Un funk que habla

Reseña del álbum Sálvense ustedes, del artista Herman Klang

Quien tenga escuchado el primer trabajo solista de Herman Klang (Bueno buenas noches, 2006) bien podría identificarlo como un compositor de talento académico, con habilidad para moverse entre géneros diversos y además portador de un humor que busca más la risa cómplice desde lo absurdo o grotesco que la carcajada general.

Aquella canción que daba nombre a su disco y otras, con nombres como Oxímoron reggae, dan cuenta de su propia (y por momentos incómoda) cruzada humorística, evidentemente influida por estilos como el de, por dar el ejemplo más obvio, Leo Maslíah. Músico estable de Fernando Cabrera, invitado frecuente de Martín Buscaglia y autor del libro de partituras Grandes temas de la música uruguaya, Klang se permite esta vez aventurarse hacia otros recursos que no usan a la risa como exclusivo atajo para captar la atención. Así las cosas, su capacidad como compositor y la amplia paleta de recursos estilísticos que puede utilizar se dejan ver más.

Aquí prueba ser capaz de adaptar a su estilo una marcha camión o un candombe de manual con toques jazzeros, de proponer un funk con sonidos que hablan (Instrucciones) o de poner la música a un lado como en Canción de disculpas, donde todo juega en favor de la simpleza del mensaje del título. El agudo vocabulario que ostenta también recorre las letras de este segundo trabajo, que canta en un registro bien personal y limpio.

En esta heterogénea media hora de canciones que presentará el próximo 1° de junio en la sala Hugo Balzo del Sodre queda claro que Herman Klang va tras un estilo original que de algún modo ya alcanzó. Y en un país en el que muchos de sus compositores buscan ser su propio género sin éxito, que además lo logre habla bien del talento y la pericia del autor.

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