Un festival único a las afueras de Montevideo

Este sábado comienza la sexta edición de Música de la Tierra, celebrado en el Parque Jacksonville y presentado por Fundación Itaú

Por Alexander Laluz (especial para El Observador)

A través de sus cinco ediciones consecutivas, el festival Música de la Tierra dio forma a un modelo alternativo a los llamados festivales folklóricos que se realizan regularmente en la región. Y la razón no entraña ningún misterio. Antes que jugarse a un enfoque museístico y pintoresquista –en el que lo folklórico o tradicional existe como una entidad congelada en un pasado idealizado, y que sólo debe ser rescatada y conservada, o expuesta como nota turística y de color–, este festival ha hecho una apuesta por experiencias creativas que proponen una relectura vital del acervo tradicional de prácticas y saberes, en diálogo con estéticas, lenguajes y visiones contemporáneas. En otras palabras: lo tradicional, las trazas de ricos mestizajes en productiva tensión con lo presente, con planteos que en muchos casos transitan por los territorios del riesgo estético, la exploración de desplazamientos de otras tradiciones y amalgamas estilísticas para definir nuevos perfiles musicales.

Con una extensa grilla de artistas como Liliana Herrero y Aca Seca Trío de Argentina, Renato Borghetti y Alegre Correa de Brasil, Ernesto Díaz, Fabián Severo, Trío Ventana y Jorge Alastra de Uruguay, entre otros, este fin de semana Música de la Tierra llega a su sexta edición en su sede habitual, el Parque Jacksonville –muy cerca de la intersección de la Ruta 8 y la Ruta 102–. La agenda de actividades, comentó Diego Barnabé, periodista, gestor y uno de los responsables del festival, también incluirá talleres para niños y adultos, espacios recreativos y de intercambio formativo con los artistas, y el denominado Mercado de la Tierra (ver recuadro).

"El festival nació a partir de un concepto definido en relación a la programación artística, pero se transformó en algo más amplio", dijo Barnabé. "Desde su segunda edición, este espacio congrega además de músicos de la región, a talleristas, artesanos, productores rurales, cocineros y artistas de distintas disciplinas, alineados alrededor de sus vínculos con la tierra y las raíces. Y después de la exitosa experiencia de llevar el festival a Buenos Aires, el año pasado, ahora estamos trabajando para repetirla en marzo de 2017, y para replicarla el próximo año o el siguiente en Brasil".

Este proyecto que presenta desde sus orígenes la Fundación Itaú y que también apuntala su mencionada expansión, se sostiene gracias a una búsqueda constante de nuevas músicas, "y escuchando los consejos de algunos artistas, como Juan Falú, que consideramos casi como padrinos del festival. En ese camino hay que ser creativos y también inventar propuestas que no existen, como fueron en los dos últimos años los homenajes a Alfredo Zitarrosa y a Osiris Rodríguez Castillo, convocando a artistas muy diferentes con quienes trabajamos en un régimen cooperativo. Así, para esta edición haremos un homenaje a la milonga que tendrá como base a los Guitarreros –Julio Cobelli, Nicolás Ibarburu, Guzmán Mendaro, Andrés 'Poly? Rodríguez– con Renato Borghetti, Juan Quintero, Liliana Herrero, Pitufo Lombardo, Mariela Acevedo y Roberto Darvin como invitados", añadió el productor.

Del arraigo y el desplazamiento

Sea la milonga, sea la chacarera, sea la zamba. Sea lo que sea: los géneros, las trazas de la tradición musical mestiza de la región pueden operar como puntos de partida o de llegada en un proyecto artístico. Para el virtuoso Aca Seca Trío, de Argentina, que será uno de los números centrales de este festival, estas formas, estos giros, esquemas, son puntos de partida; acaso, a la vez, el primer prisma para inaugurar lecturas sobre el tiempo presente. Y en ese punto han puesto en creativa correlación el anclaje local con las figuras del desplazamiento, la reterritorialización de otros lenguajes de las músicas populares y también de las músicas cultas contemporáneas.

Con ese planteo, este trío formado en 1999, en La Plata, por Andrés Beeuwsaert (teclados, percusión y voz), Mariano Cantero (percusión, batería y voz) y Juan Quintero (guitarra, percusión y voz), construyó una carrera inquieta, de exploración, dando vida a un repertorio original, de fina factura, que incluye composiciones de Quintero y de otros artistas como Jorge Fandermole y Hugo Fattoruso. Un camino que se engarzó en un movimiento que tanto en Argentina, como en Brasil y Uruguay, se ha sostenido con aportes a la vez diversos, contrastantes, y rico en sus concepciones estéticas y en sus realizaciones, como los de Liliana Herrero, Juan Falú, Jorge Fandermole, Chango Spasiuk, Ana Prada, Fernando Cabrera, Ernesto Díaz, Dany López, Carlos Malo, Marcelo Delacroix, Vitor Ramil, y más.

En materia discográfica, el Aca Seca Trío (en el noreste argentino, 'aca' significa, literalmente, 'caca') cuenta con títulos como Aca Seca Trío (2003), Avenido (2006), Ventanas (2009), La música y la palabra (2009) y Hermanos (2014) junto a Diego Schissi Quinteto. Y ahora, contó Juan Quintero, están en pleno proceso de preparación de una nueva edición. "Pero vamos con nuestros tiempos, sin apuro. Para mí es una buena ocasión para volver a componer; espero que este disco despierte algunas canciones nuevas".

Si bien no son invitados a los grandes festivales ni sus trabajos tienen alta rotación en los medios masivos, la música del trío ha concitado el interés de un gran número de músicos y ha tenido una gran difusión por otros canales, además de conquistar seguidores de este lado del río. "El boca a boca y YouTube hacen y harán un trabajo de difusión vital para nosotros. Son alternativas vivas y genuinas. También hay un público ávido de nuevas músicas. Negar eso tanto desde los medios como desde las gestiones culturales me parece que es un mecanismo como para imponer una estética pobre. Lo que pasa es que en ciertos ámbitos conviene pensar que hay sólo una estética dominante".

La música, en esa línea, afirma Quintero, implica búsquedas más allá de las etiquetas. "Hay que entenderla desde la dinámica, desde el color, la textura, la melodía, desde la conciencia de cómo estás parado y frente a quién, de si es el momento de hacer música o quedarse en silencio, de si es un show o una ofrenda. La música se hace prestando atención a todo, con todo lo que uno tenga".

De todas partes

Tras la edición del año pasado, a la que asistieron unas veinte mil personas, este año la programación musical de Música de la Tierra se presentará por primera vez en tres escenarios, y, también por primera vez, se incluirá una serie de cinco talleres dirigidos a músicos locales que serán dictados por Juan Quintero, Mariano Cantero, Renato Borghetti, Carlos Moscardini y Rubén Olivera.

"Además, a la grilla de músicos invitados hemos sumado este año seis espectáculos seleccionados a través de un llamado abierto y regional. La respuesta fue notable: recibimos 116 propuestas de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay. Esto superó nuestras expectativas y exigió mucho al jurado", explicó Diego Barnabé.


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