Turquía no tiene paz: ataque en una boda deja 22 muertos

La explosión se suma a una serie de atentados que estremecieron al país la semana pasada
Turquía, que parece no poder dejar de lado las tensiones en ningún momento, recibió otro duro golpe ayer, cuando una bomba detonó en una boda y mató a varios de sus asistentes. Según explicaron las autoridades turcas a los medios locales, al menos 22 personas murieron y 94 resultaron heridas en la explosión, que tuvo lugar en la mencionada celebración durante la noche en Gaziantep, al sureste de Turquía.

El gobernador Alí Yerlikaya afirmó que el ataque fue "un atentado terrorista", cometido quizás por un kamikaze, en esta ciudad situada cerca de tensa frontera siria.

"Varias personas perdieron la vida y las primeras informaciones hacen pensar en un atentado con bomba", dijo a su vez el diputado turco Mehmet Erdogan, del gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP).

El diputado Erdogan indicó que se desconocía quien fue responsable de la explosión y consideró muy probable que se tratara de un ataque suicida.

El diputado agregó que es el tipo de ataque que suelen perpetrar el grupo yihadista Estado Islámico (EI) o el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). Un funcionario turco agregó que "según las primeras informaciones la ceremonia se celebraba al aire libre". Al cierre de esta edición ninguno de estos grupos había reivindicado el ataque.

El viceprimer ministro Mehmet Simsek, también diputado de Gaziantep, se mostró indignado por el ataque y consideró que "atacar una boda es algo bárbaro". "El objetivo del terror es atemorizar a la población, pero no lo aceptaremos", declaró para la televisión turca.

Por su parte, la Autoridad de Radio y Televisión turca (RTÜK) ha impuesto una prohibición temporal a los medios, vetando todo tipo de información "sobre el momento o las circunstancias de la explosión, el trabajo de los empleados públicos y los heridos o muertos" con el fin de "no obstaculizar la aclaración del suceso y la detención de sospechosos".

Se exceptúan "las declaraciones de las autoridades competentes", señala el organismo en un comunicado divulgado en su página web.

Atentados en serie

Este ataque completa una semana trágica para el país, que sufrió cuatro atentados en siete días. Anteriormente, el sureste y el este de Turquía fueron blanco de tres atentados que dejaron 14 muertos y que el gobierno atribuyó al PKK kurdo.

La guerrilla kurda, después de una calma relativa tras el intento de golpe de Estado del 15 de julio, parece haber reanudado una intensa campaña de atentados contra las fuerzas de seguridad.

Gaziantep, al norte de la frontera con Siria, se ha convertido en un punto de paso de numerosos refugiados sirios que huyen de la guerra civil que dura más de cinco años en su país. Pero, además de refugiados y militantes opositores, en la región están presentes un número significativo de yihadistas, por lo que la convierte en una zona altamente complicada de administar.

Turquía sufre desde hace más de un año una serie de atentados atribuidos a EI o al PKK, sobre todo en las ciudades de Ankara y Estambul.

La explosión de Gaziantep se produjo el mismo día en que el primer ministro, Binali Yildirim, anunció por la mañana que Turquía quiere tener un papel "más activo" en la solución de la crisis en Siria con el fin de "detener el baño de sangre".

"Lo queramos o no, Asad es hoy uno de los actores" de la guerra en este país y es posible "hablarle para la transición", dijo Yildirim, aunque excluyó que sea Turquía quien lo haga.

Estas palabras llegan cuando Ankara se ha reconciliado con Rusia y aceleró sus contactos con Irán, con un intercambio de visitas de los ministros de Exteriores turco e iraní en el plazo de una sola semana.

Tanto Rusia como Irán apoyan activamente al presidente sirio, Bashar al Asad. Turquía respalda a los rebeldes.

Siria desafía a EEUU en territorio de sus aliados

La aviación siria sobrevoló ayer la localidad de Hassaké, mayoritariamente controlada por los kurdos, pese a la advertencia de Estados Unidos contra nuevos bombardeos que puedan poner en peligro a sus fuerzas especiales desplegadas en tierra.

Turquía, que teme a las fuerzas kurdas en su frontera, se felicitó por los bombardeos sirios contra los kurdos de Hassaké, y dijo que Damasco constata que éstos se han convertido "también en una amenaza para Siria". Esta semana se abrió un nuevo episodio en esta guerra con el bombardeo por primera vez de aviones del régimen contra posiciones kurdas en Hassaké.

Estos bombardeos provocaron una intervención directa de los aviones de la coalición dirigida por Estados Unidos para "proteger" a sus fuerzas especiales que asesoran a los combatientes kurdos. Sin embargo, no hubo enfrentamientos directos entre ambas partes.

Se ignora si los aviones del régimen, que efectuaron nuevos vuelos durante toda la noche del viernes al sábado, realizaron bombardeos, pero sí se produjeron violentos enfrentamientos en tierra, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Fuente: Agencias

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