Un polémico Guardián

En general existe gran desconocimiento sobre cómo funciona esta herramienta de investigación

Las escuchas telefónicas tienen mala prensa, como la tienen en todos los países donde alguna vez fueron utilizadas para perseguir, por ejemplo, a quienes pensaban distinto, algo que ocurrió en Uruguay durante la dictadura (1973-1985). Pero últimamente las escuchas o pinchazos telefónicos, como se los conoce vulgarmente, han sido una práctica eficaz utilizada por la Policía reiteradamente para desarticular organizaciones delictivas dedicadas al narcotráfico y al crimen organizado.

El Ministerio del Interior adquirió un nuevo sistema informático para interceptar comunicaciones llamado El Guardián. Se trata de un software comprado en Brasil que permite que en forma simultánea 30 personas accedan a la vigilancia en tiempo real del tráfico que generan 800 celulares y 200 teléfonos fijos. Al mismo tiempo, los usuarios del sistema podrán crear cuentas espejo de hasta 100 casillas de email y monitorear hasta tres redes sociales.

La difusión de que la Policía contará con esta poderosa herramienta de vigilancia motivó un intenso debate en el que actuaron diversos actores, respecto a qué garantías podrá tener la población de no ser espiada.

Si quiere leer un análisis sobre el uso del Guardián cliquee aquí.

El fiscal de Corte, Jorge Díaz, fue una de las voces que formó parte del debate. Dijo en declaraciones al programa radial En Perspectiva que si alguien intercepta una comunicación sin autorización judicial o pedido del fiscal, está cometiendo un delito que deberá ser sancionado.

Las autoridades sostienen que la llegada de El Guardián mejora las garantías respecto al pasado. Es que permitirá centralizar las investigaciones con intercepción de comunicaciones que hasta ahora era realizada por 22 sistemas diferentes con, por ejemplo, una en casa una de las jefaturas departamentales.

Fuentes policiales dijeron que las grandes requisas de drogas que permitieron la desarticulación total de bandas internacionales de narcotráfico habrían sido imposibles sin las interceptaciones telefónicas que permitieron brindar pruebas a la Justicia.

En general suele haber una mirada ignorante sobre cómo se usa el recurso. Normalmente no se escuchan todas las conversaciones de un teléfono interceptado porque eso insumiría una inmensidad de horas hombres. En cambio, resulta más eficiente el entrecruzamiento de llamadas, saber que de tal teléfono se llamó equis cantidad de veces a otro en tal día y tal hora. Lo que se llama la ruta de las llamadas.

Más allá de la defensa a las garantías que realizó el gobierno, El Guardián continúa generando dudas a integrantes de la oposición y a organizaciones como el Colegio de Abogados.

En la Policía el debate fue cuestionado porque, aseguran sus jerarquías, puso en alerta a los delincuentes sobre la existencia de esta nueva herramienta de investigación. "Si no hubiese sido por las intervenciones telefónicas no habríamos podido desarticular grandes organizaciones delictivas", dijo un oficial.


Populares de la sección