Tensa relación entre Nicaragua y EEUU a poco de las elecciones

El gobierno de Ortega rechaza una ley estadounidense por "injerencista"
Tras 26 años de "correctas" relaciones, Estados Unidos y Nicaragua reviven el fantasma de la tensión a raíz de una iniciativa de congresistas estadounidenses que condicionaría el crédito internacional al país centroamericano a la realización de elecciones transparentes y supervisadas en los comicios del 6 de noviembre.

La denominada ley NICA Act (Condicionalidad a las Inversiones Nicaragüenses), aprobada el 21 de setiembre por la Cámara de Representantes, busca impedir que Nicaragua tenga acceso a fondos internacionales hasta que promueva reformas democráticas que garanticen elecciones libres y supervisadas por observadores externos.

La iniciativa ha sido calificada como "injerencista" por el gobierno del presidente Daniel Ortega, quien busca reelegirse para un tercer mandato consecutivo en los comicios de noviembre próximo.

El excanciller nicaragüense Francisco Aguirre (1998-2001) dijo a la AFP que desde el retorno de Ortega al poder, en 2007, las relaciones con Washington "han sido correctas aunque no cordiales", pero que tras la decisión del Congreso de EEUU "se han tornado frías".

"Hay una inquietud muy grande en EEUU y están muy molestos con lo que ellos ven como un retroceso en la gobernabilidad política", sostuvo Aguirre.

Estados Unidos no ve con buenos ojos el rechazo de Nicaragua a la observación electoral, la exclusión de la contienda de la principal fuerza política de oposición, el Partido Liberal Independiente (PLI), y la destitución de 28 diputados de esa corriente.

El gobierno nicaragüense rechazó en un comunicado las presiones y consideró que "son parte de las históricas políticas injerencistas, que se practican con mayor intensidad particularmente durante los períodos electorales".

De ser aprobadas por el Congreso, las sanciones impedirían a Nicaragua recibir financiamiento de organismos multilaterales por unos US$ 250 millones anuales, el 40% de su inversión pública. La pérdida de tales recursos frenaría el crecimiento económico del país y lo reduciría de 5% en los últimos años a 2%, consideró Aguirre.

Ortega cuenta con una aprobación que ronda el 70% según las encuestas y es el amplio favorito a ganar las elecciones en noviembre.

Fuente: AFP

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