Theresa May pidió una investigación oficial sobre el incendio en Londres

Residentes se habían quejado por un mantenimiento inadecuado de la construcción. Hay 17 personas en estado crítico y varios desaparecidos
Al menos doce personas murieron en el incendio que devastó este miércoles un edificio de viviendas sociales en Londres, un saldo provisional que puede aumentar a medida que pasen las horas y avancen los trabajos del cuerpo de bomberos, anunció la policía local.

"Desgraciadamente me temo que el saldo aumentará", declaró Stuart Cundy, comandante de la Policía Metropolitana londinense, ya que muchas personas continuaban desaparecidas.

Sobrevivientes de la tragedia dijeron haber visto a gente cayendo o saltando desde la torre residencial de 120 departamentos y 24 pisos como un último intento desesperado por escapar.

Otros testigos vieron cómo la gente incluso dejaba caer a sus hijos desde las ventanas para intentar salvarlos.

Varios sobrevivientes lamentaron que se les haya aconsejado permanecer confinados en sus departamentos. "Si hubiésemos seguido esos consejos estaríamos muertos", declaró Nicky Paramesivan a la BBC.

Luego que el fuego fue en parte controlado, debía comenzar "una operación de búsqueda compleja" de varios días, dijo Cundy.

Por su parte, la primera ministra británica, Theresa May, anunció este jueves que habrá una investigación oficial sobre el incendio a fin de esclarecer sus causas.

La líder conservadora visitó la zona de la tragedia, en el barrio de North Kensington (oeste de la capital), y habló con los efectivos de la Policía Metropolitana de Londres (Met) que tratan establecer el origen del fuego y con bomberos que realizan tareas de búsqueda y rescate.

En una breve declaración a la BBC desde su residencia y despacho oficial de Downing Street, ni bien llegó del lugar, May dijo que "es necesario asegurarse de que esta terrible tragedia se investigue adecuadamente" para poder llegar "al fondo" de lo sucedido.

May dijo además que es preciso "obtener todas las respuestas acerca de lo que sucedió" en el inmueble y esclarecer "por qué" se produjo el incendio.

También elogió la respuesta "extraordinaria" mostrada por la comunidad de vecinos para ayudar a los afectados por la "terrible tragedia" y aseguró que el gobierno "realojará" a esas personas que se han quedado en la calle.

Actualmente, se encuentran hospitalizadas en varios centros de Londres 34 personas, de las que 17 están en estado crítico, según el último parte de los servicios de emergencia.

Inspecciones y quejas

Vecinos habían pedido varias veces inspecciones, que no se hicieron, por el estado de la construcción, según se informó.

Incluso, un 90% de los residentes habían firmado a fines de 2015 una petición quejándose por la mala gestión de la empresa responsable del mantenimiento del edificio.

"El administrador me amenazó personalmente", lamentó David Collins, presidente de la asociación de habitantes de la torre hasta octubre. Collins también señaló la responsabilidad del Borough (municipalidad) del barrio de Kensington y Chelsea. "Les informamos de nuestras preocupaciones y pedimos una investigación independiente pero no nos escucharon", lamentó.

Según documentos difundidos en internet, un colectivo de residentes se había quejado en varias ocasiones estos últimos años del estado del edificio y de los posibles riesgos de incendio. "Nadie quiso hacer caso a todas nuestras advertencias, una catástrofe como ésta era inevitable", publicó en su blog el Grupo de Acción de Grenfell luego de la catástrofe.

Nana Akuffo, habitante de una torre vecina, estimó que esos problemas "se habrían solucionado" si el edificio hubiese estado situado en barrio de Knightsbridge, una zona más "chic" de la ciudad.

Según varios residentes, los trabajos de renovación del edificio, realizados el año pasado por una cifra equivalente a US$ 12 millones, pudieron haber favorecido la propagación del fuego, que fue extremadamente rápida.

Por su parte, Salah Chebiouni, de 45 años, que logró salir a tiempo de la torre, declaró que olía "plástico quemado" y lamentó los trabajos de renovación baratos. "Tenían el aspecto de metal. Creía que habían hecho algo bueno. Pero era plástico", dijo.

En tanto, Gavin Barwell, el nuevo jefe de gabinete de la primera ministra Theresa May y exministro de Vivienda, fue acusado por el diario sensacionalista The Daily Mirror de haber guardado un informe de hace varios años que señalaba el riesgo de incendio en edificios como la torre Grenfell.

El alcalde de Londres, Sadiq Khan, declaró que estos testimonios plantean "preguntas que esperan respuestas".

Descartan derrrumbe

El miércoles al mediodía la torre Grenfell, construida en 1974, estaba calcinada. Después de dieciséis horas después de comenzado el incendio aún se podían ver llamas en el edificio.

La jefa del departamento de bomberos de Londres, Dany Cotton, descartó un derrumbe y precisó que un equipo de ingenieros inspeccionaba las instalaciones.

Aún se desconocen las causas del impactante siniestro, en el que trabajaron unos 200 bomberos para intentar apagarlo.

Un portavoz de Downing Street declaró que May estaba "profundamente entristecida por la pérdida trágica de vida" en la torre Grenfell.



Fuente: Agencias

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