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07

2012

La guerra tras la bandera olímpica

Detrás de Guor Marial, el atleta sin bandera de Londres 2012, se esconde el absurdo conflicto entre las dos naciones más jóvenes del planeta

Guor Marial correrá el 12 de agosto la prueba de la maratón, que cerrará los Juegos Olímpicos  de Londres 2012. Lo hará sin bandera o, mejor dicho, con la de los cinco aros, porque no tiene pasaporte. Nació en lo que hoy es el país más joven del planeta: Sudán del Sur, independiente desde el 9 de julio de 2011. Tan joven que ni siquiera tiene un Comité Olímpico local, y por eso no es miembro de la comunidad olímpica.

Guor Marial vive en Arizona, EEUU, donde llegó hace 12 años como exiliado de la guerra civil en el antiguo Sudán, que enfrentó desde 1983 hasta 2005 al gobierno de Jartum, liderado por Omar el Bashir, –criminal de guerra prófugo de la Corte Penal Internacional por el genocidio de Darfur- contra el Sur independentista, y que el mundo ha simplificado como el conflicto del Norte musulmán contra el Sur católico.

Marial no es solo un atleta: es el símbolo de la independencia de Sudán del Sur, un movimiento que ha tenido un fuerte lobby en EEUU, con el actor George Clooney como su cara principal. De ahí que su caso haya tenido tanta prensa: muchísimos medios han hablado de cómo Marial se niega a competir por Sudán del Norte, porque durante la guerra el gobierno de el Bashir asesinó a 27 de sus familiares. O de cómo escapó de un campo de trabajos forzados a los 8 años, corriendo con las mismas piernas que le dieron la oportunidad de correr en los Juegos Olímpicos, hasta refugiarse en Egipto.

Es una historia épica, cinematográfica. Pero muy a pesar del meritorio y valiente atleta, la historia también tiene la misma lógica binaria que ha llevado a las guerras, las hambrunas y los genocidios que transformaron a una de las regiones más ricas en petróleo de toda África, en una de las más sangrientas. De las más ricas, y de las más corruptas e injustas.

Tras los 22 años de guerra, las negociaciones de paz trajeron en 2011 el referéndum por la libertad de Sudán del Sur, que obtuvo un apabullante 98% de los votos. El pueblo del Sur, con la capital establecida en la ciudad de Juba, lograba sacarse de encima al dictador sanguinario de El Bashir, que los había perseguido durante años, y la posibilidad de buscar su propio camino.

Claro que tras los festejos y los grandes titulares, había algunas grandes interrogantes en el horizonte: en un país que dependía en un 90% de los ingresos petroleros, el 75% de los pozos quedaban para el Sur, mientras que la totalidad de las refinerías y oleoductos quedaban en el Norte. Además, las fronteras no se definían al 100%, y en particular dos regiones quedaban en disputa: Nilo Azul y Kordofán del Sur, que combatieron junto a Juba, pero que el Norte reclamaba como suyos. El petróleo también era la explicación de fondo: en Kordofán se encuentra la quinta parte del petróleo que producía la antigua nación. Ambos nacían como países independientes, pero más que nunca se necesitaban para negociar con responsabilidad.

Poco más de un año después, el odio llevó a los dos países al borde del colapso: en abril Sudán del Sur cortó la extracción de petróleo, en represalia porque el gobierno de Jartum se quedaba con una parte al transportarlo a las refinerías, argumentando que el gobierno sureño no paga por el servicio. Así, el Sur voluntariamente decidió detener la producción del 98% de su PIB, para perjudicar al Norte. Aprendieron bien de Bashir: arrasar con todo, inclusive sí mismo, para perjudicar al enemigo.

La absurda medida tenía una explicación desde el gobierno del Sur: los planes de comenzar la construcción de un oleoducto propio, que llevará el petróleo a Kenia. Según ellos, en dos años y medio puede estar pronto, lo que haría a Sudán del Sur un país económicamente independiente. El Banco Mundial le respondió enseguida: la idea es un gigantesco disparate. Siendo extremadamente optimistas, la construcción podría estar pronta en cinco años, siempre que se obviaran los detalles de estar construyendo un blanco fácil y estratégico en un país en guerra, además de que el proyecto lo llevaba adelante un gobierno ahogado por la corrupción, e incapaz de cumplir con sus obligaciones más básicas por la falta de recursos y los conflictos internos. Ni siquiera China –aliado histórico de El Bashir por los negocios petroleros, pero que desde que se convirtieron en naciones independientes adoptó su postura de no intervención en conflictos internos y empezó a negociar con el Sur- prometió apoyo a la construcción del oleoducto.

En el mejor escenario, sin producción propia ni préstamos a los cuales acceder, el gobierno de Juba puede aguantar 6 meses antes colapsar, según el BM.
 
El Norte tampoco se quedó quieto en las medidas estrangulatorias: además de seguir su ofensiva por las provincias en disputa, en abril cerró las fronteras y cortó toda ayuda alimentaria con los pueblos limítrofes, agravando la crisis. En realidad, su propia realidad también es ya desesperante: el gobierno de Bashir tiene varios focos de violencia abiertos, entre ellos el de Darfur, donde la crisis humanitaria se mantiene, aunque los focos de los medios ya no estén enfocados allí.

Como muchas veces antes, la comunidad internacional, que hace un año festejó la independencia de los sureños con bombos y platillos, ahora está ocupada en otros temas como para acordarse de Sudán. Es la misma hipocresía que ha llevado a que buena parte del mundo ignore que en Sudán del Norte también hay revueltas populares, como en los vecinos Egipto, Libia o Túnez.

Mientras tanto, allí estará Guor Marial el 12 de agosto: levantando el orgullo de su país, y siendo aplaudido por miles que se emocionarán con su historia. Una historia valiente y épica, pero que ayuda a tapar la insólita guerra que mantiene dos gobiernos que están dispuestos a ahogar a los suyos con tal de que el otro no sobreviva.

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1 Comentario

  • alberto rodriguez - 31.07.2012 - 17:59 hs

    quien les habra vendido armas a esta gente para hacer esas cosas feas y liberar los pozos de petroleo? yo tengo armas y refinerias, vos tenes petroleo, que te parece si te ayudo a liberarte? donde vive el muchacho? que tenga cuidado que no lo deporten.

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