Una dieta para evitar la depresión

Hay alimentos con efecto directo en el cerebro humano
Los desordenes físicos pueden afectar negativamente la condición mental de una persona, por lo que los expertos recomiendan ingerir nutrientes suficientes para estimular al cerebro y otras partes del cuerpo, con el objetivo de mantener la salud mental.

Las vitaminas tienden a ser el primer recurso de un doctor en lo que refiere a los nutrientes que mejoran la condición mental. Varios estudios han establecido que la vitamina D y el ácido fólico ayudan a lidiar con la depresión. Pero, ¿de donde se obtienen esos alimentos?

Vitamina D


La Vitamina D se produce cuando la provitamina D, una sustancia contenida en la piel, se expone a los rayos ultravioletas del sol.

El japonés Hiroshi Kunugi, director del Departamento de Investigación de Desordenes Mentales del Centro Nacional de Neurología y Psiquiatría de Estados Unidos, escribió varios libros sobre este tema. "La teoría de que una falta de vitamina D se vincula con la depresión está ampliamente reconocida", dijo Kunugi. Los hongos, los mariscos y el pescado son ricos en Vitamina D.

Ácido Fólico

El ácido fólico –un tipo de vitamina que se encuentra en abundantes cantidades en la espinaca– se hizo famoso por sus beneficios para la prevención y el tratamiento de la depresión.

La insuficiencia de esta vitamina produce enfermedades como la anemia y se cree que incrementa el riesgo de sufrir depresión. También se vincula con la síntesis de sustancias neurotransmisoras, incluyendo dopamina y serotonina.

El hígado es otro alimento que es rico en ácido fólico; se puede incrementar la cantidad que se a través del uso de suplementos nutricionales comerciales.

Hierro


Además de las vitaminas, el hierro, un mineral mayor, también es esencial para mantener una buena salud mental.

En primer lugar es vital para producir hemoglobina, que transfiere oxígeno a la sangre. Si no hay suficiente hierro, esta función de la hemoglobina se debilita y menos oxígeno llega al cuerpo, lo que causa anemia.

Las funciones cerebrales también se ven afectadas. La falta de hierro puede producir un síndrome que produce dolor, picazón y otras sensaciones de incomodidad en las piernas cada vez que la persona se acuestan. Otros sufren problemas de sueño debido a estos síntomas.

También hay casos en los que se desarrollan síntomas similares a los de la depresión, como frustración, falta de concentración o perdida de atención.

El hígado, la carne roja y el pescado contienen elevadas cantidades de hierro. Las mujeres suelen sufrir una deficiencia de hierro al menstruar.

Los órganos internos almacenan reservas de hierro. Si una deficiencia de este mineral se sostiene durante mucho tiempo, estas reservas decrecen. De todas formas, un exceso de hierro puede afectar a los órganos de forma negativa y la salud se verá afectada. Es aconsejable realizarse un análisis de sangre para determinar el nivel de ingesta de hierro adecuado.

Bacterias


Otro aspecto del funcionamiento corporal que puede afectar al cerebro es la condición de las bacterias intestinales. Se ha reportado que personas que ingirieron bacterias de ácido láctico y bifidus durante un mes tuvieron una clara reducción de depresión y ansiedad, comparado con aquellos que no lo habían hecho.

Para mantener una condición saludable y libre de estrés, es importante consumir alimentos fermentados que contienen bacterias de ácido láctico.

Piques


Vitamina D. Presente en hongos, mariscos y pescado.

Ácido fólico. Se encuentra en vegetales de hojas verdes, legumbres, frutos secos, hígado y cerveza.

Hierro. Alimentos ricos en esta sustancia son el pescado, los mariscos, los cereales, la carne y la yema de huevo.

Bacterias de ácido láctico. Se encuentran en lácteos enriquecidos con estas bacterias, como yogures.

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