Uruguay reclamó que Israel y Palestina se sienten a negociar

Embajada de Israel cree que la solución son "negociaciones directas"

Con posiciones casi irreconciliables, los representantes de Israel y Palestina –cuyo proceso de paz está trancado– se sentaron ayer en un foro sobre Medio Oriente que, a pedido de Uruguay, discutió caminos de solución en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Con un descreimiento de los Estados enfrentados desde hace casi 70 años, el canciller Rodolfo Nin Novoa reclamó "compromiso político" y un mayor involucramiento de la comunidad internacional para alcanzar la paz definitiva. Hasta ahora, todos los esfuerzos fallaron.

El lunes, el canciller adelantó a El Observador su idea de "sumar actores" para que den una mano en las negociaciones que hoy conduce el llamado "cuarteto" que integran Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea y el Secretario General de la ONU.

En su discurso el ministro indicó que "la solución a este conflicto deberá encontrarse a través de conversaciones bilaterales". También pidió, ante la parálisis de las negociaciones, "incrementar los esfuerzos de la comuniad internacional para acompañar el proceso y alentar a las partes a volver a la mesa de negociación.

La embajada de Israel en Montevideo, luego de escuchar la intervención de Nin Novoa en Nueva York, emitió un comunicado donde "aprecia" el compromiso de Uruguay de apoyar la paz. También planteó que "la única manera" de llegar a una solución al conflicto Israelo-Palestino "es a través de la negociación directa entre las partes". Incluso puso como ejemplo lo ocurrido entre Egipto y Jordania.

El texto de la representación diplomática también afirma que "los palestinos están eligiendo el camino de las victorias fáciles en la ONU, que implica no afrontar con valentía a su población y decirles que tendrán que comprometerse para llegar a la paz".

La embajadora de Israel, Nina Ben-Ami, explicó ayer a El Observador que para su país "el único camino es el diálogo directo" con Palestina por lo que "no es tan relevante" agregar más protagonistas. No obstante, dijo, que "si la comunidad internacional u actores presionan para que Palestina se siente a negociar, eso será una ayuda" opinó.

En la ONU, el ministro Nin Novoa afirmó que "Uruguay entiende que ayudar a las partes a sentarse a negociar es un deber moral y un imperativo estratégico" para la ONU y el Consejo de Seguridad.

Marcó también la preocupación por la situación de violencia que se vive en Siria y el terrorismo en la región donde se verificaron centros de entrenamiento conjuntos de grupos radicales. "Su amenaza se expande como una pandemia sin reconocer fronteras", afirmó el ministro.

En este mes, Uruguay preside el Consejo de Seguridad de la ONU y desde ese lugar convocó al debate.

Todos los países que intervinieron ayer reconocieron que la situación en Medio Oriente se deterioró y algunos plantearon caminos concretos. Básicamente se le pidió a Palestina retomar el control en Gaza –donde opera Hamás y desde donde salen los ataques contra Israel–, y a Israel se le exigió poner punto final a sus asentamientos en zonas que reclama Palestina.

Otros fueron críticos de la ONU, como Venezuela, que denunció "la evidente falta de voluntad política" del Consejo de Seguridad en la cuestión palestina; o el propio Israel para quien el Consejo "es hipócrita".

En ese escenario, el ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, señaló la oportunidad de plantear el debate cuya importancia también estuvo marcada por el número de participantes. La situación en Medio Oriente "es compleja", dijo Nin Novoa, quien recordó que las negociaciones están "en un estancamiento", mientras continúa "el sufrimiento de inocentes" y surgen "nuevas amenazas".

El canciller insistió que Uruguay sigue entendiendo que la mejor solución es la coexistencia de Israel y Palestina como estados independientes y con fronteras seguras. Afirmó que hoy se está ante un "descreimiento" de las negociaciones mientras la violencia aumenta de manera alarmante.

El canciller –que también mostró su preocupación por la situación en Siria– rechazó el "uso del hambre como arma de combate, lo cual constituye a todas luces un crimen de guerra". Un planteo similar hizo el representante de Argentina.

Posiciones

Miembros permanentes del Consejo de Seguridad (China, Rusia, EEUU, Francia y Reino Unido) que tienen diferencias sobre lo que ocurre en Siria y entre Israel y Palestina marcaron su posición.

Pero el debate en Nueva York comenzó con un informe de Ban ki-Moon, el secretario general de las Naciones Unidas, quien repartió responsabilidades por acciones que toman israelíes y palestinos. Dijo que se está ante discursos "polarizados" y las medidas de seguridad no bastarán para poner fin a la violencia de ambas partes. "La fuerza de la ley debe hacerse sentir sobre los que cometen crímenes y con un sistema de justicia que se aplique por igual a israelíes y palestinos", afirmó.

El funcionario no dudó en criticar "la ocupación" de Israel con los asentamientos que alienta. Ese es uno de los puntos más ríspidos en la lucha por el territorio, en zonas, además, sagradas para los creyentes. "Se deben congelar los asentamientos israelíes. Eso es fundamental para la paz", afirmó Ki-Moon. También criticó los ataques que nacen en la Faja de Gaza contra Israel. A pesar de las dificultades, Ban Ki Moom, sigue apostando a la vía diplomática y pidió no sucumbir ante la resignación y la desesperanza. "Si no ¿cuál es la alternativa?", se preguntó. Y dijo que el otro camino será el deterioro de Palestina, el aislamiento de Israel y la pérdida de los cimientos morales de ambas sociedades.

Durante horas, los países se fueron sucediendo en el uso de la palabra y con mayor o menor énfasis cargaron las tintas de la responsabilidad más sobre Israel o más contra Palestina.


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