Tres muertos por el temporal

Se confirmó que había un tercer ocupante en el auto que cayó a una cañada de San José. A diferencia de en 2005 la gente se preparó, de todas formas se registraron daños graves en todo el país

Tres muertos arrastrados por la crecida de una cañada en San José, tres personas heridas en Montevideo, 462 evacuados en todo el país, rutas cortadas, más de 400 árboles caídos –un ómnibus chocó contra uno–, edificios desalojados como la Torre de ANTEL o el World Trade Center, los hospitales Pasteur y el de Clínicas con vidrios rotos en la mayoría de sus pisos y contenedores de basura desplazados hacia el medio de las principales avenidas. Eso fue parte del saldo oficial del temporal que ayer golpeó a buena parte del país.

Las universidades y los Shopping Centers cerraron sobre el mediodía. Las jornadas laborales culminaron en su mayoría antes de las 13 horas para que las personas se resguarden del ciclón en sus hogares. Ayer, hasta la cotización del dólar en pizarra cerró antes de su horario habitual.

Si bien los hechos implicaron tensión para mucha gente, otros lo vivieron con humor.  “Vamos Enrique, son $ 5 la pasada”, dijo ayer al mediodía en tono de broma un bombero a un hombre que no se animaba a cruzar la calle Ciudadela, a la altura de la Plaza Independencia, prendido de una piola en medio de los vientos que soplaban desde la rambla Sur (ver página 6).

En muchos lugares la tensión vivida pareció de película, pero se trataba de un ciclón, un fenómenos meteorológico que hacía siete años que no se registraba en Uruguay.

Alerta
La alerta meteorológica era de color naranja hasta las primeras hora de ayer, pero a media mañana la intensidad de los vientos aumentó e incluso llegó hasta duplicarse. El daño provocado por los árboles caídos y las inundaciones creció en cuestión de tres horas. Sobre el mediodía ya había más de 150 árboles caídos y 200 personas evacuadas.

Se encendió la alarma en la población, que en su mayoría ya estaba en su trabajo. Antes del mediodía Meteorología comunicó la alerta de color rojo para los departamentos de Montevideo, Maldonado, Canelones y Rocha.

El gobierno convocó a una conferencia y pidió tranquilidad a la población. “La peor actitud es generar pánico o alarma por la situación que se está viviendo”, dijo a los medios Diego Cánepa, prosecretario de la Presidencia, quien además hizo énfasis en que los ciudadanos no salieran de su casa.

A pesar del pedido de calma oficial, el recuerdo y temor de repetir el temporal del 23 de agosto de 2005, donde los vientos alcanzaron 187 kilómetros por hora (km/h) y murieron ocho personas, estaba vigente en cada esquina u oficina.

Ayer los vientos llegaron hasta 172 km/h en Punta del Este, 120 km/h en Laguna del Sauce, 103 km/h en Colonia, 102 km/h en San José 102, en Melo 98 km/h, en Tacuarembó 87 km/h, y en Rivera 83 km/h. En Montevideo la máxima fue de 122 km/h según informaron a El Observador funcionarios de la base meteorológica de Carrasco.  La alerta de color rojo continuó hasta las 22 horas.

Las consecuencias
Los pedidos de prudencia y las recomendaciones del gobierno no dieron sus frutos en San José. Las autoridades pidieron solo transitar por rutas nacionales o vías seguras y durante el día. Un hombre iba a la tardecita en su auto con dos niños por un camino vecinal y al intentar cruzar una cañada desbordada fueron arrastrados por la corriente.

La Policía logró encontrar los cuerpos del hombre y de uno de los menores en un primer momento. Luego, se confirmó que el otro niño había fallecido, según dijo el prosecretario de Presidencia Diego Cánepa a radio Sarandí este jueves.

Hubo 140.000 hogares sin luz por árboles caídos sobre el alumbrado público. Sobre las 15 horas los servicios estatales comenzaron a retirar los troncos derribados –muchos de raíz– que cortaron calles.

Del total de evacuados, 245 fueron en Montevideo. El resto se repartieron entre Canelones, Maldonado, Colonia y San José.  También hubo problemas de suministro de agua.  Por daños en bases de ANTEL, 10% de los celulares no funcionaron. Todos los puertos estuvieron cerrados, excepto el de Colonia, y hubo varias rutas cortadas.

Un día anormal
El pedido del gobierno no impidió el pánico de la población, que mientras caminaba por la calle miraba todo el tiempo hacia los árboles y columnas que no dejaban de columpiarse. El recuerdo del temporal de 2005 era comentario común entre los montevideanos agolpados en las paradas de ómnibus. Cruzarse con árboles caídos era una situación común. La situación generó la merma del sistema de transporte colectivo durante la tarde.
Los ladrillos que cubrían dos pisos de un edificio ubicado en Gabriel Pereira y la Rambla cayeron al piso. En la rambla de Punta Carretas un contenedor  de basura se volcó por el viento y los residuos quedaron sobre la vía de tránsito. En tanto, el tramo de la rambla en sentido este que va desde Ciudadela hasta Ejido estuvo inundado y cortado durante cuatro horas.

Ni siquiera los barcos resistieron el temporal. Dos embarcaciones amarradas en el puertito del Buceo se desprendieron de su boya y encallaron sobre la costa, a metros de la rambla. Los ciudadanos pasaban por el lugar, bajaban de sus autos y tomaban fotos. Para los montevideanos, el ciclón también fue un acontecimiento.


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