Un mito clásico y femenino que retorna a las tablas

El Sodre reestrena hoy Mucho de Ofelia, de Mariana Percovich
La imagen, como muchas otras del inglés William Shakespeare, logró sobrevivir al desgaste de los siglos y a la preeminencia de las representaciones masculinas. Así, emergiendo superficial, sobre el agua, el cadáver de la Ofelia de Hamlet permanece aún con su vestido inflado y las flores que la rodean, víctima de la mirada de hombres que tildaban su suicidio de locura, de desequilibrio.

Mito usualmente revisado y reclamado por los movimientos feministas, Ofelia vuelve hoy al escenario de la Sala Balzo, del Auditorio Nacional Adela Reta. De la mano de la directora, dramaturga y actual directora de Cultura de la Intendencia de Montevideo Mariana Percovich, el personaje se convierte nuevamente en el foco de Mucho de Ofelia, un unipersonal llevado adelante por la actriz Gabriela Pérez.

No obstante, la Ofelia shakesperiana no es la única mujer en la obra. "Se toma como excusa al personaje, pero se lo transforma en un paradigma que se multiplica. Partimos de él para ver cómo se ha representado a la mujer a lo largo de la historia, y cómo se representa hoy. Permite decir las voces internas que ese personaje, que fue acallado, no pudo", comenta Pérez.

En la representación de la compañía Complot, autoras como Virginia Woolf, Sylvia Plath, Katherine Mansfield, Romina Paula y la propia Percovich tienen lugar, emanando, de distintas formas, de la Ofelia de Pérez.

En ese "puzzle de voces femeninas", sostiene la actriz, "todas tienen una esencia común y mucho de lo que es aquella Ofelia. Vas encontrando conexiones, y el tiempo de repente se convierte en uno", especialmente ante la importancia que cobra el suicidio en la vida y obra de Woolf y Plath.

Más allá de la presencia de la muerte, la locura que se le suele adjudicar a Ofelia es matizada. "La locura es más lo que los otros ven en ella, porque es una mujer que se sale del deber ser femenino", afirma la actriz.

Entre el juego de identidades y autoras, Ofelia rompe el silencio que le impuso Shakespeare en pocos parlamentos, y ella misma evoluciona en su vestimenta, aunque siempre consciente de lo que tiene para decir. "Ella va yendo para atrás y para adelante, mostrando escenas, transformándose en diferentes mujeres, pero ya tiene cierta claridad. Ella ya se mató, y viene a decir lo que tiene para decir", agrega Pérez.

A lo largo de la obra, la actriz impulsa varios diálogos, uno con una escenografía que integra a una pequeña porción del público femenino y otro con una gran pantalla que proyecta piezas audiovisuales de Miguel Grompone. "En todos los audiovisuales soy yo, pero como diferentes mujeres de diferentes épocas. No son historias, sino imágenes en las que se sugieren muertes, reales o simbólicas", señala.

Sin embargo, conocer a la Ofelia de Shakespeare y el imaginario pictórico e interpretativo que despertó no se presenta como requisito ineludible. "No contamos la historia de Ofelia. Quizá si la conocés lográs hacer ciertas conexiones a las que si no no llegás, pero igual hay una esencia que recibís", comenta Pérez. "Tiene que ver con cómo nos paramos en el mundo. Cómo el mundo nos toma o no nos toma. Hasta dónde cada una puede ser la mujer que es".

FUNCIONES

La obra se repondrá hoy y este fin de semana, y luego volverá el 22, 23 y 24 de enero




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