Un estudio con abusadores: el 100% fueron niños abusados

El psicólogo Robert Parrado encabezó la pesquisa, única en la región
El psicólogo Robert Parrado integra la comisión evaluadora de la Suprema Corte de Justicia en nombre de la Sociedad Uruguaya de Peritos. Como funcionario del Ministerio del Interior encabezó la que, asegura, es la única investigación a fondo en la región con hombres abusadores. Una de las conclusiones de la pesquisa es que el 100% de ellos habían sido antes niños abusados.

¿Cómo surgió aquella investigación con abusadores?
Empecé a trabajar en 1998 con abusadores sexuales. Un abusador sexual no abusa a una persona, sino que suele ser reincidente, y trabajar ahí para mí era lograr cosas. Si eso no se trabaja, reincide. Trabajando con varones aparecieron jóvenes mandados por el juez que habían abusado del hijo de una vecina, pero cuando profundizábamos veíamos que la vecina era la hermana. En realidad abusaron del sobrino. Eso muestra los códigos con que se manejan algunos lugares donde no se siente el parentesco, el peso de la sangre.

Nos empezaron a llegar pericias de abuso y la experiencia nos empezó a dar herramientas de trabajo. Por ejemplo, a un varón abusador le pedimos que describiera a la hija. Uno espera que la descripción sea si es estudiosa, alegre, pero no, este hombre hizo un gesto con sus manos, recorriendo una silueta, y dijo "está grande". La describe desde lo físico. Y con cosas así empezamos a sumar elementos de convicción que incorporamos al trabajo. A veces, en el trabajo sobre personas ausentes, estaba buscando a alguien y tenía que hacer un ADN a la familia, y se veía que el padre no era el padre. Los secretos de las familias son importantes.

Desde el punto de vista del abuso sexual encontramos que había personas que tenían el mismo apellido pero no eran familiares directos y psíquicamente esa persona no tenía el límite que le puede imponer la familia y la sangre. Eso no quiere decir que no haya abusadores que tampoco respetan esos límites, pero son datos y de ellos vas aprendiendo.

¿La mayoría habían sido abusados?
Nuestra muestra, que es la única de América Latina y el Caribe, dio que el 100% fueron víctimas de abuso de hombres cuando niños. Uno solo había sido víctima de abuso por una mujer. Vimos más de 100 casos.

¿De adultos se vuelven abusadores?
Los nuestros eran jóvenes. Y el abuso se da cuando se suman características: que no hayan tenido apoyo, que no haya habido un acercamiento familiar. Los que tuvieron mejores resultados fueron quienes lograron contención de la familia, después de confirmado el abuso y habiendo sido denunciados, policialmente o no.

¿De qué sectores sociales eran?
De todas las clases sociales.

Uno tiende a pensar que en determinados sectores existe un contexto de exclusión que hace más propicio el abuso.
Es probable que donde duermen ocho probablemente pasen cosas que en otros lugares no, pero eso no es uniforme.

¿El abuso fue siempre sexual?
Hay distintas formas de abusar. Te van seduciendo, hay manipulación, mensajes morbosos, miradas que no se necesita. Los menos son casos en los que hubo agresión física para llegar al abuso. La mayoría de los casos no son violación sino atentado violento al pudor, toqueteos, manoseos. En el Código Penal el sexo oral no es violación, por ejemplo.

¿Es fácil que se abran a contar sus historias pasadas?
Cuando ellos vienen, aparece rápidamente su historia de vida y cuentan el abuso. Hay que trabajar de pique el daño que generaron y luego empezás a trabajar su historia de vida y cómo encontrar salidas. Hablar con la familia, redimirlo de alguna manera, asumir responsabilidades y en algunos casos terminar presos. En algunos casos se autoimponían un castigo, alejamiento de la casa, alquilar en una pensión, quedarse con lo mínimo para sobrevivir, imponerse una regla en el hogar incluso con la persona abusada.

196 casos por maltrato fueron llevados a la Justicia durante el año pasado.

¿La mayoría se rehabilita?
Es más fácil cuando tienen apoyo y continentación. Los que no lo tienen cuesta un poco más.

¿Siguen siendo peligrosos?
En la medida en que logren trabajar y avanzar, no. Salvo que haya un trastorno muy importante psíquico. Solo vimos uno que era violador serial, que hoy no está en el país. Me acuerdo que me dijo: "Yo abuso o violo para estar preso y no violar". También había sido víctima de abuso. Nuestra sociedad es hipócrita. Con el abuso infantil, si no hacemos lo adecuado, eso va a pasar en el futuro y habrá otras víctimas. Ese abusador fue un niño o un adolescente abusado. No lo justificás pero tratás de ponerte en ese lugar para entender lo que vivió: falta de apoyo del padre y la madre, que no le creyeran, que no haya podido contar, que supieran y no lo protegieran.

Debe estar lleno de casos de niños abusados que nunca fueron detectados.
Sin dudas. Por otro lado se dan situaciones tales como que hay defensores de oficio que te dicen cómo manejaban la situación de abusadores y cómo trabajaban con los narcotraficantes. En el abuso van, lo atienden y no hacen más nada, mientras que a otros les hacen mandados fuera de la cárcel si necesitan.

"Me acuerdo de uno que había violado a la hija y la dejó embarazada y él decía: '¿Es mi hija o mi nieta?' Es salado" - Robert Parrado, psicólogo

Hay rechazo hasta del abogado.
Dentro de la cárcel es "el violeta". Es más saludable haber matado a alguien, ser narco, que abusador. El castigo a nivel social y en la cárcel es brutal. Los datos del ministerio son pobres porque hablan de 200 y pico de casos de violaciones pero no dice si son callejeras o domésticas, no te dice si son 200 víctimas o 200 abusadores, porque si son 200 abusadores por lo menos hay 400 víctimas, porque nunca abusan de una sola persona. Y si son víctimas tenemos 100 abusadores. Y la información quiero creer que está. Yo atendí en el Comcar y la experiencia fue distinta a la de Minas, donde también trabajé. Fue mala. En el Comcar se analizaban legajos de procesados por abusos y nos costó mucho el proceso de que entendieran que no iba a ser negativo procesalmente. Entraban por la negativa, te lo decían, iban obligados. También porque le sumaba a su buena conducta. Se veían cosas terribles. Recuerdo uno que violó a la hija y la dejó embarazada, y decía: "¿Es mi hija o es mi nieta?" Es salado. Tuve la oportunidad de ver una policía que fue abusada por su papá y me presentó a su hija producto de la violación. Fue un golpe terrible porque era un clon de su abuelo, que era su padre.

¿Cómo se está trabajando esto?
El Estado uruguayo hoy no rehabilita. Lo puse en la agenda de gobierno del Partido Nacional cuando lo asesoré en seguridad. Acá precisás rehabilitación específica, debería haber micro cárceles con gente con experiencia.

¿Y qué se recomienda hacer?
Debería haber un compromiso de que al egreso tengan rehabilitación específica para que haya un compromiso de que estoy evitándole a alguien un probable daño. Es importante porque detrás de un violador puede haber un homicida. En los últimos 15 años hubo una racha de violadores seriales importantes, el del Buceo, el del Prado. Y debe haber alguno más porque se tiende a querer agarrarlo pero no se difunde que está violando. Con el violador del Prado yo estaba en el Ministerio del Interior y la estrategia de apoyo al sistema policial clásico fue formar al personal viendo a todas las víctimas para tratar de armar un perfil de víctima: rubia, de tal edad, de tales características. Recuerdo que vimos siete u ocho. En función de ese perfil orientamos la búsqueda en vez de ubicar a un morochito que llevaba colgada una cruz, etcétera. Fue interesante porque por primera vez se invirtió el esfuerzo. A veces la Policía vende el producto final decorado porque acá, en este caso, se detuvo por el azar: quiso abusar de una policía y lo detuvo.

En Estados Unidos se avisa si en el barrio hay un abusador serial.
No es para generar paranoia sino para cuidarse. Yo creo que falta capacitación. Lacalle Pou presentó la idea de un registro de abusadores sexuales, yo estaba planteando lo mismo. El dilema es que nuestra sociedad no está preparada: se enteran de que hay un abusador y le prenden fuego la casa. Se han perdido indicios por casos así. Pero hay que ir por otro lugar que no es el modelo clásico. Se podría tener un banco de datos con personas de determinadas características. En Estados Unidos existe: hay un violador que ataca a mujeres blancas de una zona y hay seguro alguien que salió del sistema carcelario que atacaba a mujeres de esas características y en esa zona y a partir de ahí vas buscando. En la cárcel están todos los que agarramos y se podrían ir registrando.



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