Uruguay trabajó para "balancear" la resolución de ONU contra Israel

La resolución sería más "dura" y "complicada" para los israelíes
A pesar de los múltiples intentos de Israel por persuadir al gobierno uruguayo para que no votara de manera afirmativa la resolución 2334 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que exige el cese "inmediato" y "completo" de los asentamientos israelíes en Cisjordania y Jerusalén Este, el representante uruguayo Luis Bermúdez levantó la mano el viernes 23 de diciembre.

La decisión del gobierno no fue solo motivo de reflexión de esos días sino que reflejó una postura histórica que estuvo en línea con la postura uruguaya respecto a los asentamientos en la Asamblea General y en la cuarta comisión sobre descolonización, tal como explicaron el presidente, Tabaré Vázquez y el vicecanciller, José Luis Cancela.

Ese fue el mandato que recibió la representación uruguaya ante Naciones Unidas. "Los lineamientos eran muy claros y provenían de una posición adoptada desde hace décadas", dijo a El Observador el embajador uruguayo ante Naciones Unidas, Elbio Rosselli.

El diplomático uruguayo señaló que si bien el texto de la resolución "no es inocuo", la versión final terminó siendo mucho menos dura para Israel de lo que se había manejado en un principio. En el proceso de negociación se intentó "balancear el texto" y diluir algunas menciones "complicadas" o aún "más duras" para la parte israelí de manera de obtener la mayor cantidad de consensos posibles y, fundamentalmente, evitar el veto de Estados Unidos.

De hecho, la abstención estadounidense fue lo que terminó posibilitando que la resolución saliera y fue lo verdaderamente "revolucionario" de lo que pasó en esa sesión, a juicio del representante uruguayo. "El texto no es revolucionario; lo que hace es recoger las recomendaciones del cuarteto para Medio Oriente (Estados Unidas, la Unión Europea, Naciones Unidas y Rusia)", afirmó el embajador.

La primera propuesta fue elaborada por Egipto pero se terminó retirando por presión de otros estados. Nueva Zelanda y Malasia fueron quienes tomaron la posta e hicieron suya la iniciativa. Esos dos países sufrieron importantes represalias diplomáticas de Israel.

Pero ese no fue el caso de Uruguay que si bien enfrentó la "decepción" del gobierno de Benjamín Netanyahu, por ahora la respuesta no pasó del reproche verbal que incluyó una convocatoria de los representantes diplomáticos uruguayos en ese país para que dieran explicaciones. Sin embargo, desde ese llamado la embajada uruguaya en la mediterránea Herzliya Pituach no volvió a agitarse. Rosselli subrayó que Uruguay no fue "protagonista principal" de esa resolución.

El diplomático agregó hay veces que los mecanismos de consulta que existen en Naciones Unidas son "más transparentes que otras veces". Sin embargo, dijo que la postura de Uruguay siempre ha sido "transparentar al máximo" todo lo que el Consejo de Seguridad hace. "En Nueva York, hoy en día, la uruguaya es vista como una delegación seria que siempre hace públicas sus opiniones y que trabaja para que las reuniones tengan contenido y no se transformen solo en rituales costumbristas", dijo Rosselli.

Oportunidad histórica

Uruguay votó la resolución 2334 ante el convencimiento de que era una oportunidad "histórica" para romper con el statu quo que prevalecía en la organización internacional el cual "amenazaba" la solución del conflicto.

Esa fue la explicación que Bermúdez dio durante su argumentación en la sesión del Consejo. "El Uruguay ha votado a favor de la resolución 2334, convencido de que, luego de ocho años, teníamos ante nosotros una oportunidad histórica para romper con la inacción del Consejo de Seguridad, la cual amenazaba seriamente la solución de dos Estados y las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos", dijo el diplomático.

Bermúdez dijo que esa resolución responde al "constante llamado" de los miembros del Consejo "para romper con el statu quo imperante y revertir las tendencias negativas sobre el terreno". El representante uruguayo se refería, en particular, a los asentamientos "ilegales" construidos por Israel en los territorios palestinos ocupados.

"Estamos hoy ante un momento muy importante para el futuro del proceso de paz en el Oriente Medio y la solución de dos estados. Esperamos que esta resolución resulte un llamado a la acción para Israel y Palestina, a fin de retomar prontamente las negociaciones bilaterales que conduzcan a una paz justa y duradera, que contemple los intereses de las dos partes", deseó Bermúdez.

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