UTE defendió cambio en matriz energética por ahorro generado

Con contribución menor a rentas, "tarifas podrían haber bajado más", dijo
Es una alegría estar acá, en un salón alumbrado con 100% de energías renovables. Además veo que han instalado leds, o sea que estoy muy cómodo en este lugar". Así comenzó ayer su participación en el ciclo Desayunos, organizado por la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM), el presidente de UTE, Gonzalo Casaravilla.

Con el título La nueva matriz de generación eléctrica llegó para quedarse, el jerarca dedicó parte de sus esfuerzos durante el encuentro –que se desarrolló en el Club de Golf– a explicar por qué a Uruguay le salió bien la apuesta por las energías renovables.

Además, buscó refutar el calificativo de "tarifazo" en relación a la última suba de enero y salió al cruce de quienes critican que UTE haya firmado contratos para comprar energía en dólares, en momentos en que el billete verde se disparó.

Casaravilla sostuvo que el cambio de la matriz energética logrado por Uruguay –ayer las energías renovables representaron el 96,8% de la generación eléctrica– repercutió en un descenso del costo de generar energía eléctrica.

En concreto, a partir de 2014 –momento en que empezaron a operar los "nuevos" parques eólicos en el país– comenzó a descender al Costo de Abastecimiento de la Demanda (CAD). Esta caída se produjo –añadió Casaravilla– en un escenario de incremento de la demanda energética.

Según la información proporcionada por el jerarca, entre 2013 y 2016 esta baja se tradujo en US$ 500 millones, lo que generó en el mismo período una reducción de 52% en el costo variable medio esperado de generación.

Si bien admitió que "gran parte" de este monto se "ha ido" por el fortalecimiento del dólar, Casaravilla se preguntó qué habría pasado de no haberse modificado la matriz energética. Ahora se tendría que salir a recaudar esos US$ 500 millones que fueron "ahorrados", expresó.

En relación a la suba del mes de enero en las tarifas –cuando se incrementaron 9,85%, por encima del dato de inflación correspondiente al año pasado (9,44%)–, el presidente de UTE defendió que se trató de la primera suba por encima de la inflación "en años".

Asimismo, añadió que desde fines de 2009 la tarifa media descendió 16% frente al Índice de Precios del Consumo, guarismo que trepa a 31% si se la enfrenta al Índice Medio de Salarios.

"Si no hubiésemos hecho el cambio de la matriz energética tendríamos que estar hablando de cuánto había subido la tarifa", comentó, y agregó que esto significa que "la gente hoy la energía la está pagando más barata" en términos reales.

También hizo alusión al rol del Poder Ejecutivo en el diseño de los ajustes tarifarios. "Cuando hacemos la propuesta de ajustes de tarifas, lo hacemos en función de nuestros números, pero es resorte del Poder Ejecutivo establecer cuál es el aporte que pretende de las empresas públicas", señaló Casaravilla.

Respecto de este tema agregó que si la empresa hubiera tenido una contribución "menor" a rentas generales "las tarifas podrían haber bajado más" en términos reales. Pero esto, aclaró, no es una decisión de UTE sino que se toma "en clave país".

En diciembre de 2015, unas semanas antes del último incremento de las tarifas, El Observador informó de diferencias entre UTE, el Ministerio de Industria y el Ministerio de Economía por la magnitud del incremento. Mientras que los dos primeros se inclinaban por un alza de alrededor de 7%, en la sede de la calle Colonia se inclinaban por 9%. Finalmente, terminó prevaleciendo la postura del equipo económico encabezado por el ministro Danilo Astori.

La firma de contratos en dólares para comprar energía, en tanto, responde a las reglas de juego propias de esta industria, sostuvo Casaravilla. "¿Se imaginan ustedes que alguien me va a firmar un contrato a 20 años y que lo voy a pagar en pesos?", interrogó.

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