Un modelo cuestionado que da resultados

Los liceos gratuitos de gestión privada son cada vez más. Reciben críticas, pero sus resultados avalan su forma de trabajar
Los buenos resultados educativos en medio de la adversidad y la pobreza a veces extrema, son las características de los centros gratuitos de gestión privada, como Francisco, que cada vez son más en el país.

El primero fue el liceo Jubilar, ubicado en el barrio Casavalle, como una iniciativa de la iglesia Católica para ofrecer educación de calidad en una de las zonas más deprimidas de Montevideo. Lo siguieron el liceo Impulso, en el mismo barrio, gestionado por la fundación que lleva el mismo nombre, y el liceo Providencia, en Casabó, en manos del movimiento católico Schoenstatt.

El año pasado una investigación de la Universidad de Montevideo basada en el liceo Jubilar, confirmó que los esfuerzos de estas instituciones están dando sus frutos. Según el estudio, los adolescentes que no logran ingresar al Jubilar repiten tres veces más que aquellos que sí lo hicieron.

En esa institución, en 2012 la repetición llegó al 3% y la desvinculación fue nula. En tanto, en 2014 en el liceo Providencia la repetición no existió y la asistencia de los alumnos llegó al 95%. En el liceo Impulso el año pasado la repetición llegó a 2,5%.

Los resultados han impulsado nuevos proyectos. Así es que en 2015 se inauguró el liceo Francisco en Paysandú, también de la iglesia Católica y este año se estrenó en Puntas de Manga el liceo Espigas, de la fundación Retoño. En tanto, en Salto el obispo Pablo Galimberti trabaja para instalar un centro similar, aunque por las características de la población es probable que sea una escuela agraria y no un liceo, informó días atrás El Observador.

Los detractores del sistema –sindicatos docentes, autoridades del gobierno y legisladores oficialistas- cuestionan los buenos resultados y señalan que son producto de la preselección que estas instituciones realizan de sus alumnos. Así lo expresaron el año pasado la directora general de Secundaria, Celsa Puente, y la ministra de Educación, María Julia Muñoz.

Por su lado, las instituciones se defienden y señalan que el límite de cupos viene de la mano con el presupuesto. En el liceo Jubilar los requisitos para ingresar son vivir en el barrio Casavalle, provenir de una familia en situación de pobreza y no haber repetido más de un año. En Impulso exigen que el alumno viva en Casavalle, que no tenga más de 14 años y que no haya repetido más de dos. Con aquellos que cumplen estas condiciones, se realiza un sorteo ante escribano público. En Providencia, en tanto, hay tres formas de ingresar. La prioridad la tienen los niños de 6º año de escuela que concurren al club de niños del centro. En segundo lugar se favorece a los hermanos de actuales alumnos. La tercera vía es un sorteo entre los estudiantes de las 11 escuelas de la zona que se hayan inscripto. El factor repetición no se tiene en cuenta.

A la hora de ingresar, en Espigas tienen prioridad aquellos alumnos que el año anterior participaron del proyecto Simiente de la misma fundación, cuya misión es facilitar el tránsito entre la escuela y el liceo. Si sobra algún lugar, se sortea ante escribano público entre los demás alumnos de la zona inscriptos. En Francisco, los requisitos son vivir en los barrios de la zona, estar por debajo de la línea de pobreza y no haber repetido más de dos veces para que la edad no sea una diferencia.

Polémica por las donaciones


La selección de los alumnos no es el único punto que despierta controversia, la financiación a través de empresas, que obtienen beneficios fiscales también despierta cuestionamientos, al punto que desde el MPP se planteó restringir las donaciones.

Desde el año 2007 la ley de reforma tributaria (ley 18.083) contempla las donaciones especiales para aquellas empresas contribuyentes de IRAE (impuesto a la renta de las actividades económicas), que apoyen económicamente a diversas instituciones privadas u organismos públicos de diversos sectores. El pago del IRAE equivale al 25% del resultado del ejercicio (ganancias menos pérdidas) de la empresa.

La ley establece que el 75% de la donación que realiza la compañía se imputa directamente como pago a cuenta del IRAE. El 25% restante se computa como gasto de la empresa y, por lo tanto, deja de generar IRAE. Por esta razón, la compañía se ahorrará el pago del 25% de este 25%, que equivale a un 6,25%. Sumado al 75% implica que la exoneración tributaria para la empresa será del 81,25%. La ley establece también un tope anual a las donaciones que las instituciones pueden recibir.

Así como donan a estas instituciones, las empresas también colaboran con organismos públicos como ANEP. Según la Rendición de Cuentas de 2010 - 2014, la fundación Impulso fue la que más recibió donaciones (US$ 6 millones), seguida por la fundación Teletón (US$ 4,25 millones) y la ANEP (US$ 3,79 millones).

Los liceos y otros centros


Liceo Jubilar. Promovido por la iglesia Católica, está ubicado en Casavalle

Liceo Impulso. Lo gestiona la fundación que lleva el mismo nombre. Se ubica en Casavalle.

Liceo Providencia. Iniciativa del movimiento católico Schoenstatt en Casabó.

Liceo Francisco. Promovido por la iglesia Católica, ubicado en Paysandú.

Liceo Espigas. Se encuentra en Puntas de Manga y lo gestiona la fundación Retoño.

Otros centros. En Casavalle se encuentra el colegio Los Rosales y el centro educativo Los Pinos, promovidos por el Opus Dei (iglesia Católica). En el centro de Montevideo, se inauguró el año pasado Ánima, un bachillerato tecnológico. En Salto, el obispo Galimberti trabajara para instalar una escuela agraria para adolescentes.

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