Un buen ejemplo del valor de aumentar la producción de carne por hectárea

En jornada del Plan Agropecuario se mostró que permite sobrellevar la caída de precios de las haciendas
Por Hugo Ocampo y Juan Samuelle

Incrementar la producción de kilos de carne por hectárea fue un logro clave para controlar el impacto que tuvo la caída del precio de los animales en la ecuación económica de predios con producción ganadera.

Eso quedó demostrado en una actividad organizada por la Regional Norte del Instituto Plan Agropecuario (IPA) en un predio foco, en la zona de basalto, en Salto, pero muy próximo a la ciudad de Tacuarembó.

La jornada se realizó en un predio del Instituto Nacional de Colonización (INC) que explota un grupo de media docena de productores con el seguimiento y facilitación del ingeniero agrónomo Marcelo Ghelfi, del IPA, en el marco del proyecto Mejora en la sostenibilidad de la ganadería familiar en Uruguay.

Durante el jueves 26 de enero se presentaron los resultados productivos, económicos-financieros y de aprendizaje procesados en dicha explotación colectiva.

El grupo Nuevo Horizonte lo integran seis productores que explotan un campo en la zona de basalto.

Ghelfi dijo a El Observador Agropecuario que "la jornada se desarrolló con muy buena concurrencia, sobre todo de productores que aún no habían participado. Se cumplió todo lo previsto y lo destacado fue que hubo muchos interrogantes, lográndose un muy buen intercambio entre los productores".
El objetivo era ver en el propio campo lo que estaba haciendo ese grupo de productores en un predio de explotación colectiva, dentro del mencionado proyecto, en el cual participan el IPA, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), con el apoyo de técnicos de Nueva Zelanda.

Nuevo Horizonte


El grupo de seis productores –Euclides Domínguez, Yamandú Dos Santos, Ester Custodio, Rodrigo Bonini, Jesús Rodríguez y Darío Echenique– se llama Asociación Agraria de Responsabilidad Limitada Grupo Nuevo Horizonte. Los productores, todos asalariados además, viven en la zona del Cerro de Vera, en el este de Salto y a 40 km del establecimiento que explotan en conjunto, que está en Arerunguá.

Desde antes de ingresar al campo cuentan con apoyo técnico brindado por Ghelfi, en principio como asesor privado y desde 2011 a la fecha mediante el aporte de IPA, a través de la participación del grupo en los proyectos Integrando conocimiento y hoy en el de Mejora en la sostenibilidad de la ganadería familiar de Uruguay.

Se trata de un predio de 630 hectáreas explotadas desde 2008 a la actualidad. Es 100% campo natural, dividido en seis potreros, tres con hilos permanentes y tres con alambrado eléctrico. Los tipos de suelo son 62% basalto superficial y 38% basalto.

El sistema de producción es cría vacuna y ovina. En vacunos el entore se hace de diciembre a febrero y el entore de vaquillonas es del 100% a los dos años con peso por encima de 280 kilos. En ovinos se hace ciclo completo con venta de corderos pesados al año.

La capacidad de carga teórica del campo promedio del año es de 0,65 UG/ha. En enero de 2017 hay 324 UG vacunas y 214 ovinas en el campo, lo que totaliza 0,87 UG/ha, "favorecido esto por la buena producción de pasto de los campos debido a que el clima viene ayudando mucho".

Hay mano de obra asalariada en forma permanente y de los socios para trabajos puntuales.

En relación a los resultados, se presentaron los de los últimos tres ejercicios. "Se ve una evolución positiva en los kilos de carne equivalente producidos, que pasaron de 71 a 105 kilos, con un aumento de 34 kilos, a la vez que hubo una disminución en los ingresos, tanto en el de capital (antes de pagar renta e intereses) como en el neto; se pasó en el ingreso de capital de US$ 185 (2012-2013) a US$ 146 por hectárea el último año", explicó.

Añadió que "esa reducción, en este caso, fue bien llevada porque se aumentaron los kilos de carne producidos; en un predio en el que si se hubiera mantenido los 71 kilos de carne se hubiera complicado la ecuación de ingreso para el productor", indicó el profesional.

La ecuación sigue favorable


Dijo que "se trabajó bastante en estos años en subir la producción de kilos por hectárea, lo que ha permitido que la ecuación económica siga siendo favorable para el productor".

Primero se pasó de 71 kilos de carne por hectárea en 2012/2013 a 94,5 kilos en 2013/2014, luego bajó a 86,7 kilos en 2014/2015 y ahora pasó a 105 kilos en 2015/2016. "Todo eso fue fruto de toma de decisiones de estos productores", enfatizó.

El ingreso neto fue US$ 123 en 2012/2013; US$ 94 en US$ 2013/2014; US$ 43 en 2014/2015; y US$ 90 en 2015/2016.

En el caso del ingreso de capital durante esos ejercicios fue US$ 147, US$ 117, US$ 66 y US$ 110, respectivamente.

También se analizó que en estos últimos ejercicios, desde 2012/2013, los precios de los productos tienen una tendencia a la baja, tanto el ternero como el cordero, el novillo gordo y la vaca de cría y de invernada.

Eso es lo que determina que "si no se mantiene o aumenta la producción, como en este caso, los indicadores económicos pueden caer en forma importante", citó.

"Lo más valioso para quienes conocieron esos datos capaz que no es el resultado final, ni los datos en sí; lo más importante es cómo se puede ir construyendo en base a datos reales que los propios productores fueron registrando y construyendo los indicadores para su análisis. Y así poder tomar mejores decisiones por parte de los integrantes del grupo, además de demostrar y ayudar a otros productores que con organización se puede obtener buenos resultados", reflexionó.

Uno de los grandes logros del proyecto fue poder concretar y escribir un plan de acción predial, fijando objetivos, metas y actividades a corto, mediano y largo plazo, con lo cual se tiene una ruta para planificar y facilitar el trabajo diario del grupo en el predio, comentó.

La evaluación final de toda la gente que participó en la jornada fue muy buena, tanto de los resultados presentados como sobre la gira de campo que se hizo donde se vieron el estado de los animales y sobre todo sobre la organización de los grupos, el intercambio y las reuniones que se hacen.

"No es un trabajo fácil, pero se ha logrado en estos años tener un buen grado de organización", concluyó Ghelfi.

Objetivos


  • 1 Tener buenos niveles de producción en los rubros manejados.
  • 2 Generar ingresos que superen los costos teniendo un saldo positivo que le permita a cada integrante tener un ingreso interesante, colaborando con la mejora de calidad de vida de sus familias.
  • 3 Lograr la motivación, permanencia y fortalecimiento de todos los integrantes del grupo y/o sus familias. Lograr un posicionamiento y reconocimiento social a nivel local y zonal que les permita continuar con el crecimiento y desarrollo personal.