La linda, Manantiales
Es un lugar súper atractivo, perfectamente iluminado y la ambientación hace honor a su nombre.
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02
2013
Tiene una barra importante, que puede estar bueno tomarse una, mientras esperas mesa.
Llegamos bastante tarde, así que sin vueltas pedimos dos platos principales. Ravioles de zapallo, bien clásico. Estaban muy ricos y en plato caliente, que ayuda a mucho a que conserve la temperatura hasta que te comés el ultimo bocado.
También pedimos la milanesa con ensalada mixta y al preguntar si se podía cambiar la guarnición obtuvimos la respuesta mas graciosa que escuche en mucho tiempo: "No, no podemos cambiar la guarnición porque el chef es muy grosso en Argentina y no cambia los platos".
Se podrán imaginar la carcajada que soltamos. Solo otro argentino (el mozo) puede contestar eso.
Debo decir que luego de recuperarnos de la risa, la milanesa estaba deliciosa y vino acompañada también con una ensalada de lentejas que no estaba anunciada. Fue una grata sorpresa: estaba bárbara y le dio un toque especial.
Había estado en este restorán el año anterior y la comida no tenia nada que ver con el estilo del menú planteado este año. Pregunté si efectivamente habían cambiado de cocinero. Así es: el grosso no estaba el año pasado. Hicieron buen cambio, un lugar así merecía una mejor cocina. Además de grosso, el nuevo chef es muy simpático: andaba entre las mesas al final de la noche, hablando con los comensales y preguntando que tal estaba todo.
A la hora del postre, los restoranes en Manantiales tienen la contra de tener la heladería Volta cerca. Nos despedimos del grosso y encaramos para la heladería que sin duda hace los helados mas ricos. ¿Y saben qué? ¡También son argentinos!
La linda, Manantiales
18 de Julio y Montevideo – Manantiales.
Teléfono: 4277-5224
Dos platos, una copa de vino, una limonada, un agua: $ 1340
Volta
Sobre la Ruta 10 en Manantiales
Teléfono: 4277 4849
02
2013
Es una mezcla de bolichon inglés con cocina de azulejos blancos trabados que venden fish and chips, con boteco brasilero todo abierto a la calle.
La comida es realmente rica. A esta altura creo he probado casi la carta entera. De aire, siempre pido, las papas en cuña, que vienen servidas en un bowl rojo con servilleta de papel. Con la misma presentación e igualmente ricas, vienen las rabas.
Es riquísima la sopa de remolacha fría y la empanada gallega. Ni que hablar de la polenta tostada, que es uno de los pocos lugares donde encontrarla en la carta. Soy fan de la polenta en todas sus versiones Muy recomendable también el ceviche y el sándwich de pejerrey aunque no siempre esta disponible.
Recomiendo sentarse en las mesas que atiende Beto, súper simpático y divertido.
Este fantástico lugar fue ideado por Nico Palacios que a menudo se lo puede ver sentado en una esquina de la barra supervisando de reojo que todo salga bien y almorzando, por supuesto.
También se puede ir a comprar pescado fresco para cocinar en casa y hasta tiene algunos tesoritos gourmet para acompañar la compra. Recomiendo especialmente la sal marina y el aceite de oliva.
Para cerrar el almuerzo, el combo perfecto es cruzar la ruta y terminar comiendo como postre un helado de Volta que queda justo enfrente o llevarse a casa un regalito comprado en la boutique de al lado, con la que comparte local.
Fish market
Ruta 10, km 163,5
Tel: 4277- 4431
Sopa, rabas, polenta, ceviche, jugo, 2 cervezas $u 1700.
01
2013
Me llevó tres días conseguir una mesa en esta simpática pizzería. Es que tiene unas pocas y le sobran clientes. Tiene el atractivo típico de los lugarcitos con onda que encontrás en el este: medio hippie, con buena comida, horno de barro (of course!) y escondido.
Probé la de queso de cabra y me pareció una delicia. Que placer que no escatimen con la cantidad de queso y que sea la proporción justa para armar el bocado perfecto con la rúcula y sintiendo el “crunchi” de la base. Disfruté cada bocado. Muy buena también la de panceta y aceitunas.
Tiene algunas alternativas a la pizza como los mejillones a la provenzal, camarones al ajillo y hasta ravioles de queso ahumado y tomates secos con crema de nueces.
Acompañamos las pizzas con una ricas caipis, encantados con el ambiente informal y la luz tenue.
Nos fuimos victoriosos de haber conseguido en el tercer intento una mesa y encantados de haber insistido ¡Persevera y una mesa conseguirás!
Elmo
Punta piedras
Tel: 094 069 111
4 pizzas, 1 caipi , 2 aguas $725
01
2013
Tuvimos la suerte de llegar sin reserva y conseguir mesa, pero el resto estaba todo reservado y, rápidamente, se formó cola de espera en la puerta
Es una versión moderna de un gran clásico de Punta del Este. Emprendimiento familiar fundado con las recetas de los abuelos, hoy continúa en manos de una nieta que reproduce glorias pasadas agregando su propia impronta.
Es lindo saber que la cocina cuenta con uno de sus cocineros originales también.
Manteles blancos, buenos cubiertos, lindas copas y vasos hacen que la comida sea aún mas disfrutable.
La carta me resultó toda muy tentadora y fue divertido poder elegir entre al menos ocho opciones diferentes de brótola. Finalmente opté la maître de hotel, súper clásico con manteca, perejil y limón, acompañada de una papa al natural. El poder de lo simple siempre sorprende. Viene a la mesa entera y el mozo la filetea al costado de la mesa. ¡Cómo me gusta esta costumbre tan poco practicada hoy en día!
Muy bueno también el pulpo a la gallega aunque una porción un tanto generosa como para una entrada. Deliciosas también las miniaturas de pescado.
Para los postres también se conservan los clásicos del estilo del flan y el almendrado.
La atención es impecable. Y sus dueños están atentos a todos los detalles. Sin duda esto agrega calidez al servicio.
En principio me sorprendió ver que un lugar que abrió hace apenas unos días ya tenía comensales que se saludaban de mesa en mesa al llegar, pero es simple: las buenas nuevas corren rápido y la leyenda de la buena cocina de la familia Iturria sigue viva.
Mariskonea:
Calle 21 y rambla del puerto
Tel 42440408
Dos entradas, un plato, un postre, dos cervezas y un jugo: $2.805
12
2012
La verdad es que antes de llegar a Doha muy poco sabía de esta ciudad y debo reconocer que tampoco me hice experto en su historia, aunque algo he aprendido en estas pocas horas aquí.
Segunda noche en Doha y salí a la calle impulsado por la curiosidad que me gana siempre, en la búsqueda de algún medio de transporte que me permitiera atravesar la nube constante de arena (que literalmente se siente entre los dientes) y me depositara en la puerta de entrada del W Hotel Doha.
Difícil de entender el ingles del amabilísimo paquistaní que dirigía el bólido que sólo era frenado por un tráfico a veces insoportable y unos pocos semáforos (ya que la mayoría de los cruces importantes conservan la inglesa costumbre de las rotondas) que deben ser sin duda unos de los mas lentos del mundo (contabilicé 10 minutos de espera en uno de ellos, increíble).
Por fin frente a la "W" gigante, bajé del taxi y encaré el lobby del hotel. La sensación inmediata fue un cambio tan radical de lo que me rodeaba, que por un rato olvidé que estaba en un sitio en el que seguramente no hace tantos años, algunos nómades se acercaban a la costa de un inmenso desierto a sentir las cristalinas aguas del Golfo Pérsico.
Todavía con el eco de la sugerencia de Marian en mi cabeza: "y por qué no vas al restaurante Market de Jean-Georges?", me dirigí hacia la recepcionista y confirmé lo que el Google me había explicado 45 minutos antes: no solo tiene un restaurante en el W Hotel de Doha, sino que tiene dos!! El Spice Market y el Market, el primero más tipo asiático y el segundo, mucho mas internacional. Opté por el Market.
Debo decir que pocas veces me han tratado tan bien en un restaurante, tanto que, a cada plato que venía a mi mesa, le seguía un cocinero muy amable que me preguntaba si me había gustado porque ese plato lo había preparado él mismo.
Ya la carta era para morirse y podía imaginar los comentarios de Marian al recorrer la lista de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba. Inmediatamente llegó mi Dirty Martini Vodka, (nunca con Gin) y una panera con tres tipos diferente de pan; recuerdo todos pero me impresionó unos de aceitunas que devoré con una manteca en el punto justo de frío pero no tanto como para andar persiguiéndola con el cuchillo por todo el maldito platito.
De entrada me jugué por un foie gras brulée que venía sobre una especie de bizcochuelo salado y acompañado de una granita de ananá. Sin palabras…
Como siempre me tentaban mas las entradas (confieso que demoré como quince minutos para elegirla porque me gustaban casi todas) pero al final, pedí un principal mas clásico pero dado el entusiasmo que puso el mozo al describirlo, no pude desilusionarlo. Tenía razón, era espectacular. Salmón sellado con repollitos de Bruselas cortados finitos (tipo chucrut) por arriba y acompañado de un puré de papas caserísimo con vinagreta de trufas.
Acompañé el principal con una cerveza tirada de trigo que estaba perfecta para el plato y de postre fui por la pera poché rellena de salsa de caramelo con granita de vainilla. Pregunta de ingeniero: ¿como la habrán rellenado? ¿con una jeringa?
Salí del restaurante para el lobby del hotel nuevamente aturdido por una comida increíble y una amabilidad justa entre servicial y discreta. Ciertamente aluciné con esta comida.
Al leer esto habrán pensado seguramente que el estilo es muy similar al los blogs de Marian, claro que sí, de eso se trata: de aprender de lo bueno e imitarlo... ¿ Acaso no somos grandes imitadores los seres humanos? Sino, alcanza con ver la mini Manhattan que hay en Doha, obviamente eso no vino de la inspiración de los beduinos en el desierto.
Por Fernando Schaich para Marian Caviglia
PD: esto fue escrito a mas de 10.000 metros de altitud y a mas de 950 km/h a en el Océano Atlántico a mitad de camino entre Afrecha y Sudamérica y todavía con la sensación (entre la boca y el cerebro) de mi solitaria y nocturna salida de haber visitado un oásis gastronómico
Drinks, entrada, plato, postre: u$s 120.
www.marketdoha.com/
Marian Caviglia es directora de De la Cocina Catering. Su vida gira en torno a la comida y cuando no esta planificando sobre cómo y dónde servir la más rica, busca dónde puede encontrarla
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