Un muerto y varios vehículos incinerados en "asalto del siglo" en Paraguay

Más de 50 personas saquearon un bóveda con alrededor de US$ 40 millones en la triple frontera con Brasil y Argentina

Unos 50 brasileños y paraguayos asaltaron este lunes con fusiles y explosivos una empresa transportadora de caudales en Paraguay y se llevaron un botín de varios millones de dólares, luego de dejar un agente muerto y varios heridos, informó la policía.

El hecho, considerado por la policía como "el asalto del siglo", se produjo en las primeras horas de este lunes en la empresa de caudales Prosegur de Ciudad del Este, distante a 350 km de Asunción, en la triple frontera con Brasil y Argentina.

Una camioneta con tres civiles a bordo recibió varios impactos de bala en medio de los ataques coordinados que realizaron los delincuentes en varios lugares de Ciudad del Este.

Los maleantes empezaron su asalto pasada la medianoche y realizaron durante dos horas acciones de distracción mediante el incendio de vehículos y explosiones en las inmediaciones de la comisaría policial, según los primeros informes. En el ataque murió un agente destinado a una fuerza de élite de la policía.

Los informes policiales identificaron a miembros del brasileño PCC (Primer Comando Capital) entre los integrantes de la banda, el grupo criminal organizado que opera desde San Pablo.

Varios vehículos fueron incinerados por los autores para bloquear los accesos a la policía y facilitar su fuga. Los delincuentes dejaron abandonados cinco autos durante su huida.

El ataque con explosivos demolió el edificio de la compañía de seguridad y en las calles adyacentes se observaban restos de proyectiles de armas pesadas, camiones y autos quemados, según las escenas mostradas por la televisión.

El sonido de las explosiones "resonó en la ciudad como si fueran bombardeos de una guerra" por espacio de dos horas, relató Antonio del Puerto, un testigo de los hechos.

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También se produjeron ataques simultáneos contra la sede de la Jefatura de Policía y la Gobernación de Ciudad del Este, admitieron portavoces policiales.

"Estamos como en Siria", dijo la fiscal Denise Duarte, encargada de investigar el asalto. "Los ladrones estaban encapuchados y hablaban portugués", subrayó.

Muertos en persecución

En tanto, horas después, al menos tres personas murieron y otras dos fueron detenidas en la persecución que la Policía brasileña emprendió contra los supuestos autores del asalto, informaron fuentes oficiales.

Los tiroteos se registraron en jurisdicción de Sao Miguel do Iguazu y Itaipulandia, municipios brasileños en la frontera con Paraguay. De acuerdo con la Policía Federal brasileña, dos de los presuntos asaltantes fueron detenidos tras quedar heridos en los tiroteos, uno de los cuales cuando estaba en un terminal de ómnibus intentando embarcar con rumbo a Sao Paulo.

En las operaciones la Policía brasileña se incautaron cinco vehículos, en los cuales había una camioneta de la Policía Federal de Carreteras robada por los asaltantes con un fusil, una pistola, una embarcación, siete kilos de explosivos y gran cantidad de munición.


Una bóveda llena

La fiscal Duarte precisó ante la prensa que la bóveda de Prosegur "estaba llena" al momento de ser saqueada al completo por la banda de asaltantes.


Por otro lado, la policía estimó que esa bóveda tiene una capacidad para guardar US$ 40 millones, pero las autoridades indicaron que tomará dos días establecer el monto exacto del robo.

El presidente Horacio Cartes ordenó un despliegue militar para vigilar el paso de los maleantes hacia Brasil.

Entre los vehículos abandonados por los delincuentes fueron identificados tres camionetas blindadas, una de ellas con una ametralladora pesada antiaérea instalada en su carrocería.

"Vivimos una situación de guerra. Vimos camionetas de gran porte que circulaban a gran velocidad por la ciudad con personas portando pasamontañas que serían los asaltantes", relató Mariana Ladaga, una corresponsal del diario ABC.

Justo Zacarías, el gobernador de Alto Paraná, cuya capital es Ciudad del Este, dijo que el presidente Horacio Cartes ordenó un despliegue militar para vigilar el paso de los maleantes hacia Brasil.

La frontera está delimitada por el caudaloso río Paraná.

Caos y terror en la ciudad

El gobernador Zacarías dijo que "la empresa de caudales está destrozada y el ataque causó un caos y terror en la ciudad. Nunca ocurrió algo así en Paraguay", destacó en declaraciones a periodistas.

Los autores del atraco lanzaron clavos para pinchar neumáticos a lo largo de su ruta de escape.

El comandante de la Policía paraguaya, Luis Rojas, dijo no descartar la complicidad de policías uniformados en el asalto. "Es una hipótesis muy válida que hay que analizarla profundamente", enfatizó.

"Voy a buscar los medios, los mejores hombres y trabajar para dar con esta gente, identificarlos, perseguirlos, hasta que podamos dar con ellos", expresó Rojas luego de confirmar que se puso en contacto con la policía de Brasil y Argentina para ayudar a esclarecer el suceso.


Fuente: AFP

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