Un día lluvioso, ideal para hablar del sueño del ministro

Tabaré Aguerre reiteró el salto cualitativo que dará el riego si se aprueba la ley
Por Pedro Silva, enviado a Mercedes, Soriano

Ni se aprobó la ley de riego ni renunció a su cargo por ese motivo. Tabaré Aguerre llegó el miércoles pasado por séptima vez a la Expoactiva Nacional como ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP). Vestido con camisa blanca y corbata amarilla, y un poco mojado por la lluvia que arreciaba a las 3 de la tarde en el predio ubicado a 25 kilómetros de Mercedes, en Soriano, donde se desarrolla la muestra.

Al entrar en la Sala de Conferencias, donde lo esperaban en el estrado el canciller Rodolfo Nin Novoa, el intendente de Soriano, Agustín Bascou y el presidente de la Asociación Rural de Soriano (ARS), Felipe López, el ministro repartió saludos mientras caminaba por el costado de las sillas.

Se le notaba preocupado en algún tema y la prueba fue que, al sentarse en un extremo, al lado del intendente de Soriano, giró su cuerpo hacia atrás para hablar por el celular. Ya se había sacado la corbata y las preocupaciones de arriba cuando un conjunto musical donde predominaba el violín comenzó a interpretar el Himno Nacional.

Cuando comenzó a hablar el presidente de la ARS, abrió una botella de agua mineral, bebió y, como ya es su costumbre, realizó anotaciones en un papel sobre lo que estaba escuchando para responder cuando le tocar el turno de hablar.

Fue el caso de la crítica al protocolo sanitario con China sobre soja, cuestionado por López porque dijo que agregaría costos al productor. Aguerre dijo que "no será más costoso ni más pesado" para el productor, sino que "tendrá que asumir las responsabilidades" por la mala calidad de la oleaginosa.

Como China es el principal destino de la soja uruguaya –el año pasado adquirió el 84% del total–, y pone sus exigencias como comprador, Uruguay no tendrá más remedio que seguir el protocolo acordado. Para evitar dudas, el ministro sentenció que China "puede prescindir de toda la soja que le compra a Uruguay".

En los 33 minutos que utilizó en su oratoria, Aguerre abarcó los cinco ejes estratégicos que han pautado su gestión en el MGAP y, al final, agregó un sexto pilar: la conciencia agropecuaria, que definió como la necesidad de un gran diálogo social para que el país reconozca que seguirá siendo "de base agropecuaria", pero sin desconocer los aportes de los otros sectores de la actividad económica, como el turismo.

Aguerre volvió a plantear la disyuntiva entre involucrarse o participar. Y ejemplificó con la preparación de un omelette de jamón, donde la gallina participa con el huevo, pero el chancho se involucra porque le cuesta la vida.

En lo que pudo ser su último discurso como ministro en la Expoactiva Nacional, Aguerre insistió en "su sueño": que Uruguay deje de ser un país que espera la lluvia y, en cambio, coseche el agua, la maneje y la conduzca para provocar un cambio conceptual e incrementar la producción de alimentos.

Afortunado

Aguerre dijo que "afortunadamente" el proyecto de ley de riego fue aprobado en la Comisión de Ganadería del Senado y entrará al plenario de la cámara alta "en marzo". Durante la Expo Prado 2016, Aguerre había dicho que si no se aprobaba antes de la Expoactiva Nacional visitaría la muestra, pero no como ministro. La ley de riego será "una herramienta que bien manejada brindará un salto de sostenibilidad y calidad a la producción, y aportará a la adaptación al cambio climático".


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