Túnez: mar, desierto e historia

Con la primavera árabe ya en el pasado, Túnez es nuevamente un destino atractivo para los turistas, ideal para experimentar la cultura árabe en su máxima expresión
Túnez es un país al que le calza perfecto el dicho de "lo bueno viene en envase chico". Este país del norte de África es pequeño pero tiene una riqueza natural, histórica y cultural tan variada que lo convierte en un destino por demás interesante. En su limitado territorio se combinan maravillas antiguas, excelentes playas mediterráneas y el desierto, todo enriquecido por su mixtura cultural entre lo árabe que predomina y lo occidental que se mezcla.

También conocido en el siglo XXI por ser el lugar donde se inició la llamada primavera árabe, Túnez supo reconvertirse y apostar al desarrollo, para demostrarle al mundo que podía volver a disfrutar de sus playas y su exotismo de manera segura (sobre todo a Europa, su mayor fuente de turistas).

En Túnez conviven culturas, religiones y costumbres. Entre los meses de mayo y setiembre el sol es fuerte y la temporada es alta (sobre todo en julio), mientras que entre octubre y abril –sobre todo si se visita el desierto o a la montaña– las noches son muy frías.

Es clave familiarizarse con la capital, también llamada Túnez, donde se concentra de manera más evidente la mezcla de culturas y de épocas, lo local y lo turístico, lo religioso y lo histórico con lo curioso.
A la medina –barrio antiguo– se le debe dedicar por lo menos toda una mañana. Es un mundo de calles laberínticas que dejan descubrir al viajero grandes monumentos.

Uno de ellos es la mezquita de Al-Zaytuna (o de la oliva), que está entre las mayores del Magreb y es el mayor atractivo de esa zona; es un edificio del siglo IX, de una arquitectura majestuosa y que albergó una universidad por donde pasaron grandes intelectuales tunecinos. Aunque la sala de oración no está abierta a quienes no profesan la religión musulmana, sí se pueden visitar las otras áreas de la mezquita.

Oficios y comercios

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En el centro de la capital están los zocos, como se denomina a un conjunto de tiendas que luego dieron lugar a la medina. Surgieron de la instalación en la zona de los diferentes oficios, y hasta el día de hoy es el lugar donde encontrar de todo.

Sobre las callejuelas se ubican comerciantes de variados rubros, como artesanías, talabartería, textiles, alfarería, joyería o perfumería, entre tantos otros. Cada rubro tiene sus características propias. Los perfumistas, por ejemplo, despliegan sus frascos con diferentes esencias y fragancias.

Pero no solo para compras es fantástico perderse en las callejuelas de la medina. Allí se puede disfrutar de un café o té en alguno de los comercios que hoy abundan en la zona, sobre todo cerca de la mezquita Al-Zaytuna y en la calle Jamaa Ezzitouna, la principal de la medina. Sobre la calle Sidi ben Arous, las antiguas casas señoriales están siendo recicladas para convertirlas en restaurantes, cafés literarios y teatros.

Historia y religión

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El anfiteatro El Djem, también llamado coliseo de Thysdrus
El anfiteatro El Djem, también llamado coliseo de Thysdrus

La mezquita de Youssef Dey es otro de los puntos históricos importantes; fue construida por los otomanos en el siglo XVII y su característica más sobresaliente es su minarete de forma octogonal con balcón circular cubierto. En el patio se encuentra la tumba del fundador, Youssef Dey.

Otro de los sitios destacados es el palacio Dar Ben Abdallah, que alberga el Museo de Arte y Tradiciones Populares. Sobresale como obra arquitectónica del siglo XVII y se encuentra en el centro de la medina. En él se muestran las diferentes facetas del mundo medieval y religioso musulmán. Abarca tanto la representación de las tradiciones familiares (como en una verdadera mansión) como un bar o una mezquita.

Lo nuevo

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Al otro lado de la puerta Bab Bhar (o puerta del mar) se fue estableciendo la parte nueva de la ciudad, de estilo europeo. Y para contrastar con la medina y los monumentos históricos de la mañana, por qué no destinar la tarde al contraste de lo histórico con lo nuevo: la Nouvelle Ville.

La avenida Habib Bourguiba es la arteria principal, sobre la que se pueden ver edificios de estilo art nouveau, como el Teatro Municipal. Junto a este se encuentra el gran espacio de la Sociedad de Comercialización de los Productos de Artesanía, un lugar donde es posible encontrar todo lo que hacen artesanos locales.

Otro de los atractivos sobre esta avenida es la catedral de San Vicente de Paul, un edificio de estilo neobizantino que se construyó en el siglo XIX. Enfrente se encuentra la imponente embajada de Francia. Al final de la avenida de Bourguiba, la estación del TGM (Túnez-Goulette-La Marsa).

El mercado central es otro de los atractivos de la zona (abre hasta el mediodía), ideal para perderse sin rumbo para vivir el movimiento cotidiano de los tunecinos. Una opción es aprovechar para probar frutos secos de todo tipo y demás delicias locales.

Muy cerca del centro se encuentra el Museo del Bardo, en el barrio del mismo nombre. Fue residencia de sultanes y luego palacio. Hoy es uno de los mayores museos de la zona, y posee una de las colecciones más grandes de mosaicos romanos, así como piezas arqueológicas correspondientes a los períodos de la historia de Túnez.

Caminata

Hacia el desierto

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Uno no puede irse de Túnez sin conocer sus playas mediterráneas y el desierto. Si se sale de la capital, de camino hacia el Gran Sur, hacia el desierto, está Hammamet, una de las ciudades más turísticas y animadas de Túnez. Yasmine-Hammamet es la zona más moderna, donde están los mejores hoteles, playas y, por ende, el mayor movimiento. Muy recomendable es conocer la zona del puerto y la medina.
Desde Hammamet se puede tomar una excursión hacia el desierto, incluso pasando una noche en Douz. De camino la recomendación es visitar Matmata, una ciudad troglodita donde también es una linda experiencia pasar la noche en uno de sus hoteles en cuevas. El otro "hit" de Matmata es el hotel cuyo patio fue locación de Star Wars.

En Douz se puede experimentar la vida de las antiguas tribus nómadas antes de atravesar la Puerta del Desierto. Subir a un dromedario es fundamental si uno quiere sentir que llegó al desierto. Tozeur es la antesala al preciado Sahara y la capital de la región de Jerid, el último oasis desde donde se inicia la exploración del desierto.

El recorrido se puede hacer en 4 x 4, en cuatriciclo o caminando, de acuerdo a lo que uno desee elegir. En esta zona se filmó, además de Star Wars, la premiada El paciente inglés. Siempre que se eligen estas incursiones por lugares extremos es conveniente hacerlo como parte de una excursión organizada, con guía, excepto que sea todo un experimentado.

Compras

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En los zocos, conjuntos de tiendas que dieron lugar a la medina, pueden comprarse artesanías.

Oasis


Cerca de un pueblo abandonado y a pocos kilómetros de la frontera con Argelia se encuentra la montaña con oasis más grande de Túnez, en Tamerza.


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