Una red secreta siria salva vidas alertando sobre bombardeos

Varios observadores descifran códigos militares y avisan por WhatsApp
En el noroeste de Siria, Abu Mohamad mira al cielo y lanza una alerta por teléfono: "¡Cuidado! Un avión ruso acaba de despegar y se dirige hacia ustedes". Al cabo de unos minutos, varios activistas de la provincia de Latakia piden a los civiles que se escondan en refugios o túneles. WhatsApp, wlakie-talkie y parlantes ayudan a que funcione una red secreta que permite a los civiles refugiarse antes que morir.

Abu Mohamad envió sus mensajes mediante la aplicación móvil WhatsApp a una red de coordinadores civiles e insurgentes en Siria que se autodenominan "los vigilantes". Apostados cerca de los aeropuertos militares, estos centinelas utilizan walkies-talkies para avisar a los militantes, médicos e insurgentes de la inminencia de un ataque.

Espían las rutas de los aviones e intentan interceptar las conversaciones de sus adversarios para conocer los blancos hacia los que se dirigen los aparatos rusos y sirios. Por miedo a represalias, "los vigilantes" no divulgan nunca su nombre, ni el lugar exacto en el que se encuentran. Las células de observación aparecen identificadas por números como "Observador 20" u "Observador costero 3".

Abu Mohamad (nombre ficticio) aceptó hablar con la agencia AFP con la condición de que no se divulgue su identidad.

Su misión, dice, se complicó desde que el 30 de setiembre comenzó la intervención militar de Rusia, que desplegó aviones y soldados en la base de Hmeimim, al sur de la ciudad de Latakia.

Las organizaciones de derechos humanos acusan regularmente al gobierno de realizar bombardeos a ciegas con elevadas víctimas civiles. Rusia niega ser responsable de la muerte de civiles que le atribuyen y afirma que sólo apunta a los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) y a otros "terroristas".

Walkies-talkies y minaretes

Otro centinela de la región de Latakia, Abu Amro (también nombre ficticio), confirma que la red no está afiliada a grupos rebeldes específicos.

"La idea es proteger a los civiles y a los rebeldes de los bombardeos", explicó a la AFP por WhatsApp.
Los vigilantes actúan en cadena. Cuando los aviones rusos despegan de Hmeimim, previenen a sus homólogos de las provincias hacia las que se dirigen, que a su vez avisan a los activistas locales y a los rebeldes.

Los principales interesados están encantados con las alertas.

Por ejemplo, en la provincia central de Homs, el activista Hasán Abu Nuh depende de estos avisos, que le informan de la llegada de aviones de guerra a su localidad de Talbise, blanco habitual de ataques aéreos rusos y gubernamentales. "Cuando el régimen comenzó a atacar ciudades con sus aviones y helicópteros, los activistas se preguntaron cómo podían proteger a los civiles. Decidieron conectar los walkies- talkies a los altavoces instalados en los minaretes de las mezquitas", cuenta Hasan Abu Nuh.

De esta manera las advertencias se oyen en toda la ciudad. "Cuidado: un helicóptero cargado de barriles con explosivos entró en nuestro espacio aéreo por el este. Salgan de las calles y de los lugares públicos", avisa una de ellas.

"Vida o muerte"

En la provincia de Alepo, al norte del país, los habitantes y los voluntarios de la defensa civil también usan los walkies-talkies para comunicar información sobre los bombardeos, afirma el activista Adel Bakhso.

Hace tres años que se instalaron los sistemas de escucha y de vigilancia cerca de su ciudad de Andan, y los aparatos se volvieron cruciales desde que las fuerzas gubernamentales empezaron a lanzar barriles con explosivos en 2014.

Una vez alertados, los habitantes de localidades como Andan o Talbisé disponen de entre cinco y siete minutos para ponerse a resguardo o huir a los pueblos cercanos.

Según Adel Baksho, el consejo local de Andan construyó cinco nuevos refugios reforzados con bloques de hormigón, algunos de ellos subterráneos.

Lo que todavía no logran descifrar bien los vigilantes son los mensajes de los rusos, y ese es el nuevo desafío que tienen. Una vez que logren descifrar sus códigos, tal como lo hacen con las fuerzas del régimen, los vigilantes podrán advertir mejor a los civiles sobre las actividades de estos aviones.

"Estas alertas –dice– son una cuestión de vida o muerte para los habitantes", asegura uno de ellos, Hasan Abu Nuh.

Al menos 30 civiles muertos por ataques

Al menos 30 civiles, entre ellos 13 niños, murieron ayer en la provincia siria de Deir Ezzor en ataques realizados por el régimen sirio o por la aviación rusa, indicó el Observatorio sirio de derechos humanos (OSDH). No está claro todavía quién es el responsable del ataque. Según la OSDH, al menos 439 personas fallecieron Deir Ezzor desde el sábado, cuando el Estado Islámico lanzó una ofensiva contra esa ciudad.

Fuente: AFP

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