TNU estrena nueva serie de ficción, "Feriados"

La serie, entre lo unitario y lo coral, presenta a un protagonista por capítulo
Tendiendo líneas entre lo antológico y lo coral, entre lo teatral y lo audiovisual, Feriados llegará hoy a la pantalla de TNU con los recorridos y tribulaciones de nueve personajes, cada uno con sus propios minutos, su propio episodio, enmarcados en el tiempo (casi) muerto de los feriados nacionales.

"Nos gustaba el día feriado porque es un día en el que parece que no pasa nada y uno se corre de la rutina. Eso nos parecía interesante para conocer diferentes personajes", comenta a El Observador Lucas Cilintano, uno de los tres directores de la nueva serie nacional, que forma parte de una temporada que ya dio lugar a los estrenos de Rotos y Descosidos y Guía 19172 en Tevé Ciudad.

"El feriado es un día en el que uno se encuentra consigo mismo, o tiene más tiempo para sí", agrega Cilintano, dándole forma a episodios que, como postales, capturan instantes de cambio en las vidas de cada personaje.

Sin embargo, aquellos retratos no funcionan solo de forma autónoma, sino que se interconectan, ayudando a recortar un año como mosaico de sus fechas neurálgicas.

"El primero de mayo conocerán a un personaje principal que tiene un problema con el trabajo, pero luego lo verán como secundario en otro ambiente, otro feriado, y eso también nos ayuda a mostrar las facetas que tenemos, dependiendo de dónde estamos", agrega Cilintano, director de fotografía y asistente de dirección en otros proyectos, quien lleva adelante la serie junto a los actores Claudio Quijano y Leonardo Pintos.

Según comentó el director, el proceso creativo fue más afín a los conceptos de "laboratorio" y de "búsqueda" que a los estándares de la industria debido a la naturaleza híbrida del equipo de trabajo.
Luego de la idea originaria, surgida en 2012, Pintos y Quijano convocaron a colegas de la Escuela Multidisciplinaria de Arte Dramático (EMAD) y a otros actores de teatro para constituir un grupo que funcionara no solo desde la interpretación, sino también desde la improvisación y la elaboración de los relatos.

"Cuando se arma un proyecto, lleva mucho tiempo de preparación; el guion tiene que estar cerrado y hay muchos formalismos que hay que cumplir antes de salir a filmar. Nosotros queríamos la espontaneidad de tener ya a los actores, que también colaboraban, e ir probando cosas para ver qué estaba bueno y qué no", señala Cilintano.

La priorización de la actuación también se dio en el lenguaje de cámara utilizado. "Se pudo adaptar la acción sin perder la frescura de lo espontáneo, de lo escénico", afirma Cilintano, quien procuró no pensar previamente los planos o las escenas para poder nutrirse de la energía de los intérpretes.

"Como director de fotografía siempre pienso en imágenes, e intenté probar por otro lado, aprovechar lo que se generaba en las escenas que armábamos", agrega. "De alguna manera tuve que salir de mi zona de confort y ponerme a pensar en los diálogos y los movimientos. Intentaba no molestar con la cámara. No queríamos que pasara lo que sucede mucho cuando se piensa desde la imagen, que los actores quedan como muñecos".

El tono de las historias también transita varios caminos, sin poder identifcar a Feriados exclusivamente como comedia o como drama. "Se parece a lo que estamos haciendo, en el sentido de llevar adelante una búsqueda. Creo que estábamos buscando algo y se ve en todos los personajes, que también están buscando". Aunque la edición fue un desafío, procurando hallar la lógica, el ritmo y la dinámica inherente a las diferentes historias, Cilintano destaca el resultado. "Fue liberador por la posibilidad de probar, de inventar". "Fue un lindo laboratorio".

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