Un punto de inflexión

El voto de la ONU contra Israel, la abstención de EEUU y la incómoda posición de Uruguay
El impacto de la resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas al declarar ilegales las colonias en los territorios palestinos ocupados por Israel en Cisjordania y Jerusalén este, con la abstención de Estados Unidos, detonó el viernes 23 en todo el mundo y su onda expansiva no paró de propagarse esta semana al extremo tal que sus repercusiones hicieron blanco en Uruguay.

El debate fue en aumento en los últimos días y las tensiones entre dos gobiernos amigos y antiguos aliados se acrecentaron rápidamente con cruces de reproches y acusaciones mutuas.
Incluso, por si faltara algún condimento para sazonar la controversia política internacional, el miércoles, el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, reavivó la hoguera al advertir que Israel ponía en riesgo la paz en Medio Oriente si no aceptaba la existencia de un Estado palestino.

En ese marco, el funcionario del saliente gobierno de Barack Obama, había exhortado a la coexistencia pacífica de dos Estados en esa zona, uno israelí y otro palestino, con una sola capital: Jerusalén.

"La solución de dos Estados es la única vía para lograr una paz justa y duradera entre israelíes y palestinos", afirmó el diplomático.

El discurso de Kerry ante un grupo de diplomáticos para explicar la posición de su gobierno incrementó las molestias que ya estaban instaladas.

El Consejo de Seguridad votó el viernes la controvertida resolución después de que Estados Unidos se abstuviera, lo que permitió la adopción de la primera decisión de la ONU desde 1979 que condena a Israel por su política de colonización.

Por primera vez, a diferencia de lo que venía haciendo desde hacía décadas, Washington no recurrió al derecho de veto que le confiere su calidad de miembro permante del Consejo de Seguridad.

Esa potestad también la tienen Rusia, China, Francia y el Reino Unido.

El proyecto de resolución fue inicialmente propuesto por Egipto, que se echó para atrás, por lo que el texto fue finalmente presentado por Nueva Zelanda, Senegal, Malasia y Venezuela.
La resolución exhortó a Israel a "cesar inmediatamente y completamente toda actividad de colonización en territorio palestino ocupado, incluyendo Jerusalén-Este".

El presidente electo, Donald Trump, que asumirá el próximo 20 de enero, hizo todos los esfuerzos a su alcance para que la votación fuese postergada.

Uruguay en el medio


Entre los países que apoyaron la resolución estaba Uruguay, un país tradicionalmente amigo de Israel, pero que esta vez marcó su posición favorable a la instalación de un Estado palestino independiente en esa conflictiva zona.

La reacción de Israel no se hizo esperar y esta semana la embajadora, Nina Ben Ami, manifestó la "decepción" de su gobierno frente a la decisión uruguaya.

La diplomática coincidió el martes en Maldonado con el presidente Tabaré Vázquez en la inauguración de un sistema de seguridad basado en 3 mil cámaras con tecnología israelí.

En un discurso durante la inauguración, dijo que con su voto Uruguay "se alejó" del rol de "apoyo" y "amistad" que caracterizó las relaciones bilaterales, que incluso podrían verse "dañadas", consideró.

El veto y las polémicas

¿La decisión del gobierno de Obama, agudamente crítica de los asentamientos israelíes, fue realmente tan diferente de las anteriores resoluciones de la ONU que criticaron a Israel y que Estados Unidos dejó pasar?, se preguntó CBS News en un artículo publicado el miércoles.

Jerusalén oriental, que contiene algunos de los sitios más sagrados del judaísmo, fue tomada por Israel en la Guerra de los Seis Días de 1967. En un discurso ante la cámara, la embajadora de EEUU ante la ONU, Samantha Power, insistió en que su voto "no disminuyó en absoluto la firmeza" de Estados Unidos, al tiempo que reafirmó el compromiso de su gobierno con la seguridad de Israel.

Pero los conservadores y defensores de Israel alegaron que la resolución implicó una reversión importante y perjudicial de la política estadounidense en la región.

"La Casa Blanca abandonó cualquier pretensión de que las partes reales en el conflicto deben resolver sus diferencias", había escrito el lunes en el Wall Street Journal John Bolton, ex embajador de EEUU ante la ONU.

Pero los demócratas argumentaron que las críticas conservadoras hacia la Casa Blanca son injustificadas.

Como señaló el asesor político Mark Mellman en la red social Twitter, por ejemplo, las administraciones anteriores se negaron a ejercer el poder de veto cuando se trata de resoluciones críticas a los israelíes.

Posturas anteriores

Los más fervientes críticos de la resolución del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas argumentaron que pasaron décadas desde que Estados Unidos permitió que se aprobara el mentado texto que afirma que esas tierras tomadas en la Guerra de los Seis Días de 1967 son terrritorio palestino ocupado.

Otras resoluciones anteriores que EEUU permitió pasar apuntaron a condenar las acciones específicas del gobierno israelí, como el bombardeo de un reactor nuclear de Irán, en 1981, informó CBS News.

En otro ejemplo, según indicó ese mismo medio, una resolución de la ONU que condenaba la masacre de fieles musulmanes en 1994 por parte de un terrorista judío solo fue aprobada cuando la entonces embajadora de EEUU ante la ONU, Madeleine Albright, exigió una votación párrafo a párrafo.

Aquella vez, la diplomática estadounidense había señalado que su país no apoyaba la descripción de los territorios ocupados por Israel en dicha guerra como "territorio palestino ocupado".

De acuerdo con la visión del analista Mark Mellman, no haber vetado la resolución en contra de Israel ejerció un efecto semejante al que hubiese implicado "un puñetazo en los intestinos".

De todas formas, el analista consideró que ello no implica un cambio de la política estadounidense respecto al conflicto entre israelíes y palestinos. Los territorios que son objeto de una puja que data de varias décadas están habitados por unos 430 mil colonos israelíes, en Cisjordania, y otros 200 mil, en Jerusalén Este.

Fuente: El Observador,CBS News y agencias

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