Tom Hanks anda volando

El actor interpreta a un heroico piloto en una película dirigida por Clint Eastwood que tiene pretensiones de Oscar
A sus 60 años, Tom Hanks es de los pocos actores que puede sustentar una película con su nombre, y mantener la cada vez menos habitual fórmula de "voy a ver la nueva de Tom Hanks" cuando se va al cine. Su nombre es un llamador por sí mismo, como atestigua su presencia en los pósteres de sus películas con una relevancia igual al título. En su película más reciente, Sully, hazaña en el Hudson, el nombre del protagonista es incluso más grande que el nombre del largometraje.

La película, el trabajo más reciente como director de Clint Eastwood, se estrena hoy en las salas locales y funciona como calentamiento para la temporada de premiaciones de Hollywood, en la que Sully suena como probable candidata a Mejor película y Hanks como nominado a Mejor actor, aunque aún faltan casi dos meses para que se hagan los anuncios oficiales, y la competición es dura y diversa.
Según el sitio web The Numbers, que analiza la rentabilidad de diversas figuras del cine según las recaudaciones de sus películas, Hanks es la cuarta figura más redituable de Hollywood, solo superado por el director Steven Spielberg, el actor Samuel L. Jackson y Stan Lee, el creador de los superhéroes de Marvel, que integra esa lista por su faceta como productor ejecutivo de cada una de las multimillonarias películas basadas en sus personajes.

De todos modos, Sully se presenta como una sólida película dramática, que se sustenta principalmente en el trabajo de Hanks, que aquí encarna a Chesley "Sully" Sullenberger, un piloto de avión veterano responsable de un aterrizaje forzoso sobre el río Hudson de Nueva York ocurrido en febrero de 2009. Esa maniobra permitió salvar la vida a todo su pasaje, compuesto por más de 150 personas.

Sin embargo, a pesar de su trabajo, se enfrentó a una dura investigación luego de que se descubriera por parte de las autoridades aeronáuticas estadounidenses que su hazaña no era necesaria, ya que la máquina estaba en condiciones de regresar al aeropuerto.

Esto ha generado una polémica sobre la película, que plantea a los investigadores como excesivamente duros y cerrados contra Sullenberger, algo que el mismísimo piloto consideró como falto de realismo en entrevistas previas al lanzamiento del largometraje, llegando a pedir que los nombres de los investigadores se cambien en el guion para evitar apuntar y criticar a personas que en realidad no reaccionaron de esa forma, y que de hecho son consideradas por el ambiente aeronáutico como el paradigma de la imparcialidad y la seguridad.

Un buen tipo

sully

A lo largo de sus años de carrera, desde sus comedias románticas de los años de 1980 hasta sus dramas históricos actuales, Hanks ha cultivado una imagen de hombre simpático, accesible y amable. Desde cruzarse con una pareja sacándose sus fotos de casamiento y aparecer en ellas, hasta hacerse amigo de un taxista e invitarlo a uno de sus shows en Broadway, el actor ha sumado esas situaciones a curiosidades como su colección de máquinas de escribir y a su registro en Twitter de guantes perdidos en las calles de la ciudad de Nueva York.

Esas cualidades de buen tipo suelen verse reflejadas habitualmente en sus papeles, que suelen ser padres de familia, hombres buenos y decentes con cualidades heroicas, que a veces se encuentran en situaciones más grandes que ellos, pero de las que salen adelante gracias a su bondad e ingenio. Eso se demuestra con los ejemplos de Capitán Philips, Larry Crowne, Puente de espías y la propia Sully, y pueden remontarse a Apolo 13 e incluso a Rescatando al soldado Ryan.

En los últimos años, Hanks ha oscilado entre roles destacables, aunque relativamente similares entre sí, como los de Capitán Philips y Puente de espías (ambas nominadas al Oscar como Mejor película) con trabajos en los que claramente recurre a su carisma y talento natos para sobrellevarlos de forma digna, como en las adaptaciones de las novelas de Dan Brown en las que encarna al profesor Robert Langdon.

Sully parece estar lejos de eso, proponiendo un personaje que no rompe los estándares de Hanks, pero que ha sido aclamado por su complejidad y por las diferentes facetas que lo componen. Una nominación al premio de la Academia (la primera desde 2000, que fue su quinta nominación con dos triunfos) podría ser el llamado de atención para que este actor se anime a variar un poco más. Talento no le falta.

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