Trump se apoya en sus fanáticos para reafirmar un estilo propio

Los seguidores del multimillonario desechan las críticas y lo defienden en las horas más duras
Con la demócrata Hillary Clinton en pleno ascenso en las encuestas y pese a que enfrenta, a cuatro semanas de las elecciones, una ruptura definitiva con la cúpula del Partido Republicano, Donald Trump confía todavía en ganar los comicios del 8 de noviembre y ayer advirtió a los conservadores que les "enseñará" cómo hacerlo.

Si Trump algo demostró hasta ahora fue confianza en sí mismo y un estilo arrollador. Además, pese a los escándalos que suelen seguir a sus declaraciones públicas, la verborragia de sus intervenciones parece no pasarle factura entre sus fanáticos.

¿Comentarios sobre las mujeres? Charla de vestuario. ¿Acusar al expresidente Bill Clinton de abuso sexual? Tuvo que hacerlo. ¿Caída en las encuestas? Las consultoras de opinón pública y los medios mienten.

Los seguidores de Donald Trump parecen ajenos a los escándalos que rodean al candidato republicano, así como la pérdida de respaldo masiva de parte de figuras y legisladores de su partido.
Y, por si fuera poco, se muestran más apasionadas que nunca para votar al magnate.

Los electores indecisos pueden descartar a Trump, el Partido Republicano puede haber abandonado toda esperanza de ganar la elección, pero hay escasas señales de que los seguidores de la exestrella de televisión lo vayan a abandonar.

Los fans

Su atractivo como outsider político, sus promesas de crear puestos de trabajo y poner fin a la inmigración ilegal, así como la forma en que desafía a la corrección política, prendieron en millones de estadounidenses hartos de los políticos de carrera.

"¡Trump! ¡Trump!", gritaba una multitud el lunes mientras esperaba al candidato en su primer acto desde que estalló el escándalo después de la divulgación de un video de 2005, en el que se jacta de utilizar su condición de celebridad para acosar sexualmente de las mujeres.

Sus seguidores pasan por alto o excusan los insultos contra las mujeres, los mexicanos, los musulmanes y los discapacitados en el marco de la agresiva campaña que polarizó a Estados Unidos.

"Estamos realmente entusiasmados", dijo Kim Herron, una mujer de 44 años de la ciudad de Wyoming (Pensilvania) que trabaja en marketing, mientras hacía la fila para ingresar al acto junto a su novio. La mujer dijo que admiró el desempeño de Trump en el debate del domingo, y destacó como punto alto cuando afirmó que enviaría a Clinton a la cárcel.

Los militantes coparon el estadio de Wilkes-Barre, un expueblo minero gobernado por un alcalde demócrata en el estado clave de Pensilvania.

Hillary Clinton le lleva una ventaja de 9,4 puntos en ese estado, de acuerdo con un promedio de encuestas de RealClearPolitics.

"Puedo estar cojeando en la línea de llegada, pero vamos a cruzar la meta", dijo Trump el lunes, a quien sus incondicionales dieron una bienvenida de rock-star.

Bev Rose, una ama de casa que el año pasado se mudó a Pensilvania con su esposo tras vivir 13 años en el Reino Unido, dijo que nada podría disuadirla de votar a Trump.

Y pese a que estimó que el magnate cosechó buenos puntos en el debate del domingo, le preocupa que no pueda ganar la elección dentro de cuatro semanas.

"Cualquier otra persona que hubiera cometido apenas una parte de todo lo que ella (Hillary Clinton) hizo estaría presa ahora mismo, y ella se lanza a la Casa Blanca", algo que "nunca se le debió haber permitido", se lamentó Rose.

Neil, su marido británico, un ingeniero retirado que vestía un pañuelo de seda en la garganta y gabardina, consideró que Trump había redefinido el republicanismo.

"El GOP (Grand Old Party) parece estar fuera de línea", sostuvo el hombre apenas horas después de que el titular de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, dijera que no podía "defender" a Trump.

"Mirá a la gente hoy acá, es una corriente tan popular", consideró, mientras señalaba a la enorme cola. "Estoy fuertemente impresionado, es asombroso", insistió.

Sin casete

Los seguidores de Trump, que hacían cola incluso desde siete horas antes del inicio del acto, estimaron que la grabación de 2005 en la que Trump hace sus escandalosas declaraciones sobre las mujeres solo muestra que tiene la "dureza" necesaria para mirar fijamente a hombres como el ruso Vladímir Putin.

"No significa nada para mí", dijo Lynae Kuntz, que desde hace 30 años trabaja en el sector de la salud.

Los demócratas y los indecisos no están de acuerdo. Una reciente encuesta de NBC/The Wall Street Journal muestra a Hillary Clinton con una ventaja de 11%, en tanto 41% de los electores encuentra los comentarios de Trump "completamente inaceptables".

Un reciente sondeo de la Universidad de Quinnipiac reveló que las mujeres apoyan a Clinton por un margen de 53% contra 33%.

Y pese a que Trump tiene un buen desempeño entre la población obrera blanca, había entre la multitud una cantidad de mujeres profesionales de clase media.

Fuente: AFP

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