Tras parálisis política, el rey empieza consultas para que Rajoy gobierne

Felipe VI deberá asegurarse que el mandatario conservador cuenta con el apoyo para formar un nuevo gobierno

Luego de más de 300 días de parálisis política, el rey Felipe de España comenzó este lunes la primera de dos rondas de consultas para encargar la formación de un nuevo gobierno del conservador Mariano Rajoy. El martes el rey culminará esa tarea que, se supone, tendrá como resultado que Rajoy cuenta con los apoyos para formar un nuevo gobierno.

Una vez finalizada esa ronda, Rajoy se deberá someter a un debate de investidura obtener un voto de confianza del Parlamento antes del 31 de octubre, fecha límite para que haya gobierno en España o se convoquen nuevas elecciones para diciembre, que serían las terceras en un año.

El obstáculo para que Rajoy gobernara quedó derribado el domingo, cuando el Partido Socialista (PSOE) se abstuvo en la votación de investidura, en un giro de la postura que hasta ese momento sostuvo, de un "No" rotundo a un nuevo Ejecutivo conservador.

Una vez Rajoy obtenga el encargo del rey para formar Gobierno, la presidenta de la Cámara Baja deberá convocar la sesión de investidura, que previsiblemente tendrá su última votación el sábado o domingo.

Pero aunque Rajoy se imponga, su legislatura será complicada, ya que el PP gobernará en minoría. "Tendrá que negociar cada una de las leyes, pactará con unos y con otros", advirtió el politólogo Fernando Vallespín.

En una reunión de su "parlamento", el PSOE votó a favor de levantar el veto a Rajoy, para impedir una repetición de elecciones que tendrían "efectos muy negativos" para la formación, en plena crisis interna y que ya cosechó los peores resultados de su historia en las legislativas de diciembre y junio.

Rajoy consideró en un foro económico en Madrid que la decisión fue "muy razonable". "Con voluntad política y diálogo España tendrá un gran futuro", escribió en su cuenta de Twitter.

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Diez meses de parálisis

En la primavera boreal de este año, el conservador Partido Popular (PP) y los socialistas del PSOE, los dos más votados, no lograron armar cada uno por su cuenta ninguna mayoría de gobierno, por lo que el país volvió a las urnas el 26 de junio.

En las últimas elecciones, en junio, el PP salió fortalecido con 137 escaños de los 350 del Parlamento, pero aún con el respaldo de los 32 diputados de la formación liberal Ciudadanos seguía sin mayoría absoluta, por lo que necesitaba la abstención de los socialistas.

El bloqueo obligó al gobierno en funciones a elaborar un presupuesto prorrogado y empezó a amenazar la recuperación económica de un país con casi 20% de desempleo y que está bajo presión de Bruselas para cumplir un déficit público del 3,1% en 2017.

Duda

La gran incógnita es si los socialistas se abstendrán en bloque o habrá disidencias de algunos de sus 85 diputados, profundizando la crisis interna que estalló con la renuncia de su secretario general Pedro Sánchez hace tres semanas ante una rebelión de líderes partidarios de la abstención.

"Nosotros desobedecemos y estamos preparados para asumir las consecuencias", advirtió este lunes el dirigente del PSOE en Cataluña, Miquel Iceta, quien ha adelantado que los siete diputados socialistas de esa región se opondrán a un gobierno de Rajoy, a lo que podrían sumarse otros socialistas.

Más allá de la investidura, el PSOE teme verse desbancado por su gran rival en la izquierda, Podemos (71 diputados), quien no tardó en proclamarse la "alternativa" a lo que consideró la "Gran Coalición" entre socialistas y conservadores, según proclamó el líder "podemita", Pablo Iglesias.

Tras la renuncia de Sánchez, los socialistas quedaron bajo una directiva interina encabezada por Javier Fernández, que comunicará la nueva posición del partido al rey el martes, cuando el monarca reciba también a los líderes de las otras grandes formaciones: PP, Podemos y Ciudadanos.



Fuente: AFP

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