Un salvataje al Carrasco

La Intendencia de Montevideo y el grupo Codere de Carrasco Nóbile alcanzaron un acuerdo por el que aceptan renegociar el canon y la empresa hará más inversiones
Fueron meses de negociaciones con intereses cruzados, contratos engorrosos que los abogados revisan, juicios en marcha y el tiempo corriendo en contra de los inversores del Hotel Carrasco a los que no les cierran las cuentas con el actual modelo de negocios.

Finalmente la Intendencia de Montevideo cerró un plan que permitirá reflotar la empresa instalada en el emblemático edificio de la ciudad.

El acuerdo también implica que la comuna acepta el pedido de reestructurar el actual canon que pagan hoy los adjudicatarios del Hotel Carrasco, que ya invirtieron US$ 110 millones desde el año 2008.

Según lo acordado se pasará de un canon fijo, que ronda los US$ 500 mil mensuales y uno variable, a uno exclusivamente variable, con el modelo que tiene el Hotel Conrad de Punta del Este que paga de acuerdo a un porcentaje de la recaudación del juego y el hotel.

Al final del día, con el nuevo esquema la Intendencia recibirá menos dinero pero se asegura la continuidad del ingreso.

Fuentes empresariales y de la comuna informaron ayer a El Observador que es inminente la firma del acuerdo, que requerirá la posterior aprobación de la Junta Departamental.

Tras ese paso, el Hotel Carrasco modificará su plan de negocios para pasar a concentrarse casi exclusivamente en jugadores de casino de alto poder adquisitivo, lo que requerirá de nuevas inversiones.

Esas inversiones no son sólo serán para captar a los llamados apostadores VIP, que requieren hasta la contratación de aviones charter para hacerlos llegar desde países vecinos y alojarlos con todos los lujos, sino además una serie de gastos vinculados al hotel, y a la zona donde se ubica.

Un punto conversado, que no está en el acuerdo a firmar, refirió a la necesidad de instalar un centro de convenciones.

El acuerdo que se firmará previó inversiones inmediatas por parte de Carrasco Nóbile por US$ 4 millones y un aumento de la garantía de la empresa a la comuna por US$ 8 millones.

En cuanto a la renegociación del canon, tanto en la Intendencia como en el Hotel Carrasco se prefiere hablar de "ajuste" y no de "rebaja".

Contactos

Allegados al intendente Daniel Martínez comentaron ayer a El Observador que las grandes líneas del acuerdo fueron informadas a las autoridades de los partidos de oposición.

El camino elegido de renegociar el contrato original con el grupo inversor es respaldado por todos los partidos políticos, dijeron asesores del intendente.

Por otro lado, según supo El Observador, el intendente Martínez se reunió con la cúpula del Frente Amplio en busca de respaldo a la modificación del acuerdo con Carrasco Nóbile, que puede tener un costo político.
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Los escenarios para el jefe comunal eran, o bien enfrentar un eventual cierre del hotel, con el costo económico y social de pérdidas de empleos para la ciudad, o aceptar modificar el canon, exponiéndose a reclamos del grupo que había perdido la licitación con Codere.

Para la negociación final llegó ayer a Montevideo desde Madrid (España), Rafael López Enriquez, director de Recursos Humanos del grupo Codere, quien además integra el directorio de algunas empresas del consorcio. Codere es el socio mayoritario de Carrasco Nóbile S.A. López Enríquez estará en la negociación junto a Ignacio García, director general de Carrasco Nóbile S.A.

Un punto del acuerdo, del que no trascendieron detalles, refiere a cómo se manejará la deuda que tiene el hotel con la Intendencia.

Pero la historia de esta negoaciación no termina con este tema y tiene otra vertiente vinculada a demandas pendientes.

Otro acuerdo

Cuando en el año 2008 la comuna del entonces intendente Ricardo Ehrlich adjudicó el Hotel Carrasco –que hacía años estaba cerrado y en un estado de deterioro total–, el grupo Liberman, que perdió la licitación, inició un juicio millonario contra la intendencia. Sostenía que había presentado un proyecto mejor y que incluso ofreció un canon más alto.

Finalmente, luego de estudiadas las propuestas presentadas por compañías vinculadas a grandes cadenas de hoteles, Carrasco fue adjudicado a Codere y el edificio, ya reconstruido, reabrió sus puertas en 2013, durante la gestión de Ana Olivera como intendenta.

Ese juicio del grupo del empresario Samuel Liberman está hoy en marcha y parte de las negociaciones actuales tienen como objetivo frenarlo.

El grupo reclamó la nulidad del acto administrativo por el que se otorgó la licitación.

Pero Codere y Liberman, que se enfrentaron en esa licitación por el Carrasco, son socios por partes iguales, en Hípica Rioplantense Uruguay (HRU), la adjudicataria desde el año 2002 del Hipódromo de Maroñas que explota además cinco salas de juego ubicadas en: Montevideo Shopping, el Centro Comercial Parque Roosevelt (Geant), 18 de Julio y Yaguarón, en Pando y Las Piedras.

Por esos vínculos societales y el juicio de Liberman contra la Intendencia, es que hubo una negociación paralela –que está avanzada pero no cerrada–, para que Codere compre la parte de Liberman en HRU.

Según supo El Observador, Codere ofreció un monto que ronda los US$ 30 millones, según voceros empresariales.

Ese acuerdo entre privados puede lograr que Liberman desista del juicio que sostiene contra la Intendencia de Montevideo.

En relación a la venta de Hípica Rioplatense, el grupo Liberman "mantuvo conversaciones con su socio Codere que se vienen desarrollando desde tiempo atrás y al momento están avanzadas", dijo ayer a El Observador Marcelo Graniero, asesor del grupo Liberman.

También comentó, sobre el juicio promovido ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo, que hubo contactos con la intendencia y con Codere, "tendientes a la solución definitiva del conflicto". Graniero aseguró que la concreción de ese negocio no implicará que Liberman abandone el país.

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