Tinelli vs. Macri: la tinellización de la política volvió al ruedo

Parodias y menciones en Showmatch complicaron las relaciones entre ambos, algo que ya sucedió entre el conductor y otros presidentes en el pasado

Marcelo Tinelli es una de las personas más influyentes de Argentina. Y lo sabe. Tener el programa más visto de la televisión en su país durante más de dos décadas le viene como anillo al dedo para bajar línea sobre sus intereses, ya sea para conquistar la presidencia de la Asociación del Fútbol Argentino o cuando es hora de criticar a algún político.

Por más de que su ya icónico programa de televisión es casi exclusivamente un espectáculo que explota el show mediático en torno a las figuras que allí participan, Tinelli ha logrado encontrar –cuando ha querido– un espacio para abordar la situación política de la Argentina.

En más de 20 años al aire, Tinelli se enfrentó a varios presidentes, se llamó a silencio en otras ocasiones, exmandatarios y candidatos visitaron los estudios de su show para consolidar su popularidad, y creó la parodia de un reality, Gran Cuñado, donde retrató con ironía a todo el sistema político, algo que cayó bien en algunos y en otros no tanto. El último episodio de la relación entre el conductor más famoso de la televisión y la política se comenzó a gestar hace algunas semanas y lo enfrentó con el presidente en ejercicio, Mauricio Macri.

El comienzo fue un sketch, una parodia donde el cómico Freddy Villareal apareció encarnando al mandatario muy acalorado y desabrigado, aludiendo directamente a la polémica con las recomendaciones del presidente de gastar menos energía y abrigarse más este invierno, relacionado con el fuerte aumento en las tarifas de los servicios básicos.

La parodia a Macri en ShowMatch

Tras esto, a Tinelli le cayó encima el peso de los macristas en redes sociales, que acompañaron sus mensajes de repudio con el hashtag #TinelliMercenarioK. "Se ponen nerviosos. Insultan. Hacen campañas desde cuentas 'truchas'. Amenazan. Pensé que eran diferentes", escribió el conductor en su cuenta de Twitter.

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El mensaje hizo efecto y Macri, quien durante la campaña por llegar a la Casa Rosada fue a Showmatch, se mostró como si le divirtieran las imitaciones que el año pasado se hacían de él e incluso se prestó para bailar frente a millones de personas con su imitador con tal de ganar votos, ahora contraatacó.

"Él decidió satirizarme y recibió 150 mil tuits de crítica. Investigamos el tema. No hubo trolls (cuentas falsas) ni el gobierno tuvo nada que ver. Sí hubo 30 mil tuiteros que lo criticaron. ¿Cómo no va a haber 30 mil tuiteros que simpatizan con el gobierno si este gobierno es producto en gran medida de las redes sociales? Es increíble que se ofenda", afirmó Macri en entrevista con La Nación el pasado domingo.

Macri en Showmatch

Desde el partido de gobierno rápidamente buscaron suavizar el divorcio entre Tinelli y Macri, del que temen que afecte negativamente la imagen del presidente, ya golpeada tras el impopular ajuste denominado "tarifazo". En ese sentido, ya se acordó una reunión entre ambos para limar asperezas, que por el momento no tiene fecha.

De todas maneras, desde el gobierno se atribuye el malestar de Marcelo Tinelli a algo más relevante que los mensajes en Twitter. Según informó Clarín, Tinelli estaría especialmente molesto por sus aspiraciones fallidas de presidir la Asociación del Fútbol Argentino y desde su entorno se apunta a Daniel Angelici, presidente del club Boca Juniors y hombre de Macri, como uno de los principales factores para truncar sus intenciones de presidir el turbulento fútbol local.

Pese al enfado de los seguidores de Macri, que ayer impulsaron un nuevo hashtag titulado #HoyApagonATinelli, la popularidad del conductor no cede. Aunque la movida en las redes superó los 160 mil mensajes, el programa del lunes pareció no enterarse de ello: fue otra vez el programa más visto del día con 17,4 puntos de rating de hogares (1,7 millones de personas en promedio).

Contra ¿todos?

Aunque en los últimos meses los partidarios del oficialista Cambiemos lo han situado bajo el ala K por sus ataques contra el gobierno macrista, Tinelli se ha enfrentado en mayor o menor medida contra la mayoría de los jefes de Estado, con especial hincapié en Fernando De la Rúa (1999-2001), quien directamente culpa al conductor de propiciar su temprana salida del gobierno.

Según dijo el expresidente a La Nación en 2003, una parodia de Villareal, el mismo que ahora personifica a Macri, lo mostró ante la sociedad argentina como un presidente torpe, una imagen que "la gente empezó a ver más cercana a la verdad" de lo que a su criterio en realidad era.

No ayudó tampoco que en su visita al programa en el año 2000 cometiera una serie de errores que reafirmarían esa percepción de la gente, como su confusión con el nombre de la por entonces esposa de Tinelli, que un hombre saliera desde la tribuna a increparle por la situación de una cárcel, o que cuando se retirara del estudio se fuera por el lado contrario a la salida y vacilara sobre hacia dónde ir, todo al aire. "Asumo mi responsabilidad por haber ido al programa, que fue perjudicial para preservar mi función", aseguró De la Rúa en aquel momento.

Tras ese incidente, en la capital porteña se acuño una nueva expresión: la tinellización de la política.

De la Rúa en VideoMatch

Habiendo tenido esa experiencia, De la Rúa aconsejó a Macri "aguantar" las parodias del programa y apuntó a los periodistas para controlar este tipo de cosas. "Le diría a Macri que aguante las imitaciones de Tinelli, pero los periodistas tienen que decir si lo que hace Tinelli está bien o mal".

El expresidente Carlos Menem (1989-1999) utilizó la incipiente popularidad del programa que por entonces se titulaba VideoMatch para impulsar su victoria en las elecciones de 1995, en las que obtuvo un porcentaje de votos mucho mayor a lo esperado.

Con la familia Kirchner, su principal cruce se dio tras un hecho específico, que fue la decisión de Cristina Fernández de bajar al popular conductor del negocio de Fútbol Para Todos (transmisiones televisivas del torneo local) en 2014. Eso desató enfrentamientos en redes sociales, una parodia a la figura del jefe de gabinete Jorge Capitanich y algunas acusaciones veladas en ambas trincheras.

Sin embargo, a pocos días de las elecciones de octubre de 2015, Tinelli dejó entrever cierta predilección por Daniel Scioli, cara de la continuidad kirchnerista tras el fin del mandato de Cristina Fernández.

A pesar de que los tres candidatos principales de esas elecciones –Macri, Scioli y Sergio Massa– pasaron por su programa durante la campaña, una segunda visita a último momento de Scioli pareció tener otro trasfondo, uno que a Macri no le favorecía y que, como analizan varios medios argentinos, podría ser otro de los factores que hoy los mantiene enfrentados.


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