Una trinchera salvadora para las Fuerzas Armadas

Los soldados uruguayos logran entrenamiento, reconocimiento y dinero

El 27 de junio de 1992 un helicóptero MI 6, el modelo más grande del mundo, piloteado por rusos veteranos de la guerra soviética contra Afganistán, aterrizó en un pequeño claro de la jungla, en las afueras de la aldea camboyana de Stung Treng. De él bajaron 37 cascos azules uruguayos. Ensordecidos por el ruido que provocan las aspas del aparato, apenas se veían unos a otros en la noche tan oscura como agobiante. Actuaban al servicio de las Naciones Unidas (ONU), que les había dado la misión de tratar de llevar un poco de paz a esa nación asiática en la que por más de dos décadas combatieron cuatro grupos armados.

Camboya misión de paz
Uruguayos en Camboya, la primera misión en el extranjero

Llovía como si el mundo fuera a acabarse ahí mismo, los mosquitos parecían misiles y, cada tanto, en medio de la negrura de la jungla, se veía el destello de ametralladoras que disparaban, supuestamente contra ellos. Los soldados pasaron la noche en sus hamacas paraguayas y tapados con sus capas militares.

Acostumbramiento

De esta forma comenzaba una nueva etapa, histórica y aparentemente sin retorno, para las fuerzas armadas uruguayas. Era el primer batallón que Uruguay desplegaba en nombre de la ONU.

. Hoy Uruguay está en el lugar 18 en cantidad de efectivos trabajando para la ONU pero es el país que, en relación a su población, más militares tiene desplegados en el mundo en operaciones de paz.

El investigador sobre cuestiones militares Julián González Guyer, sostiene que recién en la primera década del siglo XXI las operaciones de paz comenzaron a percibirse en Uruguay como "expresión de la política exterior del país, incorporándose conceptual y orgánicamente en ella".

La de Camboya no solo fue para Uruguay la primera misión de paz, sino que para la propia ONU se trataba de "la operación más grande, ambiciosa, complicada y cara de los 47 años de historia del organismo", según relató un diplomático vinculado a la misión, que movilizó a 16 mil soldados y cinco mil civiles.

Comunistas amigos

Visité Camboya en 1993 para ver de primera mano la acción de los militares. En uno de esos fallos diplomáticos que la caracterizan, la ONU había puesto en esa región a soldados franceses cuando el sudeste asiático había sido colonia de Francia.

Camboya misión de paz
Cascos azules uruguayos en Camboya, la primera misión de paz en la que participaron las Fuerzas Armadas nacionales<br>
Cascos azules uruguayos en Camboya, la primera misión de paz en la que participaron las Fuerzas Armadas nacionales

En Uruguay aún resonaban los ecos de la recuperación democrática y las crónicas que llegaban sobre la acción de los militares en los confines del mundo no eran muy bien recibidas.

Sobre todo a algunos grupos de izquierda les costó valorar el peso de estas misiones, ya por cuestiones ideológicas, por su tirria con los militares o en su ignorancia del mundo castrense.

Las operaciones de paz sacaron a los militares de los cuarteles y les permitieron conocer el mundo para vivir experiencias inusitadas. Luego de combatir el "comunismo" durante la dictadura (1973-1985), en Camboya los oficiales hicieron buenas migas con los pilotos rusos, ex soviéticos, con quienes compartían tanto jornadas de peligrosa labor como de juerga en las que, con 45 grados de calor, los rusos se preparaban un brebaje utilizando el anticongelante de los helicópteros que pilotaban.

Por otro lado, los militares pudieron en el exterior desplegar acciones que en Uruguay serían impensadas y lograr un nivel de entrenamiento inusual en el país, como ocurre con los pilotos de helicópteros que sobrevuelan ríos asiáticos o africanos y luego demuestran su capacidad en rescates en el Río de la Plata.

Pero sobre todo, ante la caída del comunismo y la ausencia de hipótesis de conflicto claras, para las Fuerzas Armadas estas operaciones lucían como un salvavidas ante el incierto futuro y la mala prensa local.

. González Guyer cita autores que han señalado el efecto positivo de la contribución de las operaciones de paz en los "procesos post autoritarios de América del Sur", ya que dichas misiones "contribuyen a acelerar la disposición de los militares para aceptar el juego democrático y subordinarse a los gobiernos electos".

El factor económico

Cuando los uruguayos llegaron a Camboya, los lugareños se arrodillaban ante ellos como perros apaleados. Luego todo fueron sonrisas, hasta que la misión levantó campamento y se fue llevándose con ella a miles de soldados que dejaban parte de su sueldo en mercados, bares y prostíbulos, donde la mayoría de las mujeres eran vietnamitas.

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¿Los soldados actuaban por amor a la paz? Durante años el Ejército enarboló un discurso un tanto simplista, porque rechazaba que se diera a entender que sus soldados eran mercenarios. Sin embargo, a nivel internacional se señalaba sin tapujos que la participación uruguaya estaba motivada sobre todo por razones de carácter económico.

Los soldados cobran casi US$ 1.000 más el sueldo de $ 12 mil que reciben en Uruguay y que se multiplica por dos -al igual que los años de jubilación.

El sueldo de ONU, que el organismo paga normalmente tarde, aumenta con el grado militar.

En una demostración de que el tema del interés económico se transparentó con el paso del tiempo, una de las mujeres que viajó al Congo, la sargento Belquis García, dijo a canal 10 que ir a una misión de paz le daba la posibilidad de "poder construir el hogar. En la misma cantidad de meses, con el sueldo en Uruguay, no lo puedo hacer".

Si se tiene en cuenta que el Ejército (la mayor de las Fuerzas Armadas) tiene unos 13 mil efectivos, y Uruguay participó con 43.846 soldados, se puede deducir que muchos ya son veteranos y participaron en varias misiones de ONU.

Misión de paz Haití
Haití
Haití

El dinero de Naciones Unidas tampoco es menor para las Fuerzas Armadas como institución. En 2007 los fondos que se recibieron equivalían casi al 20% del presupuesto total ejecutado ese año por el Ministerio de Defensa Nacional.

Unos 60 millones de dólares anuales ingresaban al país: 50% por concepto de retribuciones personales y 50% por mantenimiento y reposición de equipos. Entre otras cosas, el Ejército adquirió camionetas Land Rover equipadas con radares y cámaras térmicas, que se usan para patrullar la frontera con Brasil. Lo hizo con el dinero proveniente de la ONU

Pero ese efectivo puso a los jerarcas militares contra la pared cuando en 2010 se descubrieron maniobras indiscriminadas, cuando no dolosas. Desde entonces las fuerzas perdieron su control y los recursos fueron administrados por el Ministerio de Defensa Nacional.

Balas y féretros

Hubo mucho dolor en estas épocas de operaciones en el exterior. Treinta y cuatro cuerpos regresaron a Uruguay en féretros. Malaria, infecciones respiratorias, accidentes de tránsito, liquidados por un rayo, baleados, heridos de muerte en una emboscada, masacrados con una granada de fusil. No importa lo lejos o cerca que estén de sus casas, la muerte siempre ronda, más cuando hay armas de fuego y gente en guerra de por medio.

Congo Misión de paz

En abril de 1993 el cabo de segunda Gabriel López Steinhardt fue la primera baja uruguaya en una misión de paz, afectado por malaria..

El 15 de mayo de ese año el cabo de primera Daniel Bustamante murió baleado y se transformó en el primer soldado fallecido en el exterior en medio de un enfrentamiento desde el fin de la guerra de la Triple Alianza (1870).

Morir en el Congo: el caído número 34

Uruguay comenzó participando bajo el capítulo número VI de la carta de la ONU, que establece el mantenimiento de la paz en lugares donde los dos bandos están de acuerdo. Pero luego pasó al capítulo VII, que es defensa de la paz. Y ahí hay que meter bala si es necesario. Esto implicó un cambio histórico para nada menor en la política uruguaya de no intervención.

De hecho, hubo un episodio grave por su significación que no tuvo la repercusión que se merecía. González Guyer lo relata así: "El Ministro de Relaciones Exteriores fue quien asumió la responsabilidad respecto a la posibilidad de que el contingente militar uruguayo en la República Democrática del Congo quedara involucrado en acciones bélicas para las cuales no contaba con autorización parlamentaria ni equipamiento adecuado".

¿Significa esto que cuándo se operaba bajo el capítulo VI esto de los balazos no ocurría? En Camboya abundaban las historias de balaceras, en un país donde se debían poner de acuerdo cuatro grupos armados.

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"Ofensivas limitadas" y el futuro

El coronel retirado Arquímedes Cabrera estuvo en Camboya, Angola y el Congo y ha declarado más de una vez que las situaciones de tensión pueden alcanzar a Uruguay y que en esa circunstancia el soldado debe defenderse. Admitió que hubo acciones "ofensivas limitadas" para impedir otras muertes. Si el responsable de ONU, bajo el cual están todos los cascos azules, ordena atacar, los uruguayos no pueden rehusarse, bajo riesgo de ser acusados de "desobediencia", explicó el militar retirado, quien tiene una visión muy negativa del resultado que tendrá para la ONU -y también para Uruguay- la actual misión en Congo.

El entusiasmo por participar en operaciones de paz ha mermado, producto de una mejora de la situación salarial y económica en Uruguay y como consecuencia de un notorio desgaste tanto de oficiales como personal subalterno que pasaron muchos meses lejos de su familia.

No obstante -ocupando ahora un sillón en el consejo de seguridad de ONU- Uruguay evalúa enviar un nuevo batallón a la República Centroafricana, donde un grupo rebelde lucha contra el gobierno y donde ya hubo cientos de muertos y 200 mil desplazados. En suma, otra guerra ajena donde cientos de soldados irán a buscar, algunos un poco de aventura, y la mayoría los dólares de la comunidad internacional que los valora de una forma en que Uruguay no.

500.000

Si India tuviera tropas en relación a su población como tiene Uruguay, habría 500.000 cascos azules. Tiene unos 10 mil.

Dato

El primer observador militar que Uruguay tuvo fue en Cachemira (frontera entre India y Pakistán) en 1952.


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