Trabajadores de Tienda Inglesa dan pelea para no perder beneficios

De no obtener respuesta de la empresa, iniciará un paro a la hora 22 de hoy
En medio de un proceso de reacomodo y venta de la compañía, los trabajadores de Tienda Inglesa temen perder los beneficios que en las últimas décadas han convertido a la empresa no solo en un caso aislado dentro del supermercadismo, sino también fuera de su sector.

El martes el sindicato de Tienda Inglesa se declaró en "alerta y en asamblea permanente". Un comunicado a los trabajadores de la cadena de supermercados convoca a un paro general desde la hora 22 de hoy y a una concentración en la puerta de la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra) mañana a partir de las 12.

Esa medida se gatillará en función de la postura que adopte el directorio de la empresa, que se reunirá hoy, con relación a un paquete de beneficios que los empleados de la compañía tienen "de palabra" y que el sindicato busca se formalice mediante un escrito desde hace seis meses. El sindicato exige un documento donde se indique que "ningún beneficio se toca", informaron fuentes sindicales a El Observador.

Las partes ya tuvieron una reunión el martes de esta semana en la Dinatra, pero los informantes comentaron que la empresa no puso una propuesta arriba de la mesa respecto a ese punto.

Durante ese encuentro tampoco se hizo referencia al proceso de venta que la empresa acordó la semana pasada, mediante el cual el 90% de su paquete accionario cambiará de manos y recaerá en un grupo inversor estadounidense y en otro grupo de capitales locales. Hasta el momento, el sindicato no ha sido informado de manera oficial acerca de esa operación.
En tanto, entre ayer y hoy los trabajadores están llevando adelante asambleas en los diferentes locales de la firma –tiene 10 distribuidos en Montevideo, Canelones y Maldonado– para informar de esta situación.

Una especie rara en la industria
Desde hace años, los trabajadores de Tienda Inglesa gozan de algunos beneficios acordados con la empresa. Entre otros, los domingos se cobran doble; existe un aguinaldo complementario a fin de año; se les brinda un bono escolar en febrero; hay premios de temporada en los locales de Punta del Este y Atlántida durante la zafra; los cajeros tienen cuatro boletos por día.

Incluso, la empresa devuelve a aquellos trabajadores la diferencia de Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) cuando supera el monto del que correspondería por el régimen anterior de Impuesto a las Retribuciones Personales (IRP). Esto es, si el sistema tributario anterior a 2007 era más conveniente para el empleado, la empresa se "hace cargo" de la brecha.

Esos beneficios –acordados mano a mano entre la firma y el sindicato– son otros de los elementos que hacen de Tienda Inglesa un "bicho raro" dentro del supermercadismo nacional. La remuneraciones que paga también la diferencian. La empresa emplea a alrededor de 4.000 personas, con un sueldo promedio líquido que ronda los $ 30 mil mensuales, señalaron las fuentes.

Es por ese motivo que el sindicato está dispuesto a dar batalla para no perder esos diferenciales, en un sector marcado por bajos salarios, y alta rotación y ausentismo laboral.
Si la medida se lleva a cabo, sería el segundo paro en la empresa desde la salida de la dictadura, en 1985. El primero ocurrió en diciembre pasado, cuando hubo un paro como movilización hasta la Dinatra por el mismo tema. En ese momento, el sindicato percibió que el personal zafral que estaba entrando a la empresa no recibía los beneficios que sí tenía el resto de la plantilla. Algunos de estos trabajadores zafrales que con el tiempo pasaron a engrosar las filas de Tienda Inglesa sumaron solamente dos beneficios. Eso encendió una luz de alerta en el sindicato. Con los rumores de venta como telón de fondo, la situación se vio como una medida para "poner la casa en orden". El Observador intentó contactarse con autoridades de la empresa pero no tuvo éxito.

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