Un musulmán que busca hacer historia como alcalde en Londres

El laborista Sadiq Khan es el favorito para gobernar la ciudad
Un británico de origen paquistaní, orgulloso de pertenecer al Islam y autodefinido como un "sufrido" hincha del Liverpool –el club de fútbol donde temporadas atrás brilló el uruguayo Luis Suárez– puede convertirse por estas horas en el primer alcalde musulmán de Londres, la ciudad joya de la corona británica.

El Reino Unido celebró ayer elecciones regionales y municipales. En Londres, el laborista Sadiq Khan, un político de 45 años hijo de un conductor de ómnibus de Pakistán, llevaba en los últimos sondeos 12 puntos de ventaja sobre su inmediato perseguidor, el conservador Zac Goldsmith, hijo de un multimillonario.

Goldsmith y el primer ministro británico, David Cameron, han insistido en presentar a Khan como alguien con vínculos con extremistas musulmanes, una estrategia que podría volverse en su contra, según expertos.

"Khan es claramente un musulmán moderno y progresista. Si sus oponentes se aventuran demasiado en este terreno, corren el riesgo de topar con una reacción enérgica", consideró Tony Travers, profesor de la London School of Economics.

Con 5,6 millones de londinenses habilitados para votar, Khan denunció en declaraciones a la agencia AFP una campaña "divisiva y desesperada" de los conservadores. "Soy londinense, soy británico, soy de fe islámica y me enorgullezco de ser musulmán. Soy de origen asiático, paquistaní. Soy un padre, soy un marido, soy un sufrido hincha del Liverpool desde hace tiempo. Soy todas estas cosas", dijo el candidato.

"Pero lo mejor de esta ciudad es que puedes ser un londinense de cualquier confesión o de ninguna, y aquí hacemos algo más que tolerarnos: nos respetamos, nos recibimos con los brazos abiertos", concluyó.

Los estudios de opinión pública señalan como las mayores preocupaciones de los londinenses el precio de la vivienda y la saturación del transporte público.

Los ciudadanos advierten que esos problemas se incrementan año a año con el crecimiento demográfico de una ciudad capital que atrae a banqueros, obreros de la construcción y estudiantes. Londres ganó 900 mil habitantes desde la elección de Boris Johnson en 2008, para pasar a 8,6 millones.

En este sentido, los londinenses parecen tener más fe en Sadiq Khan, también para lidiar con la contaminación y la seguridad.

Si Khan gana, se convertiría en el primer alcalde musulmán, no solo de la cosmopolita capital británica, sino también de una gran capital europea.

Aunque en los hechos es un cargo simbólico, la alcadía de Londres sirve de trampolín a quien lo ostenta, como puede acreditar el alcalde saliente, el conservador Boris Johnson.

Un termómetro para Cameron

Pero, además, la cercanía con el referéndum sobre la pertenencia del Reino Unido a la Unión Europea, el 23 de junio, hará que las elecciones regionales y municipales sean examinadas de cerca en busca de pistas.

Los resultados afectarán la credibilidad de David Cameron, que está haciendo campaña para continuar en la UE. Y van a ser cruciales para el líder de la oposición laborista Jeremy Corbyn, según los analistas.

La elección en setiembre de este izquierdista de pura cepa sigue cuestionada por parte del aparato laborista, que lo ve incapaz de conducir al partido a la victoria en las elecciones generales de 2020 y quiere que se vaya cuanto antes. Unos malos resultados en las elecciones de ayer podrían propiciar un golpe contra él.

Independentistas escoceses ganan espacio

Las elecciones de ayer también se posicionan como claves para determinar la fortaleza de los nacionalistas escoceses que impulsan un segundo referéndum de independencia. En Escocia, uno de sus antiguos bastiones, el laborismo podría encontrarse en la posición humillante de ser superado por los conservadores como segunda fuerza del parlamento regional.

Los independentistas del Partido Nacional Escocés (SNP por su sigla en inglés), que gobierna en esta región desde 2011, esperan mejorar los 69 escaños (de 129) obtenidos en 2011, que ya fueron un gran avance respecto a los 47 de 2007.

El alcance de las elecciones de este año supera el ámbito local en esa zona del Reino Unido. De haber un nuevo triunfo de los independentistas los votantes reforzarían sus ambiciones secesionistas, especialmente si los británicos optan por abandonar la Unión Europea en un referéndum sobre el tema previsto para el 23 de junio. "Creemos que el parlamento de Escocia debe tener el derecho de organizar otro referéndum (...) si hay un cambio significativo respecto al contexto que prevalecía en 2014, como que Escocia sea retirada de la la UE en contra de su voluntad", afirma el programa del SNP.

Fuente: Agencias

Populares de la sección