Uno de los espectadores murió por sobredosis y otro por un coágulo

Justicia argentina indaga si existieron conductas delictivas
La Justicia argentina trabajaba ayer en la reconstrucción de los hechos que llevaron a la muerte de dos personas en el masivo y caótico concierto del roquero argentino Indio Solari.

"Estamos investigando las causales de muerte para determinar si hay causales directas o indirectas", explicó a los medios Marcelo Sobrino, fiscal general de Azul, la jurisdicción a la que pertenece Olavarría, ciudad ubicada a 350 kilómetros al suroeste de Buenos Aires, donde se realizó el concierto en la noche del sábado.

"Se están investigando las responsabilidades fuera y dentro del estadio para determinar si hay posibles conductas delictivas", indicó el fiscal, quien agregó que "para determinar los tipos penales hay que reconstruir lo que pasó desde el principio hasta el final".

Un hombre de 42 años y otro de 36 murieron por paro cardiorrespiratorio durante el show.

Distintas fuentes revelaron que las autopsias indicaron que uno de ellos murió por una sobredosis, mientras que el otro tenía un coágulo previo. Eso descarta que hubieran muerto aplastados.

Una multitud de unas 350 mil personas desbordó el predio rural preparado para recibir a solo 155 mil espectadores.

Mientras, dos de los heridos continuaban ayer en terapia intensiva. Al final de la tarde del lunes unas 36 personas todavía no habían regresado a sus casas, según la ONG Red Solidaria.

Antes, el hospital municipal de Olavarría había divulgado una lista de 341 personas que aún no daban señales de vida a sus familias. La madrugada del domingo la desconcentración fue caótica.

El alcalde de la ciudad, Ezequiel Galli, dijo que "la situación se fue de las manos". El funcionario deslindó responsabilidades de la comuna y afirmó que la seguridad interna del espectáculo estaba a cargo de los organizadores del concierto.

El músico de 68 años declaró el domingo ante la fiscalía a cargo de la investigación en calidad de testigo.

El Indio Solari moviliza multitudes en cada concierto. En los encuentros al aire libre, la concurrencia no baja de 150 mil "ricoteros", como se denomina a sus seguidores. En Olavarría, de 120 mil habitantes, colapsaron los sistemas de comunicación por teléfono móvil. Desde la madrugada del domingo, centenares de personas quedaron varadas por falta de ómnibus y miles provocaron atascos en las rutas con sus vehículos.

La comuna dispuso de camiones para los traslados de regreso. Las avalanchas forzaron al menos tres veces a Solari a interrumpir el concierto y reclamar que sus fans se calmaran para poder continuar. "Váyanse para atrás", ordenó al público para que no sufrieran la presión los que estaban en primera fila.

En tanto, el conductor y locutor Mario Pergolini aseguró que "la música no mata". A su juicio, la producción "tendría que haber aprendido de los demás shows cómo desconcentrar a la gente", dijo en radio Vorterix.
Fuente: AFP