Tras boicot a reunión, Uruguay cancela la cumbre del Mercosur

Uruguay dará por culminada su gestión al mando del bloque y procederá a entregar la presidencia a Venezuela
La cancillería uruguaya recibió ayer la confirmación escrita de que Brasil y Paraguay no concurrirán al Consejo del Mercado Común, el próximo 30 de julio en Montevideo, y decidió levantar la reunión que estaba prevista para ese día dijo una fuente de gobierno a El Observador.

La decisión de Uruguay se sustenta en el artículo 37 del Tratado de Ouro Preto que establece que las decisiones se deben tomar por consenso y con la presencia de todos los estados parte.

Sin embargo, la diplomacia uruguaya dará por culminada su gestión al mando del bloque y procederá a entregar la presidencia del Mercosur a Venezuela, a pesar de que la transferencia no tenga un acto jurídico en particular.

En ninguno de los tratados que le dan marco jurídico al Mercosur existe una norma expresa en cuanto a la forma que se debe transferir la presidencia pro témpore. El artículo 5 de Ouro Preto establece que la presidencia será ejercida por rotación, en orden alfabético y cada seis meses. Mientras que el artículo 6 afirma que el Consejo del Mercado Común se debe reunir al menos una vez por semestre con la participación de los presidentes de los miembros del bloque. Pero nada dice acerca de la forma del traspaso ni los mecanismos que se emplean para ello.

Históricamente el pasaje de la presidencia ha sido en reuniones de presidentes o cancilleres acordadas por consenso. Pero eso no se desprende del texto que regula al Mercosur a nivel orgánico.
La repetición del acto de transferencia en el Consejo del Mercado Común es el argumento principal que sustentaba la posición de la diplomacia uruguaya en cuanto a la necesidad de convenir una cumbre para hacer el pasaje.

Sin embargo, la realidad obliga a Uruguay a hacer un cambio de estrategia. En el Ministerio de Relaciones Exteriores ya está terminando de preparar el informe final de la gestión de Uruguay al frente del bloque que será enviado a cada uno de los socios.

Una vez que se Uruguay se libere de la presidencia, se presume que Venezuela manifestará su voluntad de asumir la institución. A partir de este hecho cada uno del de los miembros del bloque tendrán que explicitar su postura y asumir sus posiciones, tal como lo ve el gobierno uruguayo.

De esta forma, Uruguay busca colectivizar la crisis política que encontró al país con la presidencia pro témpore del Mercosur. En la cancillería uruguaya existe la convicción de que el país actuó, en este caso, de acuerdo al derecho internacional y que, a nivel político, ensayó todas las fórmulas posibles para lograr descomprimir la situación.

Pero las posiciones rígidas y poco flexibles de algunas partes involucradas terminaron por socavar el ámbito de negociación, según valora la diplomacia uruguaya. Mientras que Argentina mostró un perfil más conciliador, e incluso colaboró con Uruguay para encontrar esa fórmula deseada, Brasil y Paraguay no cedieron en sus pretensiones y se mantuvieron inamovibles.

La proyección del gobierno es que el estancamiento del Mercosur ahora será mayúsculo y caerá en un limbo político cuya salida será sufrida.

El ministro de Relaciones Exteriores, Rodolfo Nin Novoa, reiteró en las últimas semanas que Uruguay no se va a quedar con la presidencia del Mercosur. "Reitero que el día 30 Uruguay va a hacer el cierre final, el informe final y va a entregar la presidencia. Me interesa que quede bien claro que lo que estamos negociando es cómo se perfecciona el acto jurídico de ese día", dijo el ministro durante su comparecencia en la Comisión de Asuntos Internacionales del Senado el jueves 21.

Con o sin acto jurídico, la diplomacia uruguaya quiere suspirar aliviada por primera vez en varias semanas de tensión.

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