Vacas que mandan sms

ChipSafer, el dispositivo ideado por la ingeniera Victoria Alonsopérez, está en fase de prueba y prevé que comience a comercializarse a fin de año

Emprendedora por donde se la mire, Victoria Alonsopérez (26), junto con su socio Sebastián Berchesi (28), lleva adelante la empresa Innovative Efficient Engineering Techologies (www.ieetech.com) con la que buscan solucionar, mediante la ingeniería, problemas cotidianos.

ChipSafer es el proyecto principal en el que trabajan y por el que la empresa tomó vida. Por este sistema, que permite recibir información (a través del celular por ejemplo) sobre la salud, ubicación y acciones del ganado a través de un chip, obtuvo el premio de Jóvenes Innovadores de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU) y la condecoración como Mejor Inventor Joven por parte de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). Además, obtuvo un reconocimiento de la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (DNPI) del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM).

Alonsopérez también emprende en otras áreas como la elaboración de drones para controlar la agricultura y en temas relacionados con satélites y el espacio, su pasión desde pequeña.
Se desempeña como coordinadora regional para el Consejo de Generación del Espacio, que apoya al programa espacial de las Naciones Unidas, y por el que participa de la creación de un libro sobre pequeños satélites, junto con escritores de diferentes partes del mundo.

Si bien para el desarrollo de su proyecto ChipSafer en Uruguay cuenta con el apoyo de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), Alonsopérez consideró que para muchas personas que no tienen una formación en el área empresarial o de finanzas, les es más difícil emprender porque carecen de conocimientos e ideas para poner en marcha una empresa. Su consejo es que desde las facultades se enseñe o se asesore a aquellos que desean convertirse en emprendedores.

Así empezó todo
Desde muy chica Victoria Alonsopérez tuvo pasión por temas relacionados al espacio. Un día, su padre -que se desempeñaba como contador- escribía números en un papel que generaron curiosidad en su hija. Ante la pregunta de para qué servían, llevándola a la ventana le contestó que “gracias a la combinación de los números, el hombre pudo llegar a la luna”.
Ese momento marcó su vida y el futuro. Supo que quería ser una de las personas que permitiera que la humanidad siguiera conquistando el espacio.

Los años pasaron. En 2001 se desató en Uruguay una epidemia de aftosa que afectó a gran parte del ganado. Alonsopérez, con 14 años, se cuestionaba “cómo no podía haber una solución tecnológica para evitar ese tipo de problema”.

Once años después, en 2012 la Unión Internacional de Telecomunicaciones abrió un concurso para jóvenes innovadores, donde los participantes debían pensar en una idea que pudiera mejorar alguna problemática de su región, y que luego pudiera transformarse en una empresa.

“Tenía la idea de algo que pudiera monitorear la salud de los animales, en especial la del ganado por el tema de la aftosa. Entonces la plasmé en papel, la presenté y a los meses me comunicaron que había salido premiada”, dijo la emprendedora.
Así surgió ChipSafer, un mecanismo que mediante la colocación de un chip en el animal, se monitorean a distancia, distintos parámetros del ganado.

“Con ChipSafer se puede controlar por ejemplo, la temperatura corporal, la ubicación y los movimientos, si está pastando, o está tomando agua. Los sensores reciben esa información que luego llega a nuestra empresa, la procesamos y se la entregamos al productor rural”, agregó Alonsopérez. Se prevé que en Uruguay, debido a la buena conectividad de los celulares los datos puedan llegar a través de estos dispositivos; en otros casos, podría lograrse mediante satélite.

Su socio, Sebastián Berchesi, explicó que el proyecto está en la fase de prueba. “Vimos que lo que Victoria había escrito en el papel realmente se podía hacer, que en el laboratorio funcionó, por lo que ahora estamos saliendo al campo”, agregó el emprendedor. Piensan estar dos o tres meses más en esta fase para comenzar a vender el servicio hacia fin de año.
En cuanto al precio que estiman para el producto, Alonsopérez y Berchesi coincidieron en que el monto dependerá mucho del fin para el que sea utilizado el ChipSafer, si es para evitar epidemias, control del ganado o prevención de abigeatos; además de la zona o el país en que se aplique y del tipo de animal al que se le coloque el chip. “Manejamos la idea de que el precio tiene que ser lo más económico posible para el productor rural, por lo menos por debajo al 10% del costo que ellos tienen”, explicó la ingeniera.
Otro factor que incidirá mucho en el valor, serán los convenios que logren con las empresas de telecomunicaciones.

Los empresarios denunciaron que las trabas burocráticas son el principal factor de pérdida de tiempo y dinero de la empresa. “Estamos armando el prototipo para lo que necesitamos probar con cinco chips diferentes que tenemos que importar. Hicimos una compra de U$S 100 y tuvimos que pagar U$S250 de impuestos acá, además de tener trancada la mercadería por dos semanas”, lamentó Berchesi, para quien trabajar con tecnología que no existe en el país es un problema.

La sociedad entre los dos ingenieros surgió luego de ganado el concurso ya que una de las condiciones del mismo era que las ideas seleccionadas se convirtieran en empresas. “Para fundar IeeTech me puse a pensar en todos mis amigos de la facultad y el único que me pareció que me podía seguir y que tenía más visión de negocios, era Sebastián”, aseguró Alonsopérez. Según contó Berchesi, la “idea loca y volada como que las vacas manden mensajes de texto” le gustó, por lo que no dudó en aceptar trabajar juntos, dejando establecido desde un principio que él se encargaría de la parte de planificación y finanzas, mientras que ella trabajaría en la parte técnica y networking.

Además están pensando en brindar servicios de asesoría y consultoría en hardware, ya que muchas personas les han acercado ideas y proyectos para saber si son viables o no, en base a la experiencia que los empresarios tienen en tecnología. Sin embargo, Berchesi aseguró que por el momento, el foco lo tienen en desarrollar y poner en marcha a ChipSafer. “Todo el tiempo nos surgen nuevas ideas. Las analizamos; muchas veces las tomamos y otras las dejamos para atrás, porque el que mucho abarca poco aprieta”, dijo.

Dificultades para emprender
Aunque se le está prestando más atención a los emprendedores, con organismos e instituciones como la ANII, Endeavor o las universidades que brindan servicios de incubadoras y generadoras de contacto, todavía falta mucho.
A los socios de ieetech les sucedió que a pesar de encontrarse con profesionales que los alentaban con su proyecto, “no es un contagio de toda la sociedad”, explicó Berchesi p,ara el que animarse a probar cosas nuevas es un generador de miedo en muchas personas, principalmente en sus clientes finales. “Si ellos no se animan a probarlo de nada sirve, falta ese riesgo”, agregó.

Alonsopérez recordó que cuando ganó el premio del ITU fue a una de sus conferencia en Dubai y en dos semanas le dieron cursos de cómo crear una empresa ya que había muchos temas que desconocía, como por ejemplo, todo lo relacioando con inversores.
La emprendedora consideró que sería de gran utilidad que en la universidad haya cursos que capaciten a los estudiantes en los temas básicos necesarios para la creación de una empresa, o que al menos informen al estudiante sobre “las ayudas y organismos que hay disponibles”.


Fuente: Antonella Bacelo

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