Un asado de camaradería que dividió a los blancos

Los exintendentes del sector de Lacalle Pou decidieron no juntarse con Mujica lo que generó un hecho político que reedita diferencias entre los nacionalistas
Lo que nació como un simple asado de camaradería terminó transformándose en un hecho político que dividió en forma notoria a los blancos. El campo del exintendente de Soriano,Guillermo Besozzi (Alianza Nacional), fue el escenario de un encuentro entre algunos jefes comunales del período pasado y el expresidente José Mujica.

La invitación llegó a todos los que tuvieron responsabilidades departamentales en el quinquenio 2010 - 2015, aunque los que forman parte del sector Todos, que lidera el senador Luis Lacalle Pou, decidieron no ir.

Ni José Luis Falero (San José), ni Carlos Enciso (Florida), ni Benjamín Irazabal (Durazno) ni Armando Castaingdebat (Flores) compartieron la charla entre carne asada, vino Don Pascual, refrescos y pasteles de dulce de membrillo. Mientras tanto, los que forman parte de la agrupación que orienta el senador Jorge Larrañaga no solo estuvieron en Soriano durante varias horas, sino que quedaron muy contentos y salieron decididos a destacar lo bueno que es que los políticos de diferentes partidos tengan la posibilidad de sentarse alrededor de la misma mesa a charlar acerca de los problemas del Uruguay.

Omar Lafluf (Río Negro), Sergio Botana (Cerro Largo), Bertil Bentos (Paysandú), Walter Zimmer (Colonia) y Wilson Ezquerra a (Tacuarembó) hicieron cientos de kilómetros para concretar, luego de mil y una vueltas, el ansiado asado que viene siendo planificado desde hace más de dos meses.

Ellos sugieren que el faltazo masivo de los intendentes del grupo Todos fue por orden de Lacalle Pou.

"¿Qué tengo para decir de eso? Que la madre no los deja juntarse con los nenes malos", dijo Botana consultado por un periodista que estaba en el lugar, de acuerdo a lo que consignó este lunes de tarde la web del diario El País.

El dos veces electo intendente de Cerro Largo agregó que, cuando era niño, siempre eligió jugar con muchos niños. "Con todos aprendí a compartir y creo que es lo mejor que nos puede pasar", sostuvo. Detrás de la decisión de Todos, se reedita la vieja discusión del Partido Nacional respecto a cómo posicionarse frente al oficialismo. Cuando Mujica era presidente, Larrañaga solía tener con él mucho diálogo, lo que le generó muchas críticas del lacallismo. Esa corriente reclamaba una estrategia opositora más dura ante el gobierno del Frente Amplio. Esas diferencias vuelven a quedar en evidencia ahora. La reunión de este lunes también tuvo la participación de los frenteamplistas Marcos Carámbula (Canelones) y Artigas Barrios (Rocha). Los colorados Marne Osorio (Rivera) y Germán Coutinho (Salto) no estuvieron.

Un país de acuerdos

Fue un encuentro informal, de charlas desordenadas en las que iban apareciendo los más variados temas, como en cualquier asado. Uno de los puntos de acuerdo fue que el Uruguay que se viene no va a tener mayorías parlamentarias, razón por la cual debe existir un "diálogo profundo" entre los políticos, narraron a El Observador participantes del encuentro. Uno de los más enfáticos a la hora de destacar ese aspecto fue Mujica. "Hay que cultivar la civilidad. Que personas que piensan diferente se puedan sentar alrededor de una mesa es un valor uruguayo", dijo el expresidente. A continuación, habló acerca de la democracia con una perspectiva histórica, desde Atenas hasta hoy, enfatizando lo importante que es la participación colectiva.

El otro tema central de la charla fue la educación, especialmente la tecnológica. Las decisiones que toman los sindicatos para hacer oír sus reclamos fue una "preocupación generalizada", según narró una fuente del Partido Nacional. Específicamente, la gran inquietud sindical estuvo relacionada con las medidas de lucha de los gremios docentes, aunque también mencionaron el paro que el sindicato ferroviario realizó la semana pasada, en momentos en que técnicos de la pastera UPM realizaban pruebas en las vías.

La necesidad de bajar los costos del transporte, la puesta en marcha de hidrovías y el dominio del agua fueron otros asuntos que fueron analizados. Las primeras medidas adoptadas por Donald Trump en Estados Unidos, la estrategia de inserción internacional de Uruguay y la necesidad de América Latina de unirse para ser más fuerte en el mundo completaron la charla.

Una relación fluida

Sobre la tardecita, Mujica abandonó el lugar y los blancos aprontaron el mate mientras conversaban sobre lo interesante que había sido la reunión. Estaban conformes y destacaban que era bueno mantener los vínculos luego de la relación fructífera que, según entienden, tuvieron los jefes comunales con el Poder Ejecutivo en los tiempos de Mujica. Ellos dicen no olvidar que en ese quinquenio se lograron grandes avances en temas históricamente estancados en Uruguay, como la patente única, la deuda de las comunas con UTE y los fondos para caminería rural.


Populares de la sección

Acerca del autor