Un mano a mano con sabor a 2019

Martínez y Lacalle Pou coincidieron en una conferencia e intercambiaron bromas
Posaron juntos para las fotos más de una vez, bromearon entre ellos en medio de la presentación pública que hicieron, pero también marcaron diferencias en temas puntuales y realizaron discursos bien distintos.

El intendente de Montevideo, el socialista Daniel Martínez, y el senador del Partido Nacional y líder de Todos, Luis Lacalle Pou, compartieron ayer jueves en la mañana un estrado y para ninguno de los asistentes al auditorio del World Trade Center pasó desapercibido que fue algo más que una conferencia. Lacalle Pou y Martínez han sido los políticos a los que las encuestas más les han sonreído durante este 2016 que termina, y los comentarios por lo bajo apuntaban a que quizá, esa foto repetida, era un preanuncio de lo que puede ser la definición de la Presidencia dentro de tres años.

Lacalle Pou y Martínez fueron convocados por el Centro de Estudios para el Desarrollo con el fin de comentar indicadores como el Informe de libertad económica o el Informe de competitividad global, presentados por Hernán Bonilla, director ejecutivo del CED y Bruno Gili, socio de CPA Ferrere (ver nota abajo).

Sobre esos temas hablaron los dos políticos, aunque con énfasis diferentes. Mientras Lacalle Pou advirtió sobre la poca reacción que hay en Uruguay ante problemas críticos con cuestionamientos al gobierno, Martínez destacó en forma global los cambios ocurridos en el mundo y la necesidad de que Uruguay apueste a una revolución educativa.

La monedita

"¿Tiramos una monedita?", preguntó en tono de broma Lacalle Pou antes de comenzar la oratoria. "Como tú quieras", respondió Martínez. Finalmente, el senador blanco fue el primero. Al analizar los índices, dijo que el diagnóstico que arrojan "está confirmado", pero que eso debería influir en planes del gobierno, que están "ausentes".

El senador destacó la "fortaleza institucional" que muestran varias cifras pero advirtió: "La institucionalidad no solo hay que jactarse de tenerla sino que hay que cuidarla. Y desde nuestro punto de vista hay vulnerabilidades en estos tiempos, que hacen básicamente a la separación de poderes", dijo. En ese sentido, agregó que mientras al Poder Judicial se le reclama velocidad, se lo "ninguneó" en el Presupuesto.

Lacalle Pou apuntó luego a la educación. "Hoy, lamentablemente viendo las pruebas PISA tenemos un país que festejó no haber empeorado", dijo. Agregó que en Uruguay "no se cumple" la lógica de "tratar desiguales a los desiguales" para que quienes tienen menos posibilidades puedan triunfar.

A modo de conclusión, subrayó: "Ha fracasado un modelo del Estado empresario, ineficiente, y que ha abandonado las tareas de justicia social, donde puede achicar las brechas. (...) Estos índices tienen que hacer carne y darnos cuenta que tenemos que cambiar", indicó.

A su turno, Martínez destacó la importancia de los datos y contó que en la intendencia pegó un cartel en el que ordena "tomar decisiones en base a información medida", algo que no es tradicional en el Estado y en muchas empresas.

Martínez dijo que en las últimas décadas –tras lo que llamó tres veces la "aberración estalinista"– hubo un "cambio conceptual" en el mundo que permitió masificar la educación terciaria. "Vivimos en la era del conocimiento", subrayó.

Agregó que es necesario que Uruguay logre una nueva "revolución" educativa para masificar la educación secundaria y coincidió con Lacalle Pou: "Es lo más que podemos aportar para el sueño de la verdadera democracia, la igualdad del punto de partida".

Sin embargo, luego marcó una diferencia y respondió el comentario del senador blanco sobre las pruebas PISA: "Yo no festejé los datos, festejé que dejamos de ir en caída", señaló.

Los políticos también intercambiaron bromas. En un momento, Lacalle Pou cuestionó el "ninguneo" a las resoluciones del Tribunal de Cuentas (TCR). Martínez respondió que si bien es cierto que el TCR tiene una relación "maquiavélica" con los organismos, los propios integrantes del TCR aceptan esa realidad. "Hay que revisar eso, cosa que he hablado con tu padre en el Senado y estábamos de acuerdo", dijo Martínez. "Hubo cambio de administración", respondió Lacalle Pou.

En otro momento, Martínez perdió el hilo de su discurso y olvidó lo que iba a decir. "Es el cansancio de fin de año", bromeó. Lacalle Pou le agregó: "Tenés poco laburo", y Martínez señaló: "Se me cruzó un contenedor desbordado (de basura) en la cabeza y me bloqueó".

Al final, todo fue sonrisas, mientras los asistentes y allegados a uno y otro político comparaban los discursos y sacaban conclusiones.

A mitad de tabla

¿Qué podemos aprender de indicadores de desarrollo? Bajo ese título, Hernán Bonilla –el director ejecutivo del CED– y Bruno Gili, socio de CPA Ferrere, presentaron ayer jueves en el auditorio del World Trade Center diferentes informes con índices globales que, en general, ubican a Uruguay lejos de los primeros lugares y cerca de la "mitad de tabla".

Bonilla se refirió al Informe de libertad económica, que mide desde el tamaño del Estado, el marco legal, la estabilidad de la moneda, la libertad en el comercio internacional y la regulación.
Destacó que la libertad económica arroja mejor ingreso para los habitantes y mayores tasas de crecimiento así como más derechos políticos y libertades civiles.

En ese ranking (del Instituto Fraser) Uruguay está en el lugar 74 entre 159 países. El mejor registro para el país es al medir "moneda estable", y el peor, el "marco legal y derecho de propiedad".
Los estudios divulgados coincidieron en que Uruguay está en una posición "privilegiada" en democracia y libertades personales, pero hay luces "amarillas y rojas" al tener mercados poco competitivos, un mercado laboral rígido y "muy malos indicadores en la educación".

Gili, en tanto, presentó los datos del Informe de competitividad global, que abarca a 138 países. Uruguay se ubicó en el puesto 73. Los puntos más altos para el país en este índice son el acceso a la salud y educación básica y la preparación tecnológica, mientras que los puntos más bajos están en la "eficiencia del mercado laboral", "tamaño del mercado", "sofisticación empresarial" e "innovación".

En el caso del mercado laboral, Uruguay está en el puesto 121. "Lo que quiere decir eso no es solo que hay rigidez por la regulación, sino que lo que hay es rigidez porque falta en algunas áreas capital humano calificado", sostuvo el socio de CPA Ferrere

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