Uso excesivo de herbicida dañó cultivos hortícolas

MGAP detectó que se utilizó picloran en una dosis ocho veces mayor al indicado
El uso excesivo de picloran, un herbicida aplicado en una chacra con maíz, generó la contaminación de suelo y agua en siete predios de productores familiares en La Armonía (Canelones), donde hubo pérdidas totales o parciales en producción sobre todo de tomates y morrones, pero también en plantines hortícolas y otros rubros.

Federico Montes, director de los Servicios Agrícolas del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), informó que "la dosis utilizada de picloran fue ocho veces mayor a la recomendada por la etiqueta" y remarcó que "la etiqueta que posee cada producto es un documento legal y la dosis indicada debe respetarse".

Montes, acompañado por la directora nacional de la Granja, Zulma Gabard, y la directora departamental en Canelones por el MGAP, Margarita Rodríguez, brindó este miércoles una conferencia de prensa en la sede ministerial para informar cómo actuó el MGAP desde que a mediados de enero se recibieron las denuncias.

Precisó que todos los productos aplicados en chacras vecinas a los predios de los siete productores afectados, chacras con maíz y en soja, están registrados y autorizados.

El único que se detectó en las varias muestras de agua y suelo realizadas es el picloran. El resto –entre ellos el glifosato– fueron aplicados en las dosis correctas y no aparecieron en las muestras.

A propósito del perjuicio constatado, se informó que se conoce la identidad de los infractores, con quienes ya hubo reuniones y que hay denuncias presentadas y se seguirá un proceso jurídico que, se estima, dará lugar a sanciones.

Sobre apoyos a los productores, Gabard destacó que se procederá con la máxima celeridad para brindar soluciones definitivas, a mediano y corto plazo, para que los productores afectados accedan al recurso agua sin correr riesgo al tomarla de una cañada y que el 80% de las obras se abonará con recursos del Fondo de Fomento de la Granja y el resto será a cargo de los productores.

Lo que aún no se sabe es cómo harán los productores para superar la emergencia, considerando que perdieron una cosecha, perderán alguna más y tienen costos productivos por abonar.