Una mirada familiar a la crisis argentina de 2001

La obra La crueldad de los animales llega el martes al Teatro Solís
Diez años se cumplían de una de las peores crisis económicas de Argentina cuando Juan Ignacio Fernández, dramaturgo de ese país, quiso escribir sobre ella. No quería hacerlo con una mirada recurrente –una posición política marcada de la que se habían escrito miles de páginas– sino desde un punto de vista más íntimo y subjetivo que le permitiera desarrollar una mirada propia a través de historias mundanas, más reales. La crueldad de los animales, obra que surgió de esa motivación en 2011, se presenta este martes en una única función en el Teatro Solís.

Su interés principal radicaba en contar el proceso de cómo Argentina había terminado cayendo en la crisis económica –que luego pegaría sus coletazos en Uruguay– y no el estallido en sí.

"La idea no era hablar de política desde un lugar partidario ni económico. Me interesaba una mirada más particular, más parcial, más subjetiva, que es la que podía dar, y que era la forma en la que me sentía más capacitado", contó el autor a El Observador.

En ese sentido, seguramente el espectador no podrá ubicar a La crueldad de los animales en un momento determinado de la historia, o en una fecha específica, dado que así lo quiso el autor. "El tiempo está corrido y en parte la apuesta que hace Guillermo (Cacace, el director de la obra) se apoya en eso. A mí me interesaba no pensar que lo que habíamos vivido era algo resuelto que no iba a volver a pasar. Quería hablar más de la previa", dijo.

Si hay que situar la obra en un momento en particular, Fernández prefiere hacerlo en 1995, cuando Carlos Menem fue reelecto como presidente del país.

Neoliberalismo de entre casa

El montaje de La crueldad de los animales comenzó a gestarse luego de ganar en 2011 el premio de Argentores, el gremio de escritores argentinos, y del Teatro Nacional Cervantes, que le brindó la posibilidad de buscar a quien dirigiera su representación. El elegido fue Cacace, director de uno de los dos montajes que se vieron en Montevideo el año pasado de Mi hijo solo camina un poco más lento.

"Guillermo me llamó: quería saber lo que yo esperaba de su trabajo, y desde mi lugar le di mucha libertad. Me gusta trabajar así con los directores, porque siento que son dos roles diferentes que se pueden complementar, pero que la visión de la dirección es clave porque hay imágenes que a él le pueden surgir a través del texto que a mí podrían no haberme aparecido", dijo Fernández sobre el director.

Aunque la obra no aborda la política partidaria, sí cuestiona el modelo económico liberal, algo que el autor buscó reflejar en su trabajo. "Si bien no hay referencias claras, la obra la escribo pensando en el neoliberalismo. Mi intención era decir: no nos olvidemos esto, algo germinó para que termináramos en la crisis de 2001. Por ahí lo que no me había imaginado era que la obra iba a recorrer su camino en pleno neoliberalismo, otra vez presente", señaló.

Ese modelo económico y sus repercusiones se analizan en la obra desde el punto de vista de historias de gente "de a pie", cuentos y relatos íntimos que suceden en el seno de una familia y que buscan reflejar situaciones paradojales que no necesariamente tienen una resolución. Además, son disputas y hechos que están atravesados por una ideología peronista propia de los años 40 o 50, que se enfrentan con las actuales.

La mirada en la escena

Para Fernández, presenciar por primera vez el ensayo de La crueldad de los animales fue toda una experiencia. "Para mí fue uno de los shocks más grandes que he sufrido en los años que tengo en el teatro. Fue muy impactante, la obra toma una potencia increíble en los actores. Es una obra muy inmensa y muy pequeña a la vez, pero el trabajo que hace Guillermo le da muchos sentidos".

De esta manera, Fernández explicó que la obra está escrita de un modo particularmente abierto, que permite que los espectadores la identifiquen de distinta manera, algo que tiene que ver también con el trabajo que realiza el director a la hora de la puesta en escena.

La crueldad de los animales se presenta este martes a la hora 20 en la sala principal del Teatro Solís. Las entradas están disponibles a partir de $ 280 en boleterías del teatro y en Tickantel.

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