Trump prometió un nuevo decreto sobre migración para la próxima semana

El presidente dijo que heredó "un desastre" de la administración Obama

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que emitirá un nuevo decreto antimigratorio la semana que viene y aseguró que su gobierno funciona perfectamente.

El mandatario adelantó en una conferencia de prensa en la Casa Blanca que emitirá un nuevo decreto para bloquear el ingreso de inmigrantes y refugiados en el país, luego de que una orden similar que firmó hace tres semanas fue suspendida por la Justicia. ''Voy a emitir un nuevo decreto en la próxima semana que protegerá nuestro país de forma amplia'', dijo Trump.

El republicano declaró que su gobierno funciona ''como una máquina engrasada'' y rechazó la existencia de caos, crisis y fricciones dentro de la Casa Blanca.

Informó que había ''heredado un desastre, un verdadero desastre'' de Barack Obama pero que estaba ''cumpliendo las promesas'' que prometió durante su campaña presidencial.

En esta línea, explicó que está ''cumpliendo promesas'' y reiteró su intención de construir "un gran muro" con México que no será "una broma como el actual". Afirmó que se involucrará personalmente para "reducir su costo", cuyas estimaciones lo sitúan por encima de los US$ 21.600 millones.

"Va a ser un gran muro. Y lo negociaré yo, de modo que el precio se bajará como el resto de las cosas que negocié para el gobierno", dijo Trump en la rueda de prensa no prevista en su agenda en la Casa Blanca. Sin embargo, no volvió a mencionar que será México quien se haga cargo de la factura.

El presidente indicó que se había reunido con su secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, para "comenzar el proceso" de construcción del muro en la frontera sur, algo que remarcó como "una promesa de campaña".

Señaló, además, que la falta de control fronterizo hace que EEUU se esté convirtiendo "en una nación infestada de drogas" en la que "son más baratas que los caramelos".

Por otro lado, Trump denunció el tono de "odio" hacia él que, a su juicio, percibe en las informaciones de algunos medios, al cargar en particular contra la cadena CNN.

Al entablar un breve diálogo con Jim Acosta, corresponsal de CNN, el mandatario dijo que "el público ya no le cree" a los medios que estaban presentes.

''Créanme, eso es una buena cosa''

Trump aseguró que no está al tanto de que en su campaña presidencial se hicieran llamadas telefónicas a funcionarios del gobierno ruso. Además, dijo que si consigue tener una relación positiva con Rusia, eso sería "una buena cosa, no mala", tanto para su país como para el mundo entero.

Sería "mucho más fácil" ser "duro" con ese país, pero quiere "hacer lo correcto" para los intereses de EEUU y el mundo, declaró el mandatario.

Además, Trump explicó que le pidió al Departamento de Justicia que investigara las filtraciones "criminales" de información sobre su gobierno, que se multiplicaron en las primeras semanas de su administración.

Citó como ejemplo de esas filtraciones su llamada telefónica de finales de enero con el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, y dijo que no le importa demasiado que se revelara su contenido porque "no era tan importante", pero le preocupa que se filtren datos más sensibles.


Fuente: En base a EFE

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