprometieron la gobernabilidad y la calidad de vida de nuestra gente", en alusión a la gestión de Rousseff, suspendida para responder a un juicio político.

"Hoy tenemos más de 11 millones de desempleados, la inflación bajo vigilancia, un déficit que en realidad llega a 170.000 millones de reales (unos US$42.220 millones) y ese es el escenario en que asumimos el gobierno", advirtió.

Temer dijo que no pretendía "hablar de herencias", pues se debe "modificar esa idea de que el pasado es responsable del presente", pero sí aclaró que "es necesario evitar que eventuales oportunistas" le achaquen "los errores anteriores".

La sombra de Petrobras

En el acto, el economista Pedro Parente asumió la presidencia de Petrobras, empresa que está en el centro del mayor escándalo de corrupción descubierto en el país, que salpica a una veintena de empresas privadas y a medio centenar de políticos de todo el arco parlamentario.

Temer hizo una ligera alusión al caso y fue para reiterar "por enésima vez", según dijo, que "no existe ninguna posibilidad de interferencia del Ejecutivo" en las investigaciones sobre las corruptelas en la petrolera.

En forma indirecta, pareció aludir a la renuncia de dos de sus ministros en apenas veinte días, debido a la difusión de unas grabaciones en las que criticaban la conducción de la investigación en Petrobras.

Confianza

El presidente interino reafirmó que, pese a ese cuadro, tiene "la más absoluta convicción de que es posible revertir ese escenario y retomar la confianza y el crecimiento", aunque advirtió que eso no será posible sin "sacrificios", sobre los cuales no profundizó.

Temer también ratificó ayer que los presupuestos de los programas sociales no serán alterados y que los recortes en el gasto público no llegarán a las áreas de educación y salud, que consideró prioritarias.

Además aseguró que, con solo veinte días en el cargo, está en condiciones de "presentar al país una nueva agenda positiva de reconstrucción nacional".

En ese sentido, destacó la decisión de reducir de 31 a 24 el número de ministerios, la aprobación de una nueva meta de déficit fiscal que calificó de "realista" y la propuesta de establecer un techo constitucional para el gasto público.

Sin embargo, enfatizó que "todas estas medidas no resolverán de la noche para el día" los problemas del país, cuya economía sigue sumergida en una seria recesión, según confirmaron ayer los datos oficiales.

Temer no hizo alusión a esos datos, según los cuales la recesión de la economía brasileña se agravó en el primer trimestre de este año, en el que se contrajo 5,4 % respecto al mismo período de 2015.

El presidente interino insistió en que para salir de la crisis "es preciso recuperar la confianza de los brasileños en su futuro, reencontrar el camino del crecimiento y la generación de empleos de calidad", todo lo cual sostuvo que solo será posible si existe un "compromiso con la unión del país".

Fuente: Agencias

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