Una exploración del judaísmo en el escenario

Un judío común y corriente se estrena hoy a las 21
El actor argentino Gerardo Romano y el director Manuel González Gil comenzaron a trabajar en Un judío común y corriente sin tener muy claro su futuro comercial. Sin embargo, el poder de atracción de su tema y la calidad con la que estaba escrito el texto capturaron toda la atención de los dos artistas y de inmediato se pusieron manos a la obra. "El actor y la obra se encontraron excepcionalmente en el estudio de mi casa", contó González Gil en entrevista con El Observador.

El reconocido director, que ha tenido varios éxitos en la otra orilla y que ha trabajado eventualmente junto al elenco del teatro El Galpón, nunca había compartido escenario con Romano, una cuenta pendiente que están cumpliendo desde el estreno de esta obra en Argentina y que ahora se presenta en Uruguay.

"Con este texto uno crece en todo sentido: con la problemática del protagonista, con las soluciones a su conflicto. También seguir los derroteros del pensamiento del protagonista te va nutriendo con una experiencia que no es la tuya, y tenía la sensación de que era una obra que me iba a provocar un gran crecimiento artístico y personal. Le dije sí inmediatamente", dijo el director.

Un judío común y corriente, escrito por el dramaturgo suizo Charles Lewinsky, presenta la historia de un judío alemán que vive en Alemania y que recibe la invitación de un amigo profesor de historia para que concurra a su clase, ya que luego de repasar y estudiar el nazismo, los alumnos quieren conocer a un testigo de primera mano. El personaje, entonces, cuestiona a través de la mecánica del unipersonal las cuestiones que giran en torno a esta invitación, tales como el antisemitismo, el conflicto Israel-Palestina y la relación entre las diferentes religiones monoteístas.

Gerardo Romano actuará en Un judío común y corriente, obra escrita por el suizo Charles Lewinsky.

"Tiene que ver con el contexto en el que él está. Habla de un judío común y corriente en Alemania, lo que es intentar ser, por ejemplo, un alumno negro común y corriente en una escuela que está llena de chicos blancos y rubios. Ser judío en el contexto del exterminio que llegaron a vivir en ese país lo hace, sin embargo, querer ser un alemán común y corriente. Ese es también el conflicto que trata de desanudar la pieza", explicó González Gil.

Además de esta presentación junto a Romano, González Gil tuvo hasta hace poco otro de sus éxitos en la cartelera uruguaya: El otro lado de la cama. En Buenos Aires, mientras tanto, su obra Como el culo, que tiene como uno de sus protagonistas al uruguayo Maxi de la Cruz. "Tengo la suerte de que mis espectáculos cumplen en el tiempo mucho más que la expectativa prevista", aseguró el director.

Un judío común y corriente se presentará hoy, mañana, y el sábado a las 21 horas, y el domingo a las 19 en la sala Nelly Goitiño. Las entradas están a la venta en boleterías y por Tickantel con precios que van de $ 1.500 a $ 1.800.