Unión Europea cierra filas contra el futuro mandatario de EEUU

A cuatro días de su asunción, cuestionó las políticas del bloque y a la OTAN
Acuatro días de su asunción, el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, sacudió la política europea al criticar a la Unión Europea (UE) y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), al mismo tiempo que tendía un puente a Rusia y elogiaba el brexit.

Pero los dichos del político republicano, que sucederá a Barack Obama el viernes 20, no cayeron en saco roto y generaron una espontánea reacción de los principales líderes europeos, que apelaron a la unión del bloque para responder a sus expresiones.

A las críticas contra Trump, se sumó también el actual secretario de Estado, John Kerry, quien calificó sus expresiones de inapropiadas.

Los dirigentes europeos, con la alemana Angela Merkel al frente, apelaron ayer a la "unidad" y a tomar el destino "en mano", ante las críticas contra la UE y la OTAN realizadas por Trump.

"Los europeos tenemos nuestro destino en nuestras propias manos. Voy a continuar comprometiéndome para que los 27 Estados miembros (ya sin el Reino Unido) trabajen juntos, mirando al futuro", dijo la jefa del gobierno alemán, que fue criticada por Trump por su política migratoria.

Ya desde la campaña electoral, las críticas de Trump no dejan indiferentes a sus blancos –sea México, China o la OTAN– y, en el caso de la UE, el estadounidense celebró lo que era una de las principales crisis del proyecto europeo en los últimos años: la salida de Reino Unido, la primera de un país en 60 años.

En entrevista con el diario británico The Times, y al alemán Bild, el futuro mandatario consideró una buena decisión la marcha de Reino Unido del bloque y pronosticó que "otros países dejarán" la UE, por culpa de la crisis migratoria.

Trump pronosticó también que el brexit será un "éxito" y anunció que se reunirá "muy rápidamente" con la primera ministra británica, Theresa May, quien, según la prensa, abogará este martes por un divorcio "duro" con la UE en un esperado discurso.

La respuesta de los europeos, quienes intentan dar un nuevo impulso al bloque especialmente en materia de seguridad y defensa, no se hizo esperar.

"La Unión Europea seguirá unida. Estoy 100% segura de ello", dijo la jefa de la diplomacia comunitaria, Federica Mogherini, al término de una reunión de cancilleres de la UE realizada ayer.

Mogherini también recordó que el Reino Unido no podrá negociar un acuerdo comercial con Estados Unidos mientras siga siendo miembro de la UE, refutando a Trump quien dijo querer un pacto bilateral "rápidamente".

Las declaraciones de Trump no solo preocupan fuera de Estados Unidos sino también a la actual administración saliente de Barack Obama. Su embajador ante la UE, Anthony Gardner, ya advirtió el viernes de la "absoluta locura" que sería apoyar la "fragmentación de Europa".

La inquietud de los europeos, que en los últimos años sufrieron una serie de atentados yihadistas, es mayor ante las críticas del magnate a una de sus garantías en materia de seguridad, la OTAN.

Trump calificó de "obsoleta" la Alianza Atlántica de la que forman parte 22 de los 28 países del bloque europeo, a los que reprochó no pagar "lo que deberían".

Solo cinco de los 28 países de la OTAN (Estados Unidos, Reino Unido, Estonia, Grecia y Polonia) destinan al menos el 2% de su PIB a gasto militar, como plantea la Alianza Atlántica.


Obama y el acuerdo con Irán

El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, aludió a la posibilidad de celebrar un acuerdo de reducción de armas nucleares con Moscú a cambio del levantamiento de las sanciones impuestas a Rusia, en una entrevista con el Times de Londres.

"Hay sanciones contra Rusia. Vamos a ver si podemos hacer buenos acuerdos con Rusia. Pienso que el armamento nuclear debe ser reducido sensiblemente; eso formaría parte de los tratados", dijo Trump.

"Las sanciones hacen mucho daño actualmente a Rusia, pero pienso que puede salir algo que beneficie a mucha gente", agregó el presidente electo, que no oculta su admiración por el presidente ruso, Vladímir Putin.

Poco antes de Navidad, Trump había agitado el espectro de una carrera armamentista al advertir que Estados Unidos respondería a todo incremento del arsenal nuclear de otra potencia, sin citar a Rusia o China.

Desde entonces, el futuro jefe de la diplomacia estadounidense designado por Trump, el expresidente de la petrolera ExxonMovil, Rex Tillerson, aseguró que Washington seguiría operando en favor de la no proliferación nuclear.

En contrapartida, el gobierno del saliente presidente, Barack Obama, llamó a Trump a mantener el acuerdo de desarme nuclear con Irán.

El propio Obama destacó ayer el primer aniversario del acuerdo nuclear con Irán e hizo hincapié en sus "resultados significativos y concretos".

De esa manera, advirtió al gobierno entrante contra cualquier posibilidad de deshacer el pacto que fue apoyado por las principales potencias del mundo.

En expresiones dirigidas claramente al sucesor de Obama, un comunicado de la Casa Blanca expresó que "Estados Unidos debe recordar que este acuerdo es el resultado de años de trabajo, y representa un acuerdo entre las principales potencias del mundo, no simplemente Estados Unidos e Irán".

Añadió que "una solución diplomática que previene que Irán obtenga un arma nuclear es mucho más preferible a un programa nuclear iraní sin restricciones o a una nueva guerra en Medio Oriente".

Trump rechazó el acuerdo nuclear, y en las entrevistas fue más allá: "No estoy contento con el tratado con Irán; creo que es uno de los peores acuerdos que alguna vez se ha hecho"

Fuente: El Observador y agencias

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