Uruguayos en EEUU: "Parecía que se terminaba el mundo"

Residentes en Nueva York, Nueva Jersey, Manhattan y Washington DC contaron cómo se vivió la histórica tormenta de nieve

Ya pasaron dos días desde que la intensa tormenta Jonas, apodada "Snowdzilla", dejó bajo nieve varias regiones de Estados Unidos, afectando a la cuarta parte de la población del país.

La tormenta fue catalogada de "histórica", no solo por su dimensión sino también porque resultó con un saldo de 26 muertos en las ciudades de Arkansas, Kentucky, Nueva York, Carolina del Norte, Maryland y Virginia.

"Fue tremendo. En mi años acá nunca vi una nevada tan grande. Estaba anunciado pero no esperamos que fuera tan grande", contó a El Observador Sergio Artazú, uruguayo de 70 años que vive en Nueva Jersey desde hace casi 45 años.

En solo dos días, cayó entre 18 y 19 pulgadas de nieve, que en centímetros es una medida aproximada entre 45 y 57, dijo en El Observador TV Felipe Llambías, periodista uruguayo que vive en Washington DC hace un año.

Crónica desde Washington tras la tormenta de nieve

Más de 200 mil hogares quedaron sin electricidad, las rutas intransitables y los medios de transporte inhabilitados. Incluso los tres aeropuertos de la región (John F. Kennedy, LaGuardia y Newark, en Nueva Jersey) debieron cancelar los despegues y aterrizajes desde las primeras horas del sábado.


Tormenta en EEUU


"Parecía que se terminaba el mundo"

Los anuncios comenzaron el lunes 18. En la televisión se informaba sobre la llegada de la tormenta pero no fue sino hasta el miércoles que en los informativos se empezó a alertar sobre la dimensión de la misma y las precauciones a tomar, contó a El Observador Florencia Saavedra, uruguaya de 29 años que vive en Manhattan (Nueva York) desde hace aproximadamente un año.

Si bien estaba anunciada para el sábado 23, el nerviosismo en la población se empezó a notar desde el viernes 22. "Estaban los supermercados llenos y la gente estaba como loca en la calle. Parecía que se terminaba el mundo", contó a El Observador Paola Pérez, uruguaya de 31 años que vive en Rye (Nueva York) junto a su novio Billy desde hace 13 años.

Nicole Platas, es una americana de 21 años, hija de uruguayos, que vive en Stamford (Connecticut). "El día antes de la nevada fui al supermercado y compré todo doble para estar preparada.. Si vos estás preparado te sentís mejor contigo mismo", dijo.

Lo peor llegó el día siguiente cuando la tormenta cubrió todo a su paso. "Entorno a las 3 de la madrugada del sábado empezó a nevar fuerte y con mucho viento. Para cuando me dormí, a las seis de la mañana, la nieve ya estaba tapando los autos", señaló Saavedra, que permaneció despierta hasta esa hora con ansiedad de ver su primer tormenta estadounidense.

El fin de semana, los servicios de ómnibus y metro se suspendieron totalmente y este lunes se retornó de manera parcial ya que las calles continúan cubiertas de nieve lo que impide a los ómnibus circular con normalidad, agregó Llambías. Asimismo, dijo que en el caso de las estaciones de metro lo que dificulta su normal actividad es que las escaleras para descender a la terminal están todavía congeladas.

Según Platas, el alcalde de su zona prohibió que los ciudadanos viajaran en sus autos durante la tormenta e impuso la sanción de encarcelamiento para quienes rompieran esta regla. En Manhattan, después de las 14 horas empezó a circular una advertencia mediante mensaje de texto prohibiendo la circulación.

La presencia de la nieve era tanta en las calles que Billy, novio de Pérez, optó por ir al trabajo en tren para evitar sacar el auto. Sin embargo, debió regresar antes de tiempo ya que se anunció que a las 16 horas el servicio ya no estaría disponible.

A pesar de todo, para Platas no se trató de una tormenta "diferente" a las demás nevadas, salvo por las noticias de muertes y apagones en distintos puntos de la zona que transmitían "miedo". De igual modo opinó Saavedra, quien dijo que, si bien cayó gran cantidad de nieve, las tormentas de Uruguay son más impactantes.


"Es muy difícil que la ciudad vuelva a su normalidad"

Tormenta en EEUU
El uruguayo Sergio Artazú juntando la nieve acumulada luego de la tormenta.
El uruguayo Sergio Artazú juntando la nieve acumulada luego de la tormenta.


Los operativos de limpieza de las calles comenzaron apenas cesó la tormenta, con el objetivo de retomar cuanto antes las actividades con normalidad. Sin embargo, la tarea no es fácil y aunque la nieve ya se retiró de las avenidas principales aún hay muchas calles que continúan repletas.

Artazú es dueño de la empresa Tucs, que se ocupa de la limpieza de lugares tales como la terminal de ómnibus de Nueva York y de puentes y túneles pero que, en esta oportunidad, también fue contratada por el Estado para retirar la nieve de las veredas. Al momento, tiene más de 100 funcionarios trabajando en estas tareas de paleado en dos turnos: uno nocturno de 21 horas a 10 horas y otro diurno de 10 a 21 horas.

Según contó, la tarea es lenta por la falta de personal y de herramientas suficientes ya que, al no ser común tormentas de este tipo, su empresa no contaba con maquinaria específica para juntar nieve o picar hielo.

Asimismo, contó que los autos todavía permanecen estacionados en las calles lo que dificulta la limpieza. Mientras que las grandes máquinas juntan con una pala la nieve y la tiran sobre los autos, sus dueños la retiran de los vehículos para volverla a colocar sobre la mitad de la calle.

También otros camiones tiran sal sobre las calles, para derretir el hielo. "Esto hace que el punto de congelación del agua sea más bajo y por lo tanto se derrita más rápido", explicó Llambías.

Sin embargo, las temperaturas permanecen bajas, por lo que lo que la nieve no llega a derretirse del todo y las partes que sí lo logran, rápidamente vuelve a congelarse. "Es muy difícil que vuelva a la normalidad la ciudad", sostuvo.


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