Una relación distante entre los mismos protagonistas

El Frente Amplio, la oposición y la tensión permanente
Con casi tantos naufragios como intenciones o pactos para construir políticas de Estado en temas como educación, seguridad, energía o medioambiente, los 11 años de relacionamiento entre el Frente Amplio en el gobierno y los partidos de oposición, sobre todo blancos y colorados, estuvieron más marcados por el alejamiento que por la mano tendida. Por un tema o por otro, hasta ahora lo que caracterizó la relación en las últimas tres administraciones fue, tarde o temprano, la ruptura.

Del mismo modo que el Frente Amplio se ponía firme cuando era oposición y estuvo fuera de los entes en los gobiernos blancos y colorados desde 1990 hasta 2005, el cambio de jugadores en el mapa político mantuvo la tirantez.

El primer episodio ocurrió a 10 días de haber comenzado la primera administración frenteamplista (2005-2010). "Que se queden con todos los cargos", afirmó, el 10 de marzo de 2005, el líder blanco Jorge Larrañaga, que por entonces negociaba con el gobierno la integración de la oposición en puestos ejecutivos.

La ruptura ocurrió por diferencias en la integración del directorio del Banco República. El Frente Amplio ofrecía cuatro representantes oficialistas y uno opositor, y los blancos exigían tres frenteamplistas y dos opositores.

La relación nunca se recompuso entre Vázquez y la oposición, aunque el por entonces ministro de Ganadería, José Mujica, comenzó a acercarse a Larrañaga.

Una vez que Mujica asumió en 2010, el líder del MPP integró a la oposición en los entes y servicios descentralizados. Además impulsó acuerdos multipartidarios en el Parlamento sobre distintos temas, lo que le valió un primer año entre fotos y halagos mutuos.

Pero el romance fue de corto plazo. En setiembre de 2011, Mujica abrió su audición radial con críticas a la oposición. El mandatario en funciones dijo en esa oportunidad que la oposición política "jamás" reconoce "nada positivo" al gobierno y solo se dedica "a poner palos en la rueda" y a buscar "pelos al huevo". Además los acusó de una actitud "politiquera" ante críticas por las trabas comerciales impuestas por Argentina y Brasil.

Luego, Mujica volvió a intentar un acercamiento con un segundo pacto sobre educación, pero ese intento también naufragó y la oposición pidió la renuncia del por entonces ministro de Educación, Ricardo Ehrlich. A mediados de ese gobierno, la solicitud de renuncia del ministro del Interior, Eduardo Bonomi, también era una cuestión periódica.

Además, el líder de Vamos Uruguay, Pedro Bordaberry, retiró en julio de 2012 a los 15 representantes de su sector de los entes tras molestarse por declaraciones de Mujica. El mandatario había dicho que mantenía a los opositores en el gobierno para "no condenarlos a la desocupación".

Luego, durante el debate sobre la exaerolínea Pluna, Mujica volvió a la carga. "¿Pero por qué no se van a controlar a sus señoras esposas a ver dónde andan en lugar de andar controlando estas pavadas?", dijo Mujica en diciembre de 2012 a Subrayado cuando los blancos pedían la renuncia del expresidente del BROU, Fernando Calloia.

El tono subió en la campaña electoral cuando la oposición acusó a Mujica de salir a recorrer el país para hacer electoralismo por el Frente Amplio. El tono subió en la campaña electoral cuando la oposición acusó a Mujica de salir a recorrer el país para hacer electoralismo por el Frente Amplio.

En la segunda administración de Vázquez la relación comenzó distante. Aunque antes de asumir el presidente se reunió con los líderes de todos los partidos, resolvió dejar a la oposición por fuera del Consejo Directivo Central de la ANEP, de la Administración de los Servicios de Salud del Estado, del Banco de Previsión Social y recortó a la mitad la participación en entes y otros organismos en comparación con el gobierno de Mujica.

"Da la sensación de que a Vázquez no le gusta que la oposición esté en los entes. Lo demostró en el primer gobierno y lo demostró en este al bajar a la mitad la participación de la oposición en relación con la gente que tenía. También da la sensación que a Bordaberry no le gusta mucho participar en los entes, visto que en el gobierno de Mujica apenas estaban instalándose y ya retiró sus directores. A veces se juntan el hambre y las ganas de comer", dijo a El Observador el director de Factum, Oscar Bottinelli.

Sin reuniones con líderes de oposición

Desde que asumió su segunda Presidencia, Tabaré Vázquez no mantuvo reuniones mano a mano con los líderes de la oposición. Hace dos semanas fue consultado sobre las posibilidades de un encuentro con el líder blanco, el senador Luis Lacalle Pou, y Vázquez dijo que el legislador nunca le pidió una entrevista. "En ningún momento me ha pedido una entrevista, pero yo estoy dispuesto a dialogar. Es la herramienta de trabajo fundamental", dijo en Rivera.

Los tres períodos


2005-2010. En su discurso de asunción, el 1º de marzo de 2005, el presidente Tabaré Vázquez hizo mención a los "gloriosos partidos tradicionales". Incluso, dos semanas antes había firmado un "acta de entendimiento" que expresaba acuerdo sobre impulsar políticas de Estado para la enseñanza, la economía y las relaciones exteriores. Pero todo cambió a los 10 días de asumir. Sin acuerdo por la cantidad de representantes de la oposición en el directorio del Banco República, los blancos se fueron a las cuchillas y rechazaron integrar cualquier ente. Entonces, Vázquez encabezó los organismos solo con representantes oficialistas. La relación nunca se recompuso en el correr del quinquenio. El mayor acercamiento en ese período entre dirigentes del Frente Amplio y la oposición fueron las charlas mantenidas por el líder del MPP, José Mujica, y el de Alianza Nacional, Jorge Larrañaga.

2010-2015. Los primeros meses de José Mujica como presidente fueron de fotos y abrazos con la oposición. El entonces mandatario dio participación en los organismos de conducción de la enseñanza, la salud, el Banco de Previsión Social, los entes y otros organismos. Además, impulsó acuerdos en el Parlamento sobre educación, seguridad, energía y medioambiente. A pesar de la luna de miel del comienzo, la relación comenzó a desgastarse un año y medio después. El presidente reaccionó contra las críticas opositoras a las trabas comerciales de Brasil y Argentina. Luego le siguieron los cruces por el gobierno de la enseñanza, un segundo pacto educativo que fracasó, la política de seguridad, los pedidos de renuncia al ministro de Interior, Eduardo Bonomi, y el caso Pluna. En el medio, los colorados de Vamos Uruguay retiraron a sus representantes del gobierno.

2015-2016. Antes de asumir su segundo mandato el presidente Tabaré Vázquez resolvió dejar a la oposición fuera del Codicen, ASSE y el Banco de Previsión Social. El presidente ofreció 25 cargos entre entes y otros organismos, casi la mitad de los que habían sido ocupados por la oposición en el gobierno de José Mujica (2010-2015). Según informó el semanario Búsqueda, Vázquez transmitió a dirigentes del Frente Amplio que está dispuesto a dejar a la oposición fuera del gobierno ante los últimos embates. En lo que va del gobierno, el Frente Amplio habilitó una comisión investigadora sobre la gestión de ANCAP, algo que tensó más el relacionamiento. La oposición también critica al Poder Ejecutivo por el déficit fiscal, la enseñanza y la seguridad. En el gobierno esperan que la oposición cese en sus embates y así poder encauzar la gestión de los entes.

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