Un documental que muestra la realidad de los obreros en el Uruguay actual

Mario Handler presenta su nuevo documental, Columnas Quebradas, y habla sobre su intención de retirarse pronto
Para Mario Handler, lo importante son las acciones. A sus 80 años, el director de cine uruguayo aún mantiene alguna duda con respecto a su retiro porque no quiere "perder la actividad". Su documental más reciente, Columnas Quebradas, que se preestrenó ayer en la Sala Zitarrosa, se centra más que nada en las acciones de sus personajes. Handler explicó que varios personajes quedaron por fuera "porque había entrevistas fijas", y eso lo aburre. "Me parece que las entrevistas tienen que ser en movimiento, en acción", dijo.

Columnas quebradas, un documental que presenta la situación actual de los trabajadores en Uruguay, surge de una "necesidad" de Handler. El director filmó en los años 1960 el proyecto Obreros. "Eso quedó incompleto, porque filmamos en unas condiciones técnicas que eran muy malas. Sucedía la huelga más larga de la historia de Uruguay y nosotros teníamos que revelar el material, que llevaba mucho tiempo, por lo que se terminó convirtiendo en otra película. El tema quedó interrumpido, y lo retomé luego de terminar Decile a Mario que no vuelva", explicó Handler a El Observador.

Con una duración de 77 minutos, uno de los dilemas para el realizador fue qué aspectos de esta temática manejar, y en qué trabajadores enfocarse. "Abandoné el concepto de historia, porque la película es más cercana al ensayo, es un pensamiento visual", explicó. "Hay historias de personas pero son breves. Más que informativa, la película es insinuante".

Handler considera que el filme no es un "mero registro" de la vida de estos trabajadores, sino una muestra de acciones vitales. "No es la novela del buen obrero, muestro escenas diversas que me llaman la atención: hay escenas de amor, de militancia, de no militancia, de rituales umbandistas, de mineros trabajando, de peones rurales". Este enfoque en las acciones llevó a que no haya trabajos de oficina, por ejemplo.

A su vez, también hay una mirada a la historia de los trabajadores en Uruguay, con escenas filmadas por el propio Handler en el pasado, que se utilizan al comienzo y al final del documental.
"La lucha de clases sigue siendo un concepto vigente, pero no se puede mencionar en la película si no se muestra como los obreros viven", cuenta Handler, quien optó desde un principio por no incluir a los patrones.

El método de trabajo elegido es el habitual para el director de Aparte: acompañar continuamente a sus personajes, con la cámara siempre encendida a la espera de que suceda algo. "Esto se hace con poco dinero porque me gusta así, es lo que consigo. Algo que debería ser sufrimiento lo transformo en algo positivo. La mayor inversión es la del tiempo", dijo Handler, quien a pesar de preferir trabajar solo, en esta ocasión tuvo la ayuda de su exalumno Ignacio Guichón.

"Yo no quiero molestar ni hacer daño, mi filosofía es ser siempre transparente, acompañar a los personajes con una cámara pequeña pero de buena calidad, y trabajar solo. Con Ignacio nos dimos cuenta de que se cumple lo de tres son multitud", explicó.

En cuanto a la selección temática, Handler prefirió enfocarse en los problemas que experimentan los trabajadores uruguayos en la actualidad, más allá de que cree que la situación de este sector "ha mejorado".

Entre estos problemas, se cuentan la dificultad para generar eficacia en el transporte desde las
residencias periféricas de los empleados hasta sus trabajos céntricos (uno de los obreros del filme toma tres ómnibus, por ejemplo), los dilemas del trabajo físico; la mala alimentación o descanso de los obreros, quienes ni siquiera tienen el acceso garantizado al agua, y la poca movilidad social.

Y si bien refiere a la pluralidad de opiniones políticas de los obreros, optó por dejar de lado asuntos como la religión o la presencia de grupos radicales en los sindicatos. "Si contaba todo eso en 77 minutos, la película era un quilombo", afirmó el director.

Cambiar el sistema

Handler logró realizar el proyecto con un presupuesto modesto, pero considera que el sistema de fondos de financiamiento estatal está mal estructurado. "La concursitis, la manía de resolver todo con concursos está matando al país. Hay también un exceso de jurados, y acá se trabaja por zafras, según cuando se otorgan los fondos. Por eso se superponen los estrenos."

Así resume el director la situación actual del cine local, la que cree que no se apoya en la forma real de producción de un filme, como sucede en otros países de la región como Brasil o Argentina. Además, considera que "las capacidades personales de directores o productores no están contempladas. El dinero se debería otorgar también según el criterio de que experiencia tiene quien realiza el proyecto".

Handler no sabe si Columnas quebradas logrará tener una audiencia, porque sabe que los cines no suelen prestarle demasiada atención al cine local, "porque no están obligados a pasarlo", una idea que cree debería aplicarse.

Más allá de esto, Handler reconoció que desde hace un tiempo piensa en su retiro de la realización, y se marca como fecha tentativa lel próximo año. De todas formas, en su intención de mantenerse activo, le interesaría trabajar como asesor en proyectos fílmicos, y mientras tanto, "publicar un libro que tengo previsto para este año, seguir enseñando y vivir".

Estreno


El documental se estrenará el próximo jueves 16, en las salas de Life cinemas y el viernes 17 en Cinemateca Pocitos. Además, el jueves a las 20 horas se exhibirá en la Sala Zitarrosa, con entradas en venta a $ 130.

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