Una fiesta de datos en Buenos Aires

La edición 2014 de la Media Party reunió a periodistas, programadores y diseñadores en un encuentro cargado de ponencias, de talleres y una hackatón final

El objetivo de reiniciar la forma de hacer periodismo que se plasmó en la Media Party 2014 a priori parece ambicioso. Pero este encuentro sobre periodismo de datos organizado por Hacks/ Hackers y que terminó el sábado en Buenos Aires (Argentina), mostró las cartas de nuevas tendencias para seguir contando historias. Porque de eso se trata, de contar historias, aunque el mayor volumen de datos disponible y la dinámica tecnológica en la era de la información requiera sumar más y más herramientas cada día.

A lo largo de los tres días el evento reunió a unos 1.000 periodistas, programadores, diseñadores, activistas y profesionales que de un modo u otro se relacionan con medios de comunicación o sitios web en distintas partes del mundo. ¿El propósito? Abrir bases de datos, limpiarlas y crear visualizaciones para contar historias, o generar aplicaciones. Pero sobre todo, la Media Party permitió compartir experiencias y aprender.

Hubo exposiciones teóricas sobre el periodismo de datos, una definición que suena tecnócrata pero que en definitiva implica ejercer ese oficio con grandes bases de datos y nuevos métodos de procesamiento, análisis y visualización. Esa información que muchas veces está allí, dispersa o agrupada, oculta o a la vista de todos, pero que sin la mano de periodistas y profesionales capaces de generar y dominar herramientas tecnológicas sería imposible descifrarla y entenderla.

En la Media Party convivieron quienes buscan ampliar la forma de procesar la información para que su audiencia tenga el producto claro y atractivo, con quienes persiguen proyectos como las impresiones 3D o el uso de sensores para contar historias. Lo variopinto del congreso hizo que unos y otros hayan podido abrir la cabeza, hacerse preguntas, obtener respuestas, o al menos alguna pista para lograrlas.

“Esto no es el fin del periodismo. Es una etapa de transición del viejo modelo. La sociedad necesita de periodistas porque no es fácil conseguir información y chequearla”, dijo en uno de los discursos inaugurales el americano Burt Herman, empresario de medios y periodista, fundador de Hacks/ Hackers y cofundador de la herramienta de visualización de redes sociales Storify. Herman fue una de las figuras más salientes de los invitados. También participaron representantes de la empresa creadora del navegador Mozilla Firefox, así como integrantes de medios de distintos países, entre ellos de El Observador.

Volver a lo básico

La organización periodística argentina Chequeado.com ofreció una de las charlas de la Media Party y se llevó los aplausos. Chequeado busca que los políticos dejen de tirar promesas huecas. ¿Cómo es eso? Una redacción sigue discursos públicos de figuras relevantes en el país vecino y, luego de identificar frases que contengan datos objetivos, los cotejan con la realidad.

Para eso apelan a fuentes oficiales, alternativas y al análisis de la información. Luego determinan si lo dicho es verdadero, falso, engañoso, insostenible, u otras calificaciones. Se trata de darle contexto a lo que día tras día jerarcas públicos dicen en los medios, cuando en realidad existen aseveraciones ligeras o débiles, o directamente falsas. En la charla, representantes de Chequeado contaron su experiencia y revelaron el método pero fueron un paso más e invitaron a los asistentes a dividirse en grupos y escuchar un discurso de la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner y ejercitar el chequeado en vivo. “Que un político piense bien antes de decir algo públicamente” o “subir el costo de la política” son premisas de los chequeados. Costo porque –aseguran- muchas veces se manipula la información para beneficio político y la sociedad recibe como buenas y ciertas algunas afirmaciones erradas o sin contexto.

Pioneros en la región

El diario argentino La Nación es pionero en periodismo de datos a nivel regional. Llevó a la Media Party a su equipo para difundir su trabajo y buscar voluntarios. Los profesionales del periódico describieron en varias charlas su experiencia. En una de ellas contaron de qué se trata VozData, un proyecto que involucra a cualquier ciudadano que se sienta comprometido con la transparencia de la información pública y el uso de los datos. Consiste en publicar miles de documentos que contienen información pública relevante, aunque sin sistematizar.

El proyecto vigente, por ejemplo, busca procesar los datos del gasto del Senado del Congreso argentino. Lo que piden al público es “liberar PDF”, es decir, tomar un documento, leerlo y sustraer los datos importantes, como montos y motivos de ese gasto, lo cual se escribe en un formulario que de forma automática realiza la suma al total y lo clasifica según los campos. Hay quienes se comprometen de tal manera con ese proyecto que incluso compiten para ser los que más ayudan a procesar datos. En el taller, uno de los asiduos colaboradores llegó a decir que se sentía más útil liberando datos para contribuir a la transparencia de la información pública, que participando de una caceroleada contra el gobierno. “Estamos enamorados de esto”, dijo una de las líderes del grupo de datos de La Nación, Florencia Coelho, al explicar el método de VozData.

Entusiasmar y enseñar

Dado que el periodismo de datos crece pero aún no está ampliamente establecido en las redacciones, el encuentro también le dio prioridad a la formación. Uno de los talleres se centró en técnicas acerca de cómo enseñar a manejar datos. El taller estuvo a cargo de Juan Manuel Casanueva, fellow del International Center for Journalists y director de Social TIC, quien propuso un espacio práctico de reflexión grupal para definir qué habilidades debería tener un periodista que se dedica a la investigación con datos. Otros talleres ofrecieron la posibilidad de aprender a hacer visualizaciones con Tableau Public, limpiar datos con Open Refine y otras herramientas.

Las charlas y talleres se realizaron entre jueves y viernes y ofrecieron distinto nivel de dificultad, dependiendo de las habilidades de los participantes. El sábado la Media Party cerró con una hackatón, un espacio donde distintos grupos postularon sus proyectos para obtener apoyo. Entre ellos estuvo Quién paga recargado, una aplicación del proyecto del portal Sudestada que investiga el financiamiento de los partidos políticos en Uruguay.


Fuente: Jimena Abad y Martín Viggiano @mjabad - @martinvigiano

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